Fallo en contra de la circuncisión religiosa en Alemania causa polémica

Por Eliott C. McLaughlin

(CNN) — Judíos y musulmanes unen fuerzas en contra de la decisión de una corte en Alemania que podría prohibir a los padres realizar circuncisiones a sus hijos por razones religiosas.

La corte determinó que esta práctica —con frecuencia religiosa— es un "daño corporal" para los niños, de acuerdo con reportes de medios alemanes.

Según el fallo de este martes, los médicos que realicen el procedimiento con fines religiosos podrían ser acusados de cometer lesiones corporales, lo que ha generado un debate sobre el derecho de libertad religiosa de los padres y el derecho de autodeterminación de los niños.

En esencia, la corte estableció que la circuncisión no es por el mejor interés del niño, de acuerdo con el diario alemán Der Spiegel.

"El cuerpo del niño cambia de forma irreparable y permanente con una circuncisión", indicó el tribunal. "Este cambio contraviene los intereses del niño para luego decidir sobre sus creencias religiosas".

Aunque el fallo podría influir en los fallos de otras cortes, no es vinculante jurídicamente, señaló Der Spiegel.

A diferencia de Estados Unidos, donde seis de cada 10 niños recién nacidos son circuncidados, el procedimiento no es tan frecuente en Europa.

En Alemania, sólo el 11% de los niños son circuncidados, según datos de 2007. Sin embargo, la mayoría de los cuatro millones de musulmanes y 100,000 judíos en ese país consideran esta práctica como un rito religioso.

El caso en disputa

En 2010, en Colonia, un médico realizó una circuncisión a un niño musulmán de cuatro años. Dos días después, sus padres lo llevaron al hospital porque sangraba demasiado, según el sitio Medical Daily. Cuando los fiscales se enteraron de la visita a la sala de emergencias, presentaron cargos en contra del médico.

Inicialmente, una corte desechó las acusaciones bajo el argumento de que los padres autorizaron el procedimiento, como un "rito tradicional propio de la comunidad musulmana", de acuerdo con el periódico israelí Haaretz.

Pero la fiscalía presentó una apelación y un tribunal superior determinó que la circuncisión debía realizarse solo por razones médicas. Según la corte, la decisión se tomó por "el bien del niño, quien debe tener la oportunidad de elegir la comunidad religiosa a la cual pertenecer", reportó Haaretz.

El médico fue absuelto por la corte debido a que actuó de buena fe y de que podía argumentar que no sabía que cometía un delito, ante las leyes imprecisas sobre la circuncisión en Alemania.

Después de la decisión, judíos y musulmanes de todo el mundo protestaron en contra de la supuesta violación de su libertad religiosa.

Las reacciones por el fallo

La Liga Antidifamación, con sede en Nueva York, señaló que la circuncisión de recién nacidos era un "rito principal del judaísmo" y respaldó el llamado del Consejo de Judíos Central de Alemania a que los legisladores aprueben una ley para proteger esta práctica religiosa.

"La decisión de una corte de distrito en Colonia, Alemania, de considerar a la circuncisión no médica como un delito supone una carga intolerable sobre el ejercicio libre de la religión por parte de judíos y también por los musulmanes, que practican la circuncisión masculina como parte de su fe religiosa", dijo Abraham Foxman, director nacional de la Liga, en un comunicado.

De acuerdo con Foxman, aunque la intención de la ley no parece antisemita, el último mensaje fue claro: "Los judíos no son bienvenidos".

"Alemania se ha dedicado a reconstruir la vida judía, y las consecuencias de la prohibición de la circuncisión serían un golpe devastador para el futuro de la comunidad judía", escribió Foxman.

Reuven Rivlin, presidente del Parlamento israelí, dijo a Israel Radio que el Parlamento alemán debe manejar el asunto a nivel legislativo, según un reporte de The Jerusalem Post.

"El Parlamento en Berlín entiende las repercusiones de la sentencia", dijo Rivlin. "No permitir que una persona siga su religión se opone a todas las constituciones."

Ali Demir, presidente de la Comunidad Religiosa Islámica, calificó la circuncisión como un procedimiento inofensivo "muy simbólico" que se ha mantenido por miles de años. La prohibición podría tener un efecto adverso en la integración de los musulmanes a la sociedad alemana, dijo a Der Spiegel.

El imán Mayzek, del Consejo Central de Musulmanes, dijo: "La libertad religiosa es muy importante en nuestra constitución y no puede convertirse en el peón de un fallo unidimensional que también fortalecerá los prejuicios y clichés existentes sobre este asunto".

Al menos un rabino señaló que la educación es clave para ayudar a la gente a comprender la importancia de la circuncisión para las culturas judía e islámica.

"(Una) campaña de relaciones públicas en colaboración con la comunidad musulmana bastará para aclarar malentendidos y prevenir los daños intencionales y no intencionales a la libertad religiosa en Europa", dijo el rabino Menachem Margolin, del Centro Rabínico de Europa en Bruselas, según el reporte de Haaretz.

¿Qué es?

La circuncisión implica la eliminación de parte o la totalidad del prepucio que cubre el pene. De acuerdo con Medical Daily, se realiza en recién nacidos por razones religiosas, de higiene personal o de salud. El procedimiento es más complicado en niños más grandes y adultos.

Der Spiegel informó que los expertos médicos que asesoran a la corte de Colonia declararon que no hay "necesidad en Europa Central de realizar circuncisiones como parte de la atención sanitaria preventiva". Pero la Organización Mundial de la Salud (OMS) opina distinto.

Si bien existen riesgos de corto plazo con la circuncisión —como hemorragias, hematomas o sepsis— hay "evidencia sustancial" de que el procedimiento ayuda a prevenir contra infecciones del tracto urinario, la sífilis, el VIH y el cáncer de pene. La circuncisión masculina también aumenta el placer sexual para hombres y mujeres, según la OMS.

Aproximadamente, el 30% de los hombres en el mundo ha sido sometido a esta operación. De estos, casi dos de cada tres son musulmanes.

El procedimiento se realiza rutinariamente en Israel, Canadá, Australia, Nueva Zelandia, EU y gran parte de Medio Oriente, Asia Central y África Occidental, según la organización.