La Asamblea de la ONU critica el fracaso del Consejo de Seguridad en Siria
La crisis comenzó cuando fuerzas de seguridad de al Asad reprimieron violentamente las protestas en marzo de 2011.

(CNN) — Una resolución de Asamblea General de la ONU aprobada este viernes enfatiza la “grave preocupación” por el conflicto en Siria, ataca al gobierno por sus acciones y al Consejo de Seguridad por su “fracaso” para contrarrestar la crisis.

La Asamblea adoptó una resolución respaldada por Arabia Saudita, con 133 votos a favor, 12 en contra y 31 abstenciones. El fallo ocurre un día después de que Kofi Annan anunció su renuncia como el enviado especial para Siria de la ONU y la Liga Árabe. El ex secretario general de la ONU defendió un plan de paz de seis puntos que no pudo llevarse a cabo.

La resolución señala los “abusos a los derechos humanos por parte de grupos opositores armados” y condena “toda la violencia, independientemente de dónde viene, incluidos ataques terroristas”.

Pero gran parte de su ira está reservada para el régimen de Bachar al Asad. Condena fuertemente “la continua y sistemática expansión de las graves violaciones a los derechos humanos y las libertades fundamentales por parte de las autoridades sirias y las milicias a favor del gobierno”.

Y menciona “el uso de la fuerza en contra de civiles, masacres, ejecuciones arbitrarias, matanzas y la persecución de manifestantes, defensores de derechos humanos y periodistas, las detenciones arbitrarias, desapariciones forzadas, interferencia con el tratamiento médico, la tortura, violencia sexual y los maltratos, incluso contra niños”.

La resolución critica al gobierno por fallar en proteger a sus ciudadanos y por el uso de armas pesadas, “incluido el bombardeo indiscriminado desde tanques, helicópteros, en centros poblados y el retiro fallido de los soldados y las armas pesadas a sus cuarteles”.

También destaca la “grave preocupación por la amenaza de las autoridades sirias de utilizar armas biológicas o químicas”.

La resolución indica que hay una “profunda preocupación por la falta de progreso hacia la implementación del plan de seis puntos” y deplora “el fracaso del Consejo de Seguridad para acordar medidas que aseguren la conformidad del gobierno sirio con sus decisiones”. También renueva el llamado a la transición política de siria, uno de los puntos del plan.

Las resoluciones de la Asamblea General no son legalmente vinculantes, a diferencia de los fallos del Consejo de Seguridad. Pero los integrantes de este cuerpo diplomático censuraron al Consejo, donde Rusia y China han vetado fuertes resoluciones en contra de Siria.

Rusia, China, Corea del Norte, Irán y Siria están entre los países que votaron en contra del fallo. Argelia, India y Pakistán se abstuvieron.

De las naciones vecinas de Siria, Líbano se abstuvo e Iraq, Jordania y Turquía votaron a favor de la resolución.

“La Asamblea General de la ONU demandó una vez más que el primer paso para terminar con la violencia sea por parte del régimen de Asad”, dijo Susan Rice, representante de Estados Unidos ante la ONU. “Lo importante, la resolución de la ONU da la bienvenida a la decisión de la Liga Árabe del 22 de julio, que llama a Asad a dimitir y a la formación de un gobierno de transición. Estados Unidos está satisfecho de que la Asamblea General haya dejado muy claro que las armas químicas de siria deben permanecer aseguradas y que los miembros del régimen serán responsabilizados en caso de que esas armas sean usadas”, dijo.

“El conflicto en Siria es una prueba para lo que representa esta organización”, dijo el secretario general de la ONU, Ban Ki-moon a la Asamblea antes del voto. “Yo no quiero que ahora Naciones Unidas falle en esta prueba”.

Pero la violencia se intensificó este viernes en Siria.

Ban hizo referencia a los hechos violentos en Aleppo, la ciudad más poblada del país. Durante varios días ha sido el centro de combate entre las fuerzas rebeldes y del régimen. Se prevé que una gran batalla se lleve a cabo ahí.

“Mientras nos reunimos aquí, Aleppo, una de las ciudades más antiguas y con más historia en el mundo, Patrimonio Mundial de la Unesco, es el epicentro de una batalla atroz entre el gobierno sirio y quienes desean reemplazarlo”, dijo Ban. “Los actos de brutalidad que se reportan pueden constituir crímenes de guerra o contra la humanidad. Dichos actos deben ser investigados y los perpetradores deben ser juzgados”.

Cientos de muertos en un día

Al menos 105 personas murieron este viernes en el país, según los Comités de Coordinación Local. El grupo dijo que al menos 69 de las muertes ocurrieron en una “masacre” del gobierno en el vecindario de Arbaeen, en Hama.

El bombardeo y la lucha aumentaron en la región de Damasco, incluido el suburbio de Domair, el cual ha sido bombardeado por las fuerzas del régimen durante 16 días seguidos.

Tal como lo han hecho cada viernes desde que comenzó el levantamiento, hace unos 17 meses, sirios marchan por todo el país con un tema específico. Deir Ezzor, una provincia del este, era el centro de las manifestaciones en contra del gobierno. El tema de este viernes fue “Heroico Deir Ezzor, la victoria viene desde el este."

Los bombardeos del régimen han afectado la región por semanas y los manifestantes quieren mostrar su solidaridad con la gente de ahí. Al menos siete personas han sido asesinadas en Deir Ezzor este viernes, dijeron los Comités.

“A pesar de la gran batalla en Aleppo, sentimos que Deir Ezzor también lidera la pelea en contra del régimen de Asad y la mayoría de las ciudades y villas en la provincia han sido liberadas”, dijo Mohammed Sarmini, un vocero del opositor Consejo Nacional Sirio, el movimiento político en contra de al Asad con base en Turquía.

Sarmini agregó que las fuerzas rebeldes impulsan avances en lugares como Aleppo, Deir Ezzor y otros puntos importantes, y que algunos miembros de la dirección del Consejo pronto se trasladarán a Siria.

Además, la oposición trabaja en la creación de un mando central seguro, dijo.

"Nuestra misión principal es formar consejos locales de barrios con el fin de evitar que las ciudades se deslicen en el caos una vez que el régimen caiga", dijo Sarmini. "Esperamos a que hubiera más zonas liberadas y ahora nos sentimos más confiados después de los últimos avances en Alepo".

La crisis aún genera el traslado de los sirios en el país y hacia tierras vecinas, según la agencia de refugiados de la ONU. Este viernes, la Oficina del Alto Comisionado para los Refugiados publicó un recuento de los desplazados registrados y los que están por contabilizarse.

Entre los refugiados registrados hay 44.038 en Turquía, 40.199 en Jordania, 35,364 en Líbano y 12.409 en Iraq. Hay muchos otros que no han sido registrados. Por ejemplo, se estima que 150.000 sirios han entrado a Jordania desde marzo del año pasado.

Los refugiados de otros países que habían llegado a Siria han sido afectados, entre ellos más de 20.000 provenientes de Iraq.

Naciones Unidas informó que 20 personas murieron y decenas resultaron heridas en el barrio de Yarmuk, en Damasco, donde viven muchos refugiados palestinos. Un sudanés en Damasco resultó lesionado y un refugiado iraquí dijo que su hijo murió a causa de disparos.

Francia lidera el Consejo de Seguridad de la ONU este mes. Gerard Araud, el embajador francés ante Naciones Unidas, dijo este jueves que el consejo quiere centrarse en las cuestiones humanitarias.

Qadri Jameel, viceprimer ministro sirio y quien es parte de una delegación económica de visita en Rusia, dijo a periodistas que las sanciones de países europeos y de Estados Unidos en contra del régimen provocan miseria. "Las sanciones económicas atacan y afectan a todos los ciudadanos de Siria", dijo.

La crisis comenzó cuando las fuerzas de seguridad sirias de al Asad lanzaron una violenta represión contra las protestas pacíficas en marzo de 2011. El incidente impulsó un levantamiento nacional con rebeldes armados, entre ellos militares desertores y otros combatientes del Ejército Libre Sirio.

El conflicto ha causado unas 17.000 muertes, informó la semana pasada el ex secretario general de la ONU, Ban Ki-moon. Activistas de la oposición han contabilizado a unas 20.000 víctimas fatales.