El supuesto conspirador iraní es más "Mr. Bean que el agente 007", dice un amigo

(CNN) – Manssor Arbabsiar, uno de los acusados de una presunta conspiración para asesinar al embajador de Arabia Saudita en Estados Unidos es demasiado desorganizado para haber sido parte del plan, afirmó un amigo.

Arbabsiar está acusado de conspiración para asesinar a un funcionario extranjero, conspiración para utilizar un arma de destrucción masiva y conspiración para cometer un acto terrorista.

Conocido como “Jack” por su gusto por el whisky Jack Daniels, el ciudadano estadounidense naturalizado de 56 años no era un hombre de negocios, señaló David Tomscha, quien junto con Arbabsiar fueron dueños de un lote de autos en el 2000.

“Si querían al 007, me parece que consiguieron a Mr. Bean”, dijo Tomscha.

“Era muy desorganizado, perdía casi todo y anotaba mal las fechas de los autos. Te hubiera dicho que era un modelo 89 y en realidad era un 85. Si de algo puedes estar seguro, dijera lo que dijera, es que no era ese año”.

Su desorganización se extendía a su vida personal.

“No pagaba sus deudas, no necesariamente porque no tuviera dinero, sino porque se le olvidaba pagarlas”, agregó Tomscha. “Si no fuera por su esposa, sería un indigente de las calles”.

Esta semana, otro amigo, Mitchel Hamauei, quien conoce a Arbabsiar desde hace 20 años, dijo que no parecía tener fuertes opiniones sobre la política y la religión.

“Fue impactante porque no parecía ser el tipo de persona que haría algo así”, dijo Hamauei, agregando que conoció a Arbabsiar a través de amigos iraníes mutuos.

Arbabsiar y Gholam Shakuri, un miembro de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica, están acusados de conspiración para asesinar a un funcionario extranjero, conspiración para usar un arma de destrucción masiva y conspiración para cometer un acto terrorista, informó el FBI el martes.

Arbabsiar fue arrestado en septiembre y Shakuri sigue fugitivo, destacó el organismo.

Ambos eran parte de un grupo que esta primavera empezó a planear el asesinato del embajador saudita, Adel Al-Jubeir.

“No creo que sea el candidato Manchurian”, dijo Tomscha. “Él vino. Le gustó este país. Hizo dinero aquí”.

Arbabsiar ha tenido roces previos con la ley, pero por infracciones menores.

Los registros públicos revelan tres arrestos de Arbabsiar en los últimos 25 años. Fue sentenciado a 90 días de cárcel por evadir un arresto en 1987 y no deseó litigar un cargo menor en el 2004 tras ser arrestado por manejar con una licencia suspendida. Arbabsiar también recibió una multa por exceso de velocidad en el 2007 por ir a más de 10 millas por hora sobre el límite establecido. Asimismo, un cargo en su contra por robo en el 2001 fue desechado, informó KIII-TV, filial de CNN.

Según las acusaciones que enfrenta ahora, Arbabsiar y su informante encubierto discutieron cómo usar explosivos para matar al embajador saudita y posiblemente atacar a un restaurante lleno de gente, según una declaración jurada del FBI emitida el martes.

El informante se fijó un precio de 1.5 millones de dólares. Presuntamente, Arbabsiar le envió 100,000 dólares como un anticipo, diciéndole al informante que su “primo” tenía mucho dinero, según documentos de la corte.

“No me pareció el tipo de persona que querría salir y matar a cientos de inocentes”, dijo Tomscha. “Para eso se necesita a una persona realmente cruel y a él nunca lo percibí así”.