¿Cuál es el secreto para cumplir tus propósitos?
La edad influye en quienes son los que hacen y cumplen sus resoluciones de Año Nuevo.

Por Sarah LeTrent

(CNN) -— Las personas más jóvenes hacen más propósitos de Año Nuevo que los mayores en Estados Unidos, el más común es bajar de peso, seguido por hacer ejercicio, dejar de fumar, ahorrar y ser mejor persona.

El 59% de los estadounidenses menores de 45 años tienen resoluciones de Año Nuevo, para los mayores de esa edad, el nivel se reduce al 28%, según una nueva encuesta de la consultora Marist Poll.

“Las personas más jóvenes pueden estar menos satisfechas con sus vidas y tener más sueños o metas que lograr”, dice Lynn Bufka, psicóloga y directora ejecutiva adjunta de la Asociación Americana de Psicología.

Sin embargo, para las personas que experimentan un prolongado dolor emocional, esta época del año no los impulsa a cambiar, dice la psicóloga y colaboradora de Psychology Today y WebMD, Leslie Becker-Phelps.

“A medida que las personas maduran, es posible que lleguen a un lugar en donde están listas para cambiar”, explica. "Por lo tanto, no necesariamente lo ven como un propósito de Año Nuevo, sino como una evolución que les puede ocurrir en cualquier época del año”.

En el total, sólo el 38% de los más de 1,000 encuestados dijo que realizará un propósito de Año Nuevo para 2012.

En primer lugar está bajar de peso, con el 18%, el segundo puesto lo ocupa hacer ejercicio con el 11%. Dejar de fumar, ahorrar más (y por lo tanto gastar menos) y en general ser una mejor persona se encuentran empatados en tercer lugar con el 9%.

“Es una cualidad humana querer reducir el dolor y aumentar el placer”, dice Becker-Phelps acerca de los tres principales propósitos. “Creo que comúnmente se determinan por la cultura: si nos observamos como una cultura, en realidad tenemos un problema de obesidad, y valoramos la juventud, los cuerpos jóvenes y la apariencia física saludable.

"Gastar menos y ahorrar más, se atribuye a “la incertidumbre económica de nuestro país (Estados Unidos)”, detalla Becker-Phelps.

Ayúdate a cumplirlos

Sin embargo, Becker-Phelps toma con cautela los propósitos de Año Nuevo. “Si realizas un propósito solo por hacerlo, probablemente tu corazón no esté comprometido. Hay una buena probabilidad de que no hagas lo necesario para cumplirlo”.

Si te encuentras entre el 33% de las personas que tienen propósitos que no cumplieron durante el año pasado, la Asociación Americana de Psicología te dice qué puedes hacer para cumplirlos en cinco pasos:

1. Inicia con algo pequeño
2. El cambio debe darse uno a la vez
3. Habla de eso
4. No te maltrates
5. Pide apoyo

La comunicación —hablar de tus propósitos y pedir apoyo— es especialmente importante para Bufka. “A menudo hablamos de nuestros propósitos en voz alta. Eso nos compromete todavía más. Si le decimos a la gente que tenemos la intención de cambiar algo, vamos a sentirnos un poco más obligados para realmente tratar de lograr ese cambio”, dice Bufka. “O de otra manera tenemos que hacerles saber cómo o por qué no logramos cambiar”.

Para Becker-Phelps, es clave no maltratarnos, asegura que debemos ser “compasivos y conscientes de nosotros mismos”.

Por ejemplo, si eres una de las personas que se encuentran en el 18% que quiere bajar la barriga pero te vas directo a las hamburguesas y a la cerveza durante un partido de futbol americano, reprochártelo sólo te conducirá a más desaliento.

La primera parte: para la compasión se necesita perder la negatividad y no ser demasiado críticos, respóndete cómo le responderías a tus amigos.

“Nos preocupan nuestros amigos, queremos ayudarlos a aliviar el dolor. Puedes tener este enfoque contigo: 'Sé que realmente batallaste con el peso durante mucho tiempo. Sé que tienes estos factores desencadenantes' en lugar de 'no puedo creer que te comiste todo eso. Eres un cerdo', entonces puedes darte aliento”, explica Becker-Phelps.

La segunda parte: ser consciente de ti mismo significa entenderte en el momento, así como entender tu historia y cómo esto juega un papel en tus experiencias. Significa reconocer de dónde surge el dolor, por ejemplo, lo que desencadena tu consumo excesivo.

Becker-Phelps explica que por eso los diarios de alimentos a menudo tienen un enfoque exitoso: te vuelves más consciente de lo que introduces en tu cuerpo.

“Si tienes un mal día, trátate con compasión”, dice. “Todo el mundo tiene un resbalón, puedes corregirlo”.