(CNN) — ¿Qué es peor? ¿Porras racistas o llegar un minuto tarde a un juego? La respuesta parece ser los 60 segundos de tardanza, si nos basamos en las multas emitidas esta semana por la UEFA.

El organismo del futbol de Europa causó un escándalo al multar al Manchester City con 30.000 euros (40.000 dólares) por llegar al campo “menos de 60 segundos tarde”; cifra que resultó 10.000 euros (13.000 dólares) mayor que el castigo al Porto por el abuso racista de sus aficionados durante un partido contra el club inglés.

Ahora, a sólo semanas del Campeonato Europeo en Polonia y Ucrania —países con reputaciones de tener grupos neonazis en las gradas—, la presión aumenta en la UEFA para probar que la lucha contra el racismo es en serio.

El mundo observará a los mejores equipos de Europa competir, pero también monitoreará de cerca de a un millón de aficionados que se espera que llenen los estadios a lo largo de estos países.

“Esta multa no hace nada para ayudar la reputación de la UEFA en relación a cómo enfrenta la discriminación en el futbol”, dice Herman Ouseley, jefe del grupo antirracismo Kick It Out.

“Hemos visto castigos significativos en el pasado pero, como organización, la línea que se ha tomado en esos asuntos le ha faltado consistencia. Con el Campeonato Europeo a la vuelta de la esquina y los focos potenciales que pueden ocurrir durante el torneo con grupos de derecha en Europa oriental, esto parece estar e conflicto con el fuerte mensaje de antirracismo que la UEFA debería promover".

La UEFA ha sido acusada de tener un doble estándar después de multar al Manchester City en un 50% más que al Porto por regresar tarde al campo después del descanso del medio tiempo en un partido de la Liga Europea contra el Sporting de Lisboa el mes pasado.

En comparación, el club portugués, fue multado con 20,000 euros después de que sus aficionados hicieran sonidos de monos hacia los jugadores negros del City, Mario Balotelli y Yaya Toure durante la ronda previa en el Estadio do Dragao.

La decisión plantea preguntas serias sobre el compromiso de la UEFA de atacar el racismo en una parte del mundo que todavía lucha contra el extremismo.

La nube de racismo sobre el futbol en Polonia y Ucrania fue señalada a principios de este año en una investigación por el grupo activista Never Again. Su reporte, titulado Hateful (Odioso), detalló 195 incidentes individuales de racismo y comportamiento discriminatorio en un periodo de 18 meses de septiembre de 2009 a marzo de 2011, una cifra que subraya la cantidad de trabajo que todavía se necesita hacer.

“Desafortunadamente, parece que el racismo está profundamente enraizado en la cultura del futbol, especialmente en Europa del este”, dijo Rafal Pankowski, jefe de la organización con sede en Polonia, a CNN el año pasado.

“Por supuesto que es un problema más amplio, que afecta a países como España e Italia, pero es un problema real en Europa del este.

“Hay una buena intención en la UEFA de tratar con el asunto, pero su compromiso genuino no se traduce en un nivel de federaciones de futbol nacionales y ahí es donde se debe generar más conciencia”, dijo Pankowski.

Vigilando a la multitud en Polonia y Ucrania, estarán miembros de la Asociación del Futbol Contra el Racismo en Europa (FARE, por sus siglas en inglés), quienes estarán reportando comportamiento discriminativo a la UEFA.

FARE ha solicitado cargos mayores para los fanáticos racistas, pero el director ejecutivo Piara Powar también ha señalado las razones detrás de las multas de la UEFA esta semana, y la necesidad de comunicar mejor al público.

“La UEFA tiene un sistema muy claro de sanciones. Creo que la razón para la disparidad de las multas es que es la cuarta ocasión en dos temporadas que el Manchester City ha llegado tarde a jugar”, dijo.

“Hay que considerar que el Porto no ha estado al frente de la UEFA en tres o cuatro años. Es importante señalar que eso no se le ha ocurrido a los medios”.

CNN contactó con la UEFA para pedir que aclararan las multas, pero no recibió ninguna respuesta oficial. El organismo regulador, sí tiene una postura firme contra el racismo y ha trabajado de forma cercana con FARE desde 2001.

Powar dijo que los aficionados extremistas, conocidos como “ultras”, siguen siendo un problema mayor en Europa del este y su equipo buscará por parafernalia neonazi durante el torneo, que se llevará a cabo del 8 de junio al 1 de julio.

Sin embargo, Powar admitió que la inclusión de Polonia en la Unión Europea en 2004 ha ayudado significativamente a reducir el extremismo. “Éste es un territorio nuevo para una gran competencia, ir a un país como Polonia o Ucrania. Es fantástico, es ir a un lugar nuevo, pero también significa que hay retos más grandes que enfrentar”, dijo. “Nuestro reto permanente es difundir el mensaje a países donde los jugadores africanos, que no son comunes, están siendo abusados”.