Hallan otro cuerpo en el Costa Concordia; continúan labores de rescate
El cuerpo de una decimotercera víctima por el accidente del Costa Concordia fue encontrado en el barco el domingo.

Giglio, Italia (CNN) – Equipos de rescate italianos encontraron el cuerpo de una mujer tras reanudar las labores de búsqueda en el parcialmente hundido Costa Concordia el domingo. La búsqueda había sido interrumpida  en la noche porque el barco se estaba moviendo, según dijeron las autoridades. 

Los esfuerzos fueron retomados en la parte del barco que está sobre el agua, dijo Francesca Maffino, vocera de jefatura de protección civil.

Un decimotercer cuerpo -de una mujer- fue hallado dentro de la embarcación el domingo. Al menos 19 personas aún desaparecidas desde que la nave encalló frente a la isla de Giglio el 13 de enero.

Un comité formado por todas las partes involucradas en la operación de rescate informó este sábado a periodistas y habitantes de la isla que la búsqueda y el rescate continuarán, pero que el riesgo ambiental también se está convirtiendo en un asunto apremiante.

Las autoridades dijeron que no pueden predecir cuánto tiempo llevará eliminar los restos del navío, ya que depende de las condiciones marítimas y de las dificultades técnicas, pero que todos los factores jurídicos, ambientales y humanos serán tomados en cuenta.

“Es hora de que Italia demuestre que puede hacer algo correctamente y que lo puede hacer bien”, dijo el titular del comité, Franco Gabrielli.

Gabrielli, que lidera la agencia de protección civil italiana, advirtió que la tarea por venir es complicada y muy demorada, sobre todo porque toma 45 minutos buscar cada camarote, usando cámaras especiales y buzos.

El gigante Costa Concordia tiene 1.500 camarotes. Con 4.000 personas abordo, el barco era del tamaño de un pueblo pequeño, dijo Gabrielli.

Gabrielli dijo que todavía no ha escapado combustible del barco –sólo aceite de cocina y de motor- y que no ve que haya riesgo inmediato de que haya escape de las 2.400 toneladas de combustible.

Un plan para extraer el combustible ha sido aprobado, dijo, y empezará una vez los expertos den la autorización.

Se han colocado botavaras para tratar de detener la propagación, además de combustible, de muchos otros agentes químicos, desde aceites de cocina hasta químicos de aguas residuales.

El combustible será reemplazado con agua en tanto es extraído de los tanques para mantener balanceado el barco, dijo Ilarione Dell’Anna, jefe de las autoridades costeras del puerto de la ciudad de Livorno.

Gabrielli dijo que Cruceros Costa, la compañía dueña del crucero, es una cooperativa y está demostrando responsabilidad, a pesar de los errores pasados.

Tanto Cruceros Costa como las autoridades han criticado al capitán Francesco Schettino, quien se encuentra bajo arresto domiciliario y enfrenta posibles cargos por homicidio, naufragio y abandono del buque.

Una grabación de audio obtenida por el periódico Reppublica y publicada el sábado muestra que el capitán, al menos al principio del incidente, les aseguró a las autoridades que haría lo correcto.

Según la grabación, un funcionario de la guardia costera italiana le pregunta a Schettino cuántas personas debían ser evacuadas a lo alto de la embarcación para ser rescatada por los botes salvavidas.

“Alrededor de trescientas personas permanecen allí”, dice el capitán.

El funcionario pregunta: ¿todos evacuarán o alguien se quedará?

“Yo me quedaré”, responde Schettino, diciendo que creía que el barco había dejado de inclinarse.

Otras grabaciones previamente difundidas, no obstante, indican que Schettino no se quedó abordo sino que abandonó el barco, ante la molestia de las autoridades.

La oficina del fiscal Francesco Verusio dijo que interpondrá una apelación contra la decisión del juez del caso de concederle arresto domiciliario al capitán.

Verusio ha dicho que no está de acuerdo con la decisión del juez y que el capitán debería estar preso dado el riesgo de fuga y la gravedad de sus delitos.

Aproximadamente 4,200 personas se encontraban en el Costa Concordia cuando encalló, unos 3,200 pasajeros y 1,000 miembros de tripulación. La mayoría abandonó el barco sin peligro alguno.