Matanza de Chevaline: más preguntas que respuestas mientras avanza la investigación

Por Chelsea J. Carter y Laura Smith-Spark, CNN

(CNN) – La matanza de Chevaline. Así es como la prensa francesa ha llamado a los asesinatos de los miembros de una familia británico-iraquí y de un ciclista francés en una zona de descanso rural en las afueras de esa ciudad en los Alpes popular entre los amantes del campo.

Cada uno de ellos –el hombre, su mujer, la mujer que se cree es su suegra y el ciclista- fueron hallados con dos disparos en la cabeza.

La hija de siete años de la pareja fue gravemente golpeada y recibió un disparo. La otra hija, de cuatro años, se escondió durante horas detrás de las piernas de su madre.

El ataque fue, en palabras de un fiscal francés, una “inaudito salvajismo”.

Cuatro días después del incidente –ocurrido el miércoles- las autoridades británicas y francesas siguen tratando de descifrar el hecho.

¿Fue un robo que salió mal? ¿Una disputa familiar por una herencia? ¿Un caso de confusión de identidad? ¿O tal vez, un caso en el que unas personas estuvieron en el lugar equivocado al momento equivocado?

Las teorías han abundado desde que los investigadores encontraron los cuerpos de los británicos Saad al Hilli, su esposa Ikbal y una mujer de 74 que se cree es su suegra.

La cuarta víctima es Sylvain Mollier, un francés que montaba bicicleta en el área.

Alrededor de 25 tiros fueron disparados, dijo la policía.

Las autoridades han estado herméticas sobre los posibles responsables y los móviles del crimen, incluso a pesar de que la investigación pasó el domingo de Francia a Reino Unido y de que se solicitó la ayuda de Italia y Suiza.

Las respuestas podrían estar en las sobrevivientes de la matanza: las dos hijas de la pareja.

La niña de cuatro años, identificada en los reportes mediáticos como Zeena, no les ha dado a los investigadores ninguna información sobre quién realizó el ataque.

Ella resultó ilesa físicamente y está siendo tratada por pediatras en Francia bajo el cuidado de funcionarios consulares británicos.

Su hermana mayor, quien ha sido identificada como Zainab, también está siendo protegida por la policía en caso de una amenaza a su seguridad. Ella no puede ser entrevistada por los investigadores porque está en un coma inducido como parte de la recuperación de sus heridas en su cabeza y el disparo en su hombro.

Dirigiéndose a la prensa el sábado, el fiscal francés Eric Maillaud no se refirió a quiénes o por qué habrían realizado el brutal ataque.

Los investigadores ampliaron a varios kilómetros cuadrados el área de búsqueda alrededor del lugar de los disparos en la región montañosa de Alta Saboya.

Una pista podría estar en una versión de un ciclista que dijo haber visto un vehículo 4×4 verde y una motocicleta cerca al lugar de los asesinatos.

El ciclista, identificado como un exmiembro de la Fuerza Aérea Real por la prensa, descubrió los cuerpos. El motor del coche de Al Hilli todavía estaba encendido, según dijeron las autoridades.

La familia Al Hilli llegó a Francia de vacaciones a finales de agosto, dijo Maillaud.

Al Hilli era un ingeniero nacido en Iraq que vivía al sur de Londres con su esposa y sus dos hijas.

Nació en 1962 y era nacionalizado británico. Trabajó en Surrey Satellite Technology, una compañía de tecnología propiedad de EADS, la corporación aeroespacial que construye satélites.

Su vecino Jack Saltman en la adinerada comunidad del condado de Surrey en Claygate, dijo que Al Hilli llegó de Iraq hace “muchos años”.

La identidad de una tercera persona dentro del coche no es clara aún, aunque se especula que es su suegra.

La mujer tenía pasaporte sueco, pero su relación con los otros no ha sido confirmada, dijo Maillaud.

Suecia les ha concedido la residencia a muchos iraquís que huyen de la violencia y la persecución.

“Hay evidencia técnica en la que deben trabajar antes de que puedan confirmar su identidad”, dijo Linn Duvhammar, vocera del Ministerio de Exteriores de Suecia.

El fin de semana, las autoridades revisaron la casa de Al Hilli. La policía planea interrogar los familiares, incluyendo a su hermano, dijo Maillaud.

El fiscal desestimó los reportes de un conflicto entre los hermanos por una herencia.

El hermano fue a la policía voluntariamente después de que se enteró de las muertes, dijo Maillaud. Regresó al día siguiente para decirle a la policía que no había ninguna disputa con Al Hilli por dinero.

Los investigadores no han descartado la posibilidad de que los Al Hilli fueran asesinados por un caso de robo, y que el ciclista pudo haber sido matado por obstaculizarlo.

Los cuerpos serán entregados a las familias tan pronto como las autoridades judiciales concluyan que no se necesitan más para la investigación, dijo el fiscal.