Dorrie Aber-Noyek fue recibida con un gran ovación en el hospital el día de su cumpleaños. No era un cumpleaños cualquiera. Dorrie acaba de llegar a los 105 años de vida, 38 de los cuales ha dedicado fielmente al voluntariado. Todas las semanas ella va al Memorial Regional Hospital de Florida para ordenar y entregar el correo. Cuando se le preguntó cómo ha logrado vivir tanto tiempo dijo que ni siquiera ello lo había pensado. Dorrie solo vive.