El número de muertos en los enfrentamientos entre el ejército de Egipto y los cristianos coptos del fin de semana aumentó a al menos 25, y hay al menos 272 heridos, según una fuente del Ministerio de Salud.

Sin embargo, informes contradictorios de ambos lados indicaban que podría haber hasta 29 muertos en unos disturbios que según un vocero del ejército podrían haber sido alentados por una "mano oculta" no vinculada con ninguna de las partes.

Muchas de las víctimas murieron o sufrieron heridas al ser aplastadas por vehículos militares, dijo el doctor Adel al Dawi, del Ministerio de Salud.

La violencia, la más grave desde el derrocamiento del presidente Hosni Mubarak por una revuelta popular en febrero, sumieron de nuevo al país en la tensión previa a la revolución, dijo el lunes el primer ministro Essam Sharaf.

"En lugar de avanzar, estamos luchando por la seguridad", declaró Sharaf, quien agregó que los incidentes habían creado "mártires, tanto entre los civiles como en el ejército".

Cientos de cristianos coptos se manifestaron frente a un hospital este lunes cantando: "El ejército tiene tanques, pero nosotros tenemos nuestras oraciones".

Algunos musulmanes acudieron a la concentración en solidaridad con los cristianos.

Las fuerzas de seguridad egipcias dijeron que hubo violencia durante esta concentración, con lanzamientos de piedras, pero CNN no vio nada de eso.

Tanto la jefa de política exterior de la Unión Europea, Catherine Ashton, como el canciller británico, William Hague, manifestaron su preocupación con los disturbios del domingo.

Ashton dijo este lunes estar "extremadamente preocupada por el gran número de muertos y heridos", mientras que Hague condenó la pérdida de vidas humanas.

Los incidentes en El Cairo ocurrieron durante una protesta para exigir igualdad y protección a los lugares sagrados de los cristianos coptos, una semana después del incendio de una iglesia copta en el sur de Egipto.

Quienes protestaban exigían entre otras cosas la dimisión del gobernador de Aswan luego del ataque contra la iglesia. Los manifestantes argumentan que la marcha era pacifica hasta que fueron atacados por personas vestidas de civiles y que cuando un vehículo militar atropello a varios civiles fue cuando la gente empezó a lanzar piedras y a incendiar otros vehículos del ejercito.

Las fuerzas de seguridad utilizaron gases lacrimógenos y dispararon para dispersar a la multitud, e impusieron un toque de queda hasta las 7 de la mañana hora local de el Cairo.

El rol de las redes

Cada minuto de la crisis del domingo en El Cairo fue reportado en el momento en que ocurría a través de Twitter y Facebook, por activistas y testigos presenciales.

En Twitter, las etiquetas más utilizadas eran #maspero, en referencia al barrio de El Cairo donde se produjeron los disturbios; #copts (coptos), #statetv (televisión estatal) y #maseera (marcha).

Muchos condenaron la actuación del ejército y otros pedían donaciones de sangre en los hospitales. Algunos más condenaban la forma en que los medios estatales y también algunas cadenas internacionales reportaban los sucesos.

Videos de aficionados fueron subidos a YouTube y aunque CNN no puede verificar su autenticidad de manera independiente, parecen mostrar el momento en que fuerzas de seguridad irrumpieron en los estudios de canales de televisión como al-Hurra y TV25, mientras los presentadores, en cobertura al aire, pedían calma.

Violencia contra los coptos

El ataque es el más reciente contra los cristiano coptos en el país.

Cerca del 9% de los 80 millones de habitantes de Egipto son cristianos coptos. Su teología se basa en las enseñanzas del apóstol San Marcos, quien llevó el cristianismo a Egipto, según la iglesia de Santa Takla, en Alejandría, capital del cristianismo copto.

En Egipto han sufrido varios ataques, entre ellos una bomba el día de Año Nuevo contra una iglesia en Alejandría, que dejó 23 muertos. También ha habido enfrentamientos sectarios, incluido uno en El Cairo ocurrido el 7 de mayo en el que murieron 12 personas.

La Comisión Internacional por la Libertad Religiosa, una agencia federal independiente, ubicó este año a Egipto como uno de los países donde más se violan las libertades de religión.

(Con información de Verónica Balderas Iglesias)