Corea del Norte inquieta a Estados Unidos y a sus aliados
Pyongyang advirtió que interceptar el satélite será considerado como un acto de guerra que podría tener fuertes consecuencias.
10 abril 2012
08:11 PM ET

Corea del Norte inquieta a Estados Unidos y a sus aliados

Por Elise Labott, CNN

(CNN) — Mientras Corea del Norte se prepara para conmemorar el 100 aniversario de su difunto fundador Kim Il Sung con el lanzamiento de un satélite en órbita, Estados Unidos se prepara para más drama al día siguiente.

Esto es lo que los funcionarios del gobierno denominan como los “dos pasos” de Corea del Norte, en el que un acto audaz de Pyongyang es seguido por otro. En esta ocasión, Washington y sus aliados esperan que Corea del Norte lleve a cabo una tercera prueba de bomba nuclear al poco tiempo del lanzamiento del satélite.

A una prueba de misil de largo alcance le siguió una prueba nuclear, en abril de 2009. Entonces, después de que Corea del Norte hundiera el barco de guerra surcoreano de nombre Cheonan, en marzo de 2010, fue más allá ese mismo año al bombardear la isla surcoreana de Yeonpyeong, en el Mar Amarillo, frente a la costa oeste de ambos países.

Las autoridades dicen que Pyongyang ya dejó ver que sigue la misma estrategia con el lanzamiento. En diciembre, antes de morir, el exlíder Kim Jong Il prometió que en 2012 Corea del Norte se convertiría en una “nación fuerte y próspera”, con los festejos por el cumpleaños de Kim Il Sung como puesta de largo. El lanzamiento fue uno de los últimos decretos emitidos por Kim antes de morir.

Desde que dio a conocer el inminente lanzamiento, Corea del Norte también ha advertido que interceptar el satélite será considerado como un acto de guerra que podría tener fuertes consecuencias.

“Parte de la manera en que reaccionamos ante esto tiene que ver con la casi certeza de que esta es la primera de muchas provocaciones en el futuro cercano”, dijo un alto funcionario del gobierno de Obama.

Aun si Corea del Norte solamente lleva a cabo la última voluntad y testamento de Kim Jong Il al festejar a lo grande el centenario de su padre, Washington dice que el lanzamiento ayuda a Corea del Norte a desarrollar tecnología de misiles balísticos, la cual podría lanzar un arma nuclear a cualquier parte del mundo, incluyendo a Estados Unidos. Los funcionarios del gobierno y otros expertos no han visto prueba alguna de esto con los norcoreanos, pero dicen que un lanzamiento exitoso marcaría un hito en el programa de armas de Corea del Norte y en los intentos mundiales para detener esto.

“Si pueden poner un satélite en órbita, esto crea una nueva realidad estratégica”, dijo Victor Cha, exdirector de Asia en la Casa Blanca y autor del nuevo libro Estado imposible: Corea del Norte, pasado y futuro. ”Esto significa que cuentan con un alcance de misiles balísticos intercontinentales, mismo que podría llegar a Alaska o Hawaii, siendo así el primer país en poder hacer eso después de la Unión Soviética y China”.

Entonces, ¿qué sucederá el día después? Aunque Estados Unidos y sus aliados posiblemente tomen medidas punitivas contra Corea del Norte, altos funcionarios del gobierno admiten que probablemente el lanzamiento no modificará drásticamente su postura con Corea del Norte.

A pocos días del lanzamiento, las autoridades dicen que EU planea abordar la cuestión de Corea del Norte en el Consejo de Seguridad de la ONU, donde Washington buscará medidas contra Pyongyang por violar las actuales resoluciones del Consejo que prohíben a Corea del Norte el uso de tecnologías de misiles de largo alcance. EU ocupa este mes de abril la presidencia rotativa del Consejo de Seguridad y se encontrará en una fuerte posición para “aprovechar el asunto ante el Consejo”, como dicen los diplomáticos.

Lo que Washington sea capaz de presionar a través del Consejo de Seguridad es un asunto de otra índole. Los funcionarios dicen que Estados Unidos preferiría una resolución dura “con impacto”, una que imponga medidas contra Corea del Norte, en lugar de una declaración presidencial más modesta que solamente sea como un jalón de orejas. China, el aliado más cercano de Pyongyang, por lo general es contraria a imponer sanciones a cualquier país y podría contener tal jugada mediante el ejercicio de su derecho a veto en el Consejo.

Pero aunque China ha sido renuente a presionar a Corea del Norte, por temor a un colapso del país y a la llegada de refugiados a través de su frontera, el país de la Gran Muralla no ha guardado en secreto su descontento con las intenciones de Pyongyang. En declaraciones críticas poco usuales, el Ministerio de Relaciones Exteriores de China indicó que, tras el anuncio, había llamado al embajador de Corea del Norte para una reprimenda, y señaló que no podía detener al Consejo de Seguridad en caso de que tomara medidas en la cuestión. Esto podría indicar que la impaciencia de China con Corea del Norte podría impulsarla a tomar conjuntamente cartas en el asunto.

Ya que Estados Unidos sabe que la frustración de China con Corea del Norte dictará el camino a seguir en el ámbito diplomático, las autoridades dicen que la discusión con Beijing ahora versa sobre los límites.

“Les estamos preguntando ¿cuál es su límite absoluto”, dijo un funcionario. “¿Es que Corea del Norte posea 10 armas nucleares? ¿20 o 30? ¿Qué es lo que tenemos que hacer para asegurarnos de que nunca llegaremos a ese punto?”

En cuanto al acuerdo alcanzado el 29 de febrero con Corea del Norte, el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, dijo esta semana que el lanzamiento “haría prácticamente imposible” seguir adelante con los envíos de ayuda alimentaria estadounidense. Sin embargo, altos funcionarios dicen en privado que el gobierno está discutiendo el nivel en el cual el acuerdo podría estar muerto o tan sólo en pausa.

En un año electoral en el que el presidente Obama ha sido acusado por sus rivales republicanos de mimar a los dictadores, varios funcionarios del gobierno se encuentran listos para todo compromiso con Corea del Norte y llegar a un punto muerto. Otros defienden el intentar salvar cualquier posible provocación diplomática, y no dar a Corea del Norte una excusa para que prosiga con una prueba nuclear tras el lanzamiento.

La caída del acuerdo con Corea del Norte también detendría el regreso de los inspectores de la Agencia Internacional de Energía Atómica a Corea del Norte, tras un paréntesis de tres años, lo cual Washington considera como un aspecto clave para conseguir un mejor manejo en el ámbito de los programas armamentistas de Pyongyang.

“Lo van a hacer de cualquier manera”, dijo un alto funcionario sobre otra prueba nuclear. "Pero es bueno si podemos mantener una especie de línea abierta y conservar por lo menos una cuarta parte de un diálogo, para que al final podamos volver a la mesa de negociaciones”. Este es dilema en el que Estados Unidos se encuentra metido con Corea del Norte.

La política estadounidense hacia Pyongyang se ha centrado durante años alrededor de lo que la secretaria de Estado de EU, Hillary Clinton, denomina “paciencia estratégica”. Sin embargo, la serie de actuaciones de Corea del Norte, seguidos por la condena de ellos y de un período de reflexión antes de una eventual renovación del compromiso con Corea del Norte, le ha permitido a este país ganar tiempo. Cuanto más tiempo se tarde en alcanzar un acuerdo con Corea del Norte para frenar su programa, más tiempo tiene Corea del Norte para desarrollarlo.

John Park, experto en Corea del Instituto para la Paz de EU, dijo que el lanzamiento brinda una oportunidad para una nueva respuesta internacional.

Hasta ahora Estados Unidos y sus aliados, Corea del Sur y Japón, han tenido dificultades para convencer a gran parte del mundo de que Corea del Norte representa una amenaza para el resto del planeta. Pero Park resalta que la ruta planeada del vuelo del cohete, la cual podría arrojar desechos sobre vías marítimas muy utilizadas o sobre centros de población en el sureste de Asia, ha conseguido que los líderes de Vietnam, Filipinas e incluso de algunos países europeos hicieran sonar las alarmas.

“Tenemos la oportunidad de intentar algunas cosas que no hemos podido probar antes”, dijo Park. Si bien no defiende un ataque contra Corea del Norte, el general retirado estadounidense Walter L. Sharp aconseja al gobierno empezar a trabajar ahora en apoyar el cambio de régimen desde el interior de Corea del Norte, antes de que se haga más difícil dicha tarea con el paso del tiempo y con las mayores capacidades que tenga el país asiático.

“Entre más siga esto, más peligroso se pone”, dijo hace poco Sharp, exjefe de las fuerzas conjuntas de EU y Corea del Sur y mando de la ONU en el lugar, ante escuchas que se dieron cita en el Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales de Washington.

“Este lanzamiento, sea o no exitoso, potencialmente va a ser un verdadero elemento de cambio para nosotros para decidir realmente cómo vamos a forzar un cambio en Corea del Norte, para que dentro de algunos años no estemos en un lugar que será de verdad muy peligroso para Estados Unidos, Corea del Sur y nuestros aliados”.


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