El crucero Allegra, varado en el océano Índico es remolcado a la costa

ROMA (CNN) — Un pesquero francés comenzó a remolcar hacia la costa este martes temprano al crucero italiano que quedó a la deriva en Seychelles, luego de que se incendiara su cuarto de máquinas, de acuerdo con la guardia costera de Seychelles.

Dos remolcadores van en camino, pero se espera que pasen varias horas antes de que lleguen hasta el crucero.

El barco, de nombre Costa Allegra perdió potencia en el océano Índico el lunes con 636 pasajeros a bordo y una tripulación de 413, de acuerdo con la empresa Costa Cruises, misma operadora del crucero Costa Concordia.

Inicialmente se dijo que el Allegra llegaría el miércoles a la isla Seychelles de Desroches, pero después de “controles más amplios y precisos” la empresa Costa informó que los pasajeros no podrían desembarcar en Desroches.

El barco será remolcado a la isla Mahe Seychelles a donde llegará el jueves.

“El desembarco en Desroches no asegura las condiciones adecuadas y necesarias para amarrar el barco y desembarcar a los pasajeros”, informó la línea del crucero a través de un comunicado. “Además, la logística y los hoteles de la isla no son suficientes, requerirían una transferencia inmediata desde Desroches a Mahe a través de ferries”.

La mayoría de los pasajeros son de Europa pero 8 son de Estados Unidos y otros 13 de Canadá.

La línea del crucero dijo que habían informado a través de los contactos de emergencia a 402 pasajeros sobre la situación.

La empresa Costa dijo que los pasajeros recibieron desayuno frío el martes en la mañana y que se les había invitado a preparar sus maletas para desembarcar.

“Los helicópteros asegurarán el continuo suministro de comida, artículos de uso personal y linternas para mitigar las molestias de los pasajeros dadas las difíciles condiciones a bordo”, informó Costa.

El barco partió de Diego Suárez, Madagascar, el sábado y estaba programado para llegar a las Seychelles el martes.

El Allegra es un barco hermano del Costa Concordia, el cual naufragó el 13 de enero en Italia, lo que provocó la muerte de al menos 21 personas.