Shhhh… Hay algunos secretos que no deberías contar
La ansiedad que producen algunos secretos podría ser la forma en que tu mente te dice si debes contarlos, dice un experto.
12 noviembre 2012
10:32 AM ET

Shhhh… Hay algunos secretos que no deberías contar

(CNN) — Los extraños generalmente le confían sus secretos a Eduardo, ya sea en aviones o mientras caminan por la calle. Él incluso se convirtió en confidente en un lugar que no desea que las personas se enteren: una prisión.

El secreto más grande de Eduardo es que estuvo en la cárcel en dos ocasiones, ambas tras ser arrestado por conducir bajo la influencia del alcohol. La segunda vez pasó 90 días tras las rejas reflexionando sobre su vida.

Esas reflexiones lo ayudaron a hacer mejores elecciones en los 10 años que han pasado desde entonces, comenta, pero aún teme que alguien pudiera descubrir lo que está ocultando.

Eduardo y las otras personas que aceptaron dar su testimonio para esta nota solicitaron que sus nombres reales fueran cambiados para proteger sus identidades.

“No es por vergüenza la razón por la que mantengo mi secreto”, dice Eduardo, de 35 años, quien vive en Estados Unidos, pero lamenta que tal vez nunca pueda trabajar en una dependencia pública porque su secreto saldría a la luz.

Las personas guardamos secretos por diferentes razones.

Sam von Reiche, psicóloga de Nueva Jersey, considera que todo el mundo guarda secretos.

“Todos tenemos la sensación de que hemos hecho algo malo, o de que hay algo malo sobre nosotros o un poco decepcionante”, comentó, “creo que es parte de la condición humana”.

Generalmente, dice von Reiche, “algunos secretos crean la sensación de estar separado de los demás" y no dejan a la persona sentirse verdaderamente autentica.

Pero los psicólogos coinciden en que también hay situaciones donde podría ser más conveniente guardar la información, incluso no decírsela a amigos cercanos, sobre todo si revelar esos secretos causarían más dolor a la persona y a los demás.

Atracción tras un abuso

Nancy, de 21 años, aún se encuentra lidiando con la atracción que siente por su exnovio, quien abusó físicamente de ella. Estuvieron juntos por cuatro meses mientras estudiaba la universidad y después terminaron, al menos eso fue lo que los amigos de Nancy pensaban.

Pero en secreto Nancy volvió con él una semana después. No quería que sus amigos lo supieran porque sabía que le dirían que era una mala idea.

“Estaba convencida de que él cambiaría, fue mi culpa”, dijo. Tres meses después, la relación de Nancy terminó cuando tuvo que llamar a la policía debido al abuso.

Nancy, quien también vive en Estados Unidos, ha visto a un terapeuta, pero secretamente extraña a su ex pese al abuso. Encontró un sitio web llamado Secret Regrets (Arrepentimientos secretos) donde las personas pueden compartir de forma anónima situaciones que nadie conoce.

“Me arrepiento de no ser capaz de dejarte ir”, escribió Nancy ahí “Volví contigo por segunda ocasión pese a que ya sabía exactamente qué iba a pasar”.

Kevin Hansen, quien fundó Secret Regrets, ha juntado al menos 25.000 confesiones de personas que están escondiendo algo a los demás. El sentir de muchos de ellos, explica, es que “nadie podría comprender lo que están pasando”. El escribir de forma anónima lo hace más fácil de compartir.

Hansen “siempre ha sido un apasionado de ayudar a las personas”, según su sitio web. Estudió psicología y comportamiento humano mientras obtenía un título en negocios “y ahora, ha descubierto una increíble manera de alcanzar a las personas que están lidiando con los errores más graves de sus vidas y conectarlos con otros que saben por lo que están pasando”.

Las respuestas de otros usuarios anónimos ha ayudado a Nancy, comenta. Algunos de los mensajes decían cosas como “tú te zafaste mucho antes que yo”.

Cualquiera que mantenga secretos sobre abuso debería buscar ayuda profesional, dice Bobbie McDonald, una psicóloga de Newport Beach, California. Un experto puede ayudar a las personas a obtener las herramientas correctas para superarlo o denunciar el caso.

Aborto

Irene, de 23 años, supo que estaba embarazada en agosto de 2009. Su novio en ese momento no quería que tuviera el bebé. En un inicio ella quería continuar, aunque después cambió de idea.

Irene, quien vive en el sur de Estados Unidos, no le contó a nadie de su familia hasta que abortó. Su madre no le habló por dos semanas, pero eventualmente se calmó, contó.

Todos a quienes les ha dicho la han apoyado, pero no es algo que comparte con cualquiera. Sus abuelos, por ejemplo, no lo saben. Como Nancy, encontró apoyo en el sitio web Secret Regrets, donde varias mujeres le dijeron que todo será más fácil con el paso del tiempo.

El embarazo y el aborto la hacían sentir avergonzada e Irene solía llorar mucho por ello. Estos días, es capaz de decirse a sí misma que tomó la decisión correcta. Terminó la escuela y salió de la relación disfuncional que tenía con su novio.

“El perdonarse a uno mismo es elemental para superar el pasado sin importar que tan secreto sea”, consideró von Reiche, quien en ocasiones asigna a sus pacientes una tarea: escribe 15 razones por las que te perdonas a ti mismo.

Estilos de vida

Raquel, de 26 años, no quiere que sus colegas del trabajo se enteren que disfruta usar disfraces de animales. En su estudio mantiene escondidos su atuendo de cuerpo completo que imita la piel de un leopardo y una cabeza de lobo.

En la cultura estadounidense, se considera que la gente del movimiento furry, como se conoce en inglés, disfruta tener sexo con disfraces de animales, para ella se trata solo de disfrutar disfrazarse de personajes de caricaturas o criaturas fantásticas como una forma de definirse a sí mismo a través de las características de un animal.

Pese a que disfruta ir a las convenciones de los furry, intenta mantenerlo oculto en el trabajo.

Es importante que las personas se sientan cómodas con todos los aspectos de si mismos, consideró la doctora McDonald. Pero hay situaciones donde revelar parte de su identidad causaría más daño que bienestar.

“Puede ser dañino revelar ciertos aspectos de nosotros mismos si hay personas cercanas a nosotros que encontrarían muy difícil aceptarlo, debido al dolor y la separación que generaría revelarlo”, opínó McDonald.

Amoríos

“Mi más grande arrepentimiento es que comencé a engañar a mi esposo”, escribió una mujer en el sitio Secret Regrets. “Cada vez que lo hago digo que será la última vez, pero nunca lo es. No sé cómo parar, me siento muy culpable por ello”.

Es un secreto que los psicólogos suelen oír muy seguido, que alguien engañó a su pareja.

Si es una transgresión que ocurrió en una única ocasión, tal vez un desliz en un viaje de negocios, valdría la pena no decírselo a tu pareja, dijo Karen Sherman, una psicóloga de Long Island, Nueva York.

Algunos terapeutas pueden decir que la honestidad es importante sí implica que sanará la relación, opinó Sherman. Pero consideró que depende de cada caso. “A veces se genera más daño diciéndolo”, consideró.

Si estás involucrado en un amorío deberías terminar una relación o la otra, opinó McDonald. “Pienso que es importante tomarse un tiempo para analizar los aspectos de tu situación.

El propósito de los secretos

La vergüenza y miedo a no sentirse aceptado generalmente son los motivos detrás de mantener algo en secreto.

Pero la ansiedad que se genera con algunos secretos no es del todo dañina, opinó von Reiche. Como la nausea “la ansiedad es la forma que tu mente tiene de decirte que algo que estás cargando necesita ser purgado”, opinó.

En otras palabras, las personas podrían sentirse mejor si confiesan su secreto en un entorno seguro, a un amigo de confianza, a un miembro de su familia o a un profesional de la salud mental.

Pero el mensaje principal de los casos anteriores es que deberían medir las consecuencias, tanto para ellos como para las otras personas. Pensar a quien se lo dirán, cómo podría reaccionar la persona y si los dos se sentirán mejor.

“Si el mundo se encontrara listo para aceptar a todos, sería un mejor lugar”, opinó McDonald. “En una sociedad ideal no tendríamos que tener secretos. ¿Que si pienso que podría suceder en tu tiempo de vida o en el mío? No”, concluyó.

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