Cuando el sexo se convierte en un dolor… de espalda
7 septiembre 2012
04:27 PM ET

Cuando el sexo se convierte en un dolor… de espalda

Por: Ian Kerner

Ian Kerner es consejero sexual y autor de best sellers del New York Times, escribe un blog semanal de sexo en The Chart, lee más de él en su sitio web, GoodInBed.

(CNN) — Un estimado de 8 de cada 10 estadounidenses sufren de dolor de espalda en algún punto de sus vidas, de acuerdo con el Instituto Nacional de Artritis y enfermedades Musculoesqueléticas y de la Piel. No es de sorprenderse que tenga efectos sobre lo que pasa en tu recámara: puede ser que afecte tu rendimiento o definitivamente detenga del todo el sexo, si se trata de una lesión seria.

No tenemos estadísticas confiables acerca del número de personas que hacen a un lado el sexo por un dolor en la espalda, principalmente porque a la mayoría de la gente no le gusta hablar de sexo con sus doctores. Pero es lógico pensar que un dolor de espalda puede hacer que el sexo sea una molestia también.

“Tener dolor puede complicar el provocar sensaciones placenteras, que a su vez dificultan el excitarse y tener un orgasmo”, explica Rachel Needles, terapeuta sexual que reside en Florida. “Dependiendo de la dosis y el tipo de dolor, la medicina también puede interferir con la excitación y el orgasmo tanto en hombres como en mujeres”.

Afortunadamente, existe una guía para lidiar con la situación. Aqui hay varias maneras para disfrutar del sexo sin dolor de espalda.

Habla al respecto. El dolor de espalda puede ser engañoso porque no demuestra síntomas a simple vista y hace que la gente se vea bien, aunque se sientan terrible. Qué mayor razón para tener a tu pareja informada.

“Lo más importante es ser abierto con tu pareja y discutir acerca de cómo el dolor interfiere con la intimidad sexual”, dice Needle. “Esto ayudará a no simplemente abandonar el sexo, sino a hacer equipo y encontrar maneras de hacer más confortable y disfrutable al sexo”.

Trabajen en la solución. La doctora Maureen O’Leary, especialista en lesiones ortopédicas e impedimentos neuromusculoesqueléticos, orienta a sus clientes a través de ejercicios diseñados para alargar y fortalecer los músculos.

“También soy fanática de los pilates, que son muy efectivos para fortalecer los músculos en el abdomen y el torso, esenciales para el soporte de la espalda”, señala.

La yoga también puede ayudar: “Personalmente, yo tengo problemas en la espalda baja y descubrí que practicar yoga, especialmente antes del sexo, ayuda muchísimo”, dice Shellie M. Selove, terapeuta sexual y matrimonial.

Un instructor experimentado, entrenador personal o terapeuta físico puede aplicar ejercicios específicos y estiramientos que afectan directamente a la área del problema en tu espalda.

Haz ajustes. Tiene sentido que, de acuerdo a la ubicación del dolor, algunas posiciones sexuales serán más o menos confortables que otras. “La gente con problemas de espalda baja como ciática o un disco herniado sienten más dolor cuando se inclinan hacia adelante, mientras que aquellos con estenosis tienen más dolor al curvarse hacia atrás”, explica O’Leary.

Deja que tu cuerpo te guíe. Si te duele la espalda cuando estás recostado, mejor deberías de estar arriba durante el sexo, o viceversa. Posiciones de costado pueden quitarle presión a la espalda.

Experimenta utlizando una almohada debajo de tu espalda baja, estómago, rodillas o cuello para ver si un soporte extra te ayuda, o intenta angular con una almohada para que ciertas posiciones sean más cómodas, sugiere Stephanie Mitelman, educadora sexual.

Explora otras opciones. “Tocar es importante para ti y tu pareja”, dice Needles. Una ducha o un masaje puede ayudar a relajar los músculos antes del sexo.

Mejor aún, sean divertidos con un juego previo: consiente a tu pareja con un baño de burbujas o intercambien masajes suaves para estar de humor. Si el sexo se convierte en algo doloroso, que la acción previa sea lo principal, o enfócate en otras formas de acercamiento, como el abrazarse, besarse, la estimulación sexual o simplemente compartir fantasías.

La mayoría de las molestias que causan el dolor de espalda se resuelven con el tiempo y cuidados. Así elijas hacer algunos cambios en la recámara o decidas que el descanso es tu prioridad, no hay necesidad de desaparecer toda actividad sexual. Toma esa molestia como una oportunidad para conectarte y comunicarte con tu pareja tanto dentro como fuera de la habitación

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