Los espías de la vida real explican sus diferencias con "James Bond"
13 noviembre 2012
02:03 PM ET

Los espías de la vida real explican sus diferencias con "James Bond"

(CNN) — La película más reciente de James Bond, Skyfall, profundiza en algunos detalles atormentadoramente personales sobre el espía británico favorito del mundo y da vistazos al arte del espionaje, absolutamente dominado por Bond. Lo que plantea la pregunta: ¿cuán realista es el Bond de hoy?

Algunos exespías en la vida real ofrecieron su ayuda para romper algunos de los mitos creados por la película:

Mito Bond #1: Los espías tienen habilidades superhumanas

En la primera escena de Skyfall, Bond tiene más de 40 años. Sobrevive a una persecución automovilística salvaje y pelea sobre un tren en movimiento, donde esquiva túneles mientras pelea con uno de los malos.

“Cuando lo pones en el contexto de Hollywood, sus capacidades físicas no existen”, dice Marty Martin, un exoficial de operaciones clandestinas de la CIA, a quien sus excompañeros describen como “mitad” Bond.

“Un hombre no puede pelear contra seis hombres. No puede saltar de puentes y trenes. Si lo haces una vez, eres afortunado y probablemente te romperás la rodilla”, observó Martin.

Y no son solo las habilidades físicas.

“Muchas personas en nuestro negocio quisieran poder hacer cosas como esa”, dice Robert Richer, un exoficial del Servicio Clandestino de la CIA. “Tiene las habilidades de un SEAL y puede jugar baccarat. Puede moverse sin esfuerzo en Monte Carlo, pero la realidad es que es difícil combinar todas esas cosas”.

“Hay características”, dice Martin. “Pero James Bond es guapo, fino, tiene juguetes buenos, habla tres o cuatro idiomas, ¿de verdad?”.

Mito Bond #2: El estilo es la mejor arma de un espía

"Ser fino hace una diferencia”, dijo Robert Grenier, quien paso gran parte de su carrera en la CIA trabajando encubierto en lugares como Islamabad, Pakistán. Grenier es descrito por sus colegas como el exespía mejor vestido del mundo.

Por supuesto, Grenier se rió cuando compartí este dato de inteligencia con él.

“El espionaje es un negocio de personas, y en su esencia es la capacidad de agradarles a las personas y que confíen en ti, y poder entrar a un círculo social ya sea de científicos nucleares o la corte del rey de Marruecos o lo que sea, ese es el tipo de habilidades sociales que forman un compuesto de Bond”.

Mito Bond #3: Es más fácil trabajar solo

“Operaba en un momento en el que sí creíamos en una misión y un (solo) conductor”, dijo Martin, quien se retiró del mundo del espionaje oficial. “Hoy, es mucho más probable trabajar en equipos”.

Sin embargo, aún hay mucha lógica en que esos equipos sean pequeños, dijo Martin. “Porque si solo tienes a dos personas en la operación, solo hay dos personas que pueden comprometerla (....) Si tienes 25, el más débil hará algo estúpido como llamar a casa y arruinarlo todo”.

“Quieres mantener al equipo lo más pequeño posible. Mientras menos puntos de fracaso tengas, mejor”, añadió Grenier. “La percepción de lo que hacemos ha cambiado un poco porque operamos mucho en zonas de guerra. Pero una de las cosas que siempre he notado es que si tienes a dos oficiales del caso en una habitación con una fuente, son demasiados oficiales. Es sorprendente cuando lo ves, porque de inmediato comienzan a competir entre sí”.

Mito Bond #4: Romper las reglas te hace malo

James Bond no interrumpe su misión para llamar a los abogados. De acuerdo con los espías de la vida real, el concepto de romper las reglas no se aleja tanto de la realidad de los operadores de campo que se encuentran bajo presión cada vez más estresante, particularmente después del 11-S.

“Seguir un conjunto de reglas más profundo, dedicarse a la misión con devoción, a veces significa romper las reglas que se supone que tienes que seguir”, agregó Grenier, quien ha tenido que tomar algunas decisiones difíciles a lo largo de su carrera. “Romper las reglas ocurre en la vida real, pero no durante mucho tiempo. Bond nunca consulta a los abogados. Con eso sabes que no es muy realista”.

“A veces necesitas a alguien que pueda volverse 'malo como de barrio'”, dijo Martin.

Pero, ¿cuál es el límite? El MI6 de Gran Bretaña ha rechazado públicamente llevar a cabo asesinatos, al igual que la CIA. Un contacto espía que rechazó que se relevara su identidad me envió una copia de la Orden Ejecutiva 12333, que “prohíbe explícitamente a la CIA involucrarse, ya sea directa o indirectamente, en asesinatos”. En la realidad sabemos que oficiales de inteligencia o agentes a veces se embarcan en misiones mortales.

Mito Bond #5: la tecnología siempre facilita el trabajo

En Skyfall, Bond se mueve de un país a otro con relativa facilidad. ¿Esto realmente podría pasar? No tanto.

La tecnología ahora permite que sea rastreado, ya sea por nuevas medidas de control fronterizo o por redes sociales que sirven para recopilar información de inteligencia.

“Ahora tenemos biometría. No puedes simplemente entrar y salir de los países. Cada vez se vuelve más difícil”, dijo Martin, quien pasó parte de su carrera moviéndose a través de países en Medio Oriente.

“Nuestro mundo se ha vuelto más difícil para el espionaje. Antes, podías crear un pasaporte falso y ya, pero ahora, honestamente, lo primero que hacen las personas es buscarte en Google, ¿de acuerdo?”.

El autor Jeffery Deaver concuerda. Escribió la novela más reciente deBond, Carte Blanche, en la que el espía ya no puede pasearse por cualquier país y dar una historia falsa creíble. “Cualquier agente de inteligencia tiene más información sobre él o ella en la red de lo que quisiera”, dijo Deaver.

Mito Bond #6: Los tragos sofisticados y la música te hacen genial

Es un mito difícil de discutir. Bond es legendario por relajarse con un martini agitado, no revuelto, pero es un poco más crudo en el mundo real.

“Whiskey”, dijo Martin. “Cuando enfrentamos momentos difíciles con al Qaeda, era whiskey, y escuchar las bandas sonoras de Gladiador y Hombre en llamas.

Pero en algunos lugares, conseguir una botella de buen whiskey puede ser más difícil que el trabajo, así que, ¿cuál es una alternativa práctica en esos lugares? “La mayoría de los oficiales reales, los que hacen el trabajo de contraterrorismo, son bebedores de cerveza o, algunos menos, de vodka”, señaló Richer.

“Donde servimos, obtener una buena bebida mezclada es difícil en el mejor de los casos. Encontrar una cerveza siempre es fácil. Pocos de nosotros bebemos vino. Apreciar el vino toma tiempo y atención.

“Los que invierten demasiado tiempo en ser sofisticados son generalmente más burócratas de inteligencia que oficiales de campo. Quienes hacen Yemen, África, Afganistán, Irak, Siria, el norte de África, toman alegrías simples”.

La edad es un componente importante aquí, porque después del 11-S, muchos de los que sirven en destinos particularmente peligrosos en el extranjero son más jóvenes. “La música country y el hard rock ya son más populares que las bandas sonoras; música que bombea la sangre para misiones o actividades privadas, como el gimnasio”, añadió Richer.

“Ningún oficial actual o exoficial diría que escucha a Justin Bieber o Taylor Swift. Escuchan a Aerosmith, Coldplay y muchos artistas independientes”.

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