La ONU denuncia torturas en las prisiones de Afganistán

Las autoridades en algunas prisiones de Afganistán torturan a los detenidos para obtener confesiones empleando toda clase de métodos que cumplen la definición internacional de tortura, según un nuevo informe de la ONU.

Las prácticas documentadas "están entre las más serias violaciones de los derechos humanos bajo el derecho internacional, son delitos bajo la ley afgana y están estrictamente prohibidas tanto por la ley internacional como por la afgana", dice la Misión de Asistencia de las Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) en el informe.

“Los detenidos dijeron experimentar torturas bajo la forma de suspensión (colgados por las muñecas de cadenas u otros aparatos sujetos a la pared, techo, barras de acero u otros aparatos fijos por tiempo prolongado) y golpes, especialmente con mangueras de caucho, cables eléctricos o alambres o palos de madera y con mayor frecuencia en las plantas de los pies. Choques eléctricos, torcer y tirar de los genitales de los detenidos, posiciones de esfuerzo incluyendo estar de pie a la fuerza, extracción de uñas del dedo gordo del pie y amenaza de abuso sexual están entre otras formas de tortura que los detenidos informaron".

"De manera rutinaria el vendar los ojos, poner capuchas y negar el acceso a cuidados médicos en algunos centros también fueron denunciados. La UNAMA documentó un muerto" bajo custodia del gobierno debido a tortura, en abril de 2011, dice el informe.

El documento se basa en entrevistas con 379 detenidos en prisiones preventivas y con prisioneros sentenciados en centros operados por diferentes ramas del gobierno afgano, entre octubre de 2010 y agosto de 2011.

El gobierno afgano respondió que el informe “es hasta cierto punto no cercano a la realidad” y “no plenamente conforme a los hechos”. Aunque el gobierno también dijo que el documento puede ayudar a llamar la atención para hacer mejoras necesarias.

“A pesar de sus actos crueles y bárbaros", los terroristas son tratados “humanamente y de acuerdo con la ley”, dijo el gobierno afgano, en una respuesta incluida en el informe de la UNAMA. “Desde su arresto e investigaciones hasta el veredicto final del tribunal son tratados según las normas islámicas y humanitarias”.