
Douglas Contreras tuvo un pasado oscuro, repleto de drogas y visitas frecuentes a la cárcel. Pero gracias a una fuerza de voluntad a prueba de bomba y mucha fe, dejó atrás los vicios y siguió su pasión: el rap.
Hoy es un héroe en uno de los barrios más peligrosos y estigmatizados de la capital de Costa Rica, y un ejemplo para muchos jóvenes.


si se puede...solo es cuestion de voluntad
Bravo felicitacion que lo lleven a Centro Amrica pare que vean los miles de deincuentes mareros personajes de la Mara 18 y de la Mara Salvatrucha que hay un mejor camino que Dios y la sociedad pude darles una oportunidada