La ONU autoriza misión de observadores internacionales en Siria

(CNN) — El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas aprobó por unanimidad este sábado una resolución para permitir que observadores internacionales ingresen a Siria para supervisar el débil alto al fuego pactado, en medio de informes que señalan que los enfrentamientos continúan en el país.

La resolución pide al gobierno de Bachar al Asad permitir el despliegue de un equipo de avanzada de hasta 30 observadores internacionales, que tengan plena libertad y sin restricciones de movimiento. Sin embargo, aún es poco claro si este despliegue de monitores ayudará a frenar la violencia que continúa, pese al alto al fuego declarado hace unos días.

Esta resolución de la ONU también hace un llamado a todas las partes a detener los ataques.

El embajador de Rusia, Vitaly Churkin, dijo que Moscú, que ha bloqueado anteriormente otras resoluciones del Consejo de Seguridad sobre Siria, estaba satisfecho por el texto que ahora exige a todas las partes poner fin a la violencia.

"Ha habido muchas bajas, el pueblo sirio ha sufrido demasiado", dijo Churkin. Además, advirtió que los disturbios podrían afectar la paz y la estabilidad regionales y describió la situación actual como un "momento muy crítico".

Rusia y China habían bloqueado intentos del Consejo por aprobar resoluciones que condenaban al gobierno de Al Asad. Los dos países argumentaban que esos proyectos no eran justos.

El representante de Gran Bretaña, Mark Lyall Grant, consideró que existe una estrecha ventana para mejorar las condiciones en el terreno.

El país europeo dio la bienvenida a la decisión de este sábado, pero lamentó "que llegue solo después de que el pueblo sirio ha sufrido un año de brutalidad inimaginable a manos del régimen que ha priorizado su propia sobrevivencia ante las necesidades, derechos y aspiraciones de la gente a la que debería servir".

En tanto, Peter Wittig, el embajador alemán ante Naciones Unidas, dijo que la resolución viene "deplorablemente tarde, pero ojalá no muy tarde".

Mientras, activistas en Siria reportan que las fuerzas del gobierno atacaron vecindarios de la oposición este sábado, días después de que se pusiera en marcha una frágil tregua para terminar con el derramamiento de sangre.

Al menos 20 personas fueron asesinadas por las fuerzas de seguridad sirias en todo el país, informaron los Comités de Coordinación Local (LCC) de Siria, una red de activistas de la oposición. Medios estatales reportaron que los enfrentamientos fueron entre el gobierno y "terroristas armados".

Bashar Jaafari, embajador de Siria ante las Naciones Unidas, dijo que su gobierno tendría que aprobar un despliegue de observadores internacionales.

El alto al fuego, parte del plan de paz, entró en vigor el pasado jueves.

Pero de acuerdo con la embajadora de Estados Unidos ante la ONU y presidenta del Consejo de Seguridad, Susan Rice, el régimen de Al Asad no ha cumplido por completo con el acuerdo de Annan.

Al menos nueve personas fueron asesinadas en algunos puntos de la ciudad de Homs, donde el Ejército reanudó los bombardeos a varios vecindarios, de acuerdo con los Comités de Coordinación Local.

Rice dijo este sábado que estos ataques en Homs constituían una violación al cese al fuego. La funcionaria señaló que estos reportes de violencia "generaban dudas sobre la sinceridad" de las autoridades sirias para terminar con las hostilidades.

Otras cinco personas más murieron en la ciudad de Alepo, tres de ellas cuando las fuerzas del régimen abrieron fuego durante un funeral, informaron los Comités.

La televisión estatal del país reportó que las fuerzas de seguridad se enfrentaron con grupos terroristas armados en Aleppo, quienes supuestamente disparaban contra civiles. La agencia estatal de noticias SANA dijo que dos agentes de la policía murieron y un coronel del Ejército fue secuestrado en ataques separados por parte de terroristas armados.

El gobierno sirio siempre ha culpado "terroristas armados" de la violencia en el país.

En Daraa, las tropas gubernamentales atacaron a manifestantes; hirieron al menos a 20, según el Observatorio de Siria para los Derechos Humanos, con sede en Londres. Las fuerzas del régimen también arrestaron a cinco personas tras redadas en hogares, dijo este grupo de la oposición.

Los ataques se produjeron un día después de que manifestantes salieron a las calles para comprobar que el presidente Bachar al Asad se apega a al plan de paz de seis puntos propuesto por el enviado especial, Kofi Annan, que permite a las manifestaciones pacíficas.

Ahmad Fawzi, vocero de Annan, dijo que todavía hay un largo camino por recorrer.

"Estamos preocupados por el despliegue operativo del armamento pesado en los centros de población", dijo. "No deberían estar allí. Y estamos trabajando con el gobierno y con la oposición para un cese total de la violencia en todas sus formas".

Es probable que exista más violencia, dijo Fawzi. "No estamos bajo ninguna ilusión de que hemos llegado al final de este conflicto", consideró. "Esto es solo el comienzo de un camino largo hacia la reconciliación y hacia la construcción del futuro al que aspiran los sirios".

Las protestas contra el gobierno de Siria estallaron en marzo de 2011, seguidas por una sangrienta represión del régimen de Al Asad. Naciones Unidas estima que al menos 9.000 personas han muerto en Siria desde que comenzaron las protestas. Los Comités de Coordinación Locales de Siria ponen el número de muertos en más de 11.000.

Richard Roth, Salma Abdelaziz, Amir Ahmed, Elise Labbott, Arkady Irshenko y Moni Basu contribuyeron con este reporte