El presidente de la Autoridad Palestina, Mahmoud Abbas, reafirmó este viernes su deseo de pedir la condición de miembro pleno en las Naciones Unidas, aunque admitió que existen limitaciones en su polémica solicitud.

“Vamos a ir a Naciones Unidas a alcanzar la membresía completa” en el Consejo de Seguridad, dijo Abbas. “No vamos a traer la independencia. No exageremos. Continuaremos negociando”, afirmó.

Abbas dijo que quiere que los territorios palestinos “sean representados en sus fronteras naturales”, y llamó "ilegales" los territorios en disputa habitados por israelíes.

“Queremos un asiento en Naciones Unidas, y no queremos nada más”, dijo Abbas.

Afirmó que el liderazgo palestino no busca “aislar al Estado israelí, pero sí aislar las políticas de Israel”, y afirmó que acudirá a la sede de la ONU “llevando un ramo de olivo con nosotros”.

A medida que aumenta la presión regional sobre la petición que se realizará la próxima semana, diplomáticos estadounidenses luchan para atajar la creciente controversia, aunque algunos analistas sugieren que la decisión de llevar la votación al Consejo de Seguridad podría reflejar una postura política del líder palestino.

El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, quien se espera que acuda a la Asamblea General de la ONU, dijo que el pedido complicaría el proceso de paz y desestabilizaría aun más la región.

Mientras que Estados Unidos ya amagó con vetar la aplicación de la membresía en pleno derecho si es presentada ante el Consejo de Seguridad, el gobierno palestino podría llevar su solicitud a la Asamblea General, donde sólo se necesitaría un voto mayoritario.

Los palestinos tienen en la actualidad un estado de “observador” que les permite hablar ante la Asamblea, pero no votar.

Un voto afirmativo no llevará a la creación de un “Estado” con fronteras definidas, pero sí elevará la categoría de su estado a nivel internacional, lo que les facilitará buscar acciones legales contra Israel.