Cataluña ante el mayor desafío soberanista de su historia
Las elecciones de Cataluña definirán el futuro de la región, según los analistas.
23 noviembre 2012
09:03 AM ET

Cataluña ante el mayor desafío soberanista de su historia

Por Héctor M. Garrido

MADRID (CNNMéxico) — La historia de Cataluña pudo haber marcado su punto de inflexión el 11 de septiembre. Cada año se conmemora en esta fecha la Diada, en recuerdo de la derrota de Cataluña en la Guerra de sucesión de 1714, cuando los Borbones derrotaron a los Austrias, apoyados por los catalanes, y se suspendieron las instituciones de Cataluña.

Desde que la festividad se instauró en 1980, ha sido el escaparate de las reivindicaciones separatistas catalanas. Este año, la fiesta se desbordó. Un millón y medio de personas tomaron las calles de Barcelona, la capital de la región, reivindicado la independencia y agitando pancartas con lemas como "España, este expolio es genocida", "Vuestro odio es nuestro adiós" o "Catalonia is not Spain".

¿Qué empujó al 20% de la población de la región a echarse este año a la calle en un mensaje de hartazgo hacia España? ¿Qué ha provocado la mayor crisis institucional en España desde la aprobación de la Constitución democrática de 1978? “España no nos acepta porque queremos ser catalanes, ser una nación y hablar nuestra lengua y no podemos vivir en un Estado que no nos acepta como somos”, dijo en entrevista con CNNMéxico Carme Forcadell, la presidenta de la Asamblea Nacional de Catalunya (ANC), organizadora de aquella marcha.

Tal demostración de fuerza independentista desencadenó un torrente de acontecimientos. Nueve días después, el presidente catalán Artur Mas y el español, Mariano Rajoy, escenificaron un agrio desacuerdo sobre la financiación de la región catalana. Cinco más tarde, Mas, cuyo partido CiU, conservador y nacionalista, gobierna en minoría en Cataluña, anunció la convocatoria de elecciones anticipadas para este domingo 25 de noviembre. "Es necesario que la voz de los 1,5 millones de catalanes que acudieron a la Diada se traslade a las urnas. Cataluña es el dueño de su destino", dijo en el Parlament, la cámara autonómica catalana.

Algunos pueblos catalanes empezaron desde aquel día a declararse “libres y soberanos”. El primero de ellos fue Sant Pere de Torello, una localidad de 2,500 habitantes situada a 90 kilómetros de Barcelona. “Fue un acto pacífico y democrático de desobediencia hacia España por su negativa a aceptar nuestro derecho a la autodeterminación”, dijo a CNNMéxico Jordi Fàbrega, el alcalde de la localidad catalana. Tras Sant Pere de Torelló, otros 170 municipios, de los 946 de la región, se sumaron a pedir al Parlament un "proceso de soberanía nacional".

La legalidad del referéndum

La marea independentista tomó por sorpresa a Mas. El presidente catalán nunca fue un soberanista, sino un pragmático que anhelaba un mayor autogobierno sin grietas profundas con el gobierno central. Ahora se ha erigido como el impulsor del independentismo y hasta aparece en su cartel electoral como un Moisés que guía a Cataluña desde su exilio hacia la soberanía. “En Mas influyeron dos factores en poco tiempo”, según Carme Forcarell; “por un lado, no esperaba que la manifestación fuera tan grande; y tras su reunión con Rajoy, comprobó que no iba a conseguir el pacto fiscal que solucionara los problemas económicos de Cataluña. Se ha dado cuenta de que la independencia es la única salida”.

El presidente catalán ya ha puesto fecha al proceso independentista: si sale reelegido, iniciará en enero de 2013 un proceso que parta de una declaración de las Cortes Catalanas y culmine con un referéndum donde Cataluña pueda decidir su futuro, dentro o fuera de España.

La ley española no permitiría esta iniciativa. En España, un referéndum lo debe convocar el Rey, lo propone el gobierno y se autoriza por mayoría en el Congreso. Cataluña no tendría legitimidad para llevarlo a cabo y sólo podría organizar una consulta popular no vinculante.

La Asociación de Militares Españoles ha afirmado que pueden encontrarse en la “irremisible y gravísima tesitura de cumplir escrupulosa y estrictamente con la misión de garantizar la soberanía e independencia de nuestra patria". Una advertencia que sugiere incluso un despliegue militar en Cataluña para defender el artículo 2. de la Constitución Española de 1978, que proclama la “indisoluble unidad de la Nación”.

“Y tendrían toda la razón”, asegura a CNNMéxico Arcadi Espada, periodista catalán y promotor en 2006 de Ciutadans de Cataluña, una plataforma formada por un grupo de intelectuales opuestos al nacionalismo. “En Cataluña rige la Constitución. Y no tiene derecho a amputar el 20% de España. Hablan de derecho a decidir, pero los españoles también tienen derecho a decidir sobre la pérdida de una parte de su territorio”.

“Pues a mí me cuesta pensar que en 2012, si existe una mayoría de catalanes a favor de la consulta, se envíe a 50,000 soldados y se suspenda su estatus como autonomía”, disiente Joan B. Culla i Clarà, profesor de Historia Contemporánea en la Universidad Autónoma de Barcelona. “Si llegaran los tanques a Cataluña, al día siguiente seríamos independientes”, añade Carme Forcadell, que matiza el concepto de legalidad. “En democracia, las leyes no se hacen para que los ciudadanos no se expresen. España demostrará no ser democrática si nos prohíbe decidir nuestra independencia, como Reino Unido sí le permitirá a Escocia”.

La crisis, tras el anhelo independentista

La reciente tensión de Cataluña con España alberga una arista económica. El gobierno catalán se ha visto obligado este otoño a pedir al Estado un rescate de 5,023 millones de euros (unos 84.000 millones de pesos mexicanos) para poder hacer frente a pagos; su deuda cotiza en los mercados como bono basura para dos agencias de calificación; y según el Banco de España, es la región más endeudada de España con pasivos de 43.954 millones, un 22% de su PIB. Ante esta situación, no son pocos los que piensan que la deriva independentista de Mas intenta desviar la atención de su gestión de gobierno, la legislatura más corta en la historia del Parlamento catalán tras haber ganado las elecciones de 2010.

“El gobierno de Mas ha fracasado y plantea ahora un debate que tiene poco que ver con las necesidades de Cataluña. Es una operación convencional del nacionalismo que consiste en esconder detrás de la bandera una mala gestión”, critica Arcadi Espada. El gobierno central de Rajoy impuso en España una política de recortes, el Ejecutivo autonómico de Mas aplicó medidas de austeridad similares al recortar el sueldo de los empleados públicos y aplicar duros ajustes en la Sanidad y en la Educación. La tasa de desempleo en Cataluña, durante sus dos años de mandato, ha pasado del 17,98% al 21,95%.

Desde la Generalitat, nombre oficial del gobierno catalán, encuentran dos explicaciones a su fracaso presupuestario. “Primero, tenemos unos costes adicionales al resto de las comunidades por tener una cultura propia, que nos lleva a mantener la lengua catalana en los colegios y en televisión pública de Cataluña”, de acuerdo con Guillem López Casasnovas, catedrático de Economía Aplicada y miembro del grupo de asesores económicos de la Generalitat. “Y segundo, que la financiación de España a las autonomías se mide según su población. Así que, aunque el gasto de Cataluña alcanza el 20% de la renta en España, nuestro peso demográfico es del 16%”. La consecuencia, según la Generalitat, es que su balanza con España tiene un déficit de 16.409 millones de euros (en torno a 175.000 pesos).

Y es aquí donde entra el pacto fiscal, el acuerdo de financiación que Mas reclamó a Rajoy a mediados de septiembre, saldado con un desacuerdo evidente y con una intensificación de la deriva independentista. “Cataluña aceptó hace años el actual pacto para favorecer la estabilidad del país, pero la gente ya se ha cansado. No puede ser que aportemos más que el promedio de comunidades y recibamos menos”, dijo López Casanovas.

El referente para los dirigentes catalanes es País Vasco y Navarra, dos comunidades con un régimen especial que les permite recaudar sus propios recursos sin depender de la redistribución posterior del Estado. “Ese sería el target pero, sobre todo, queremos un reconocimiento de nuestro hecho diferencial, aunque no sea tan beneficioso como el que tienen esas dos regiones”, según el asesor económico.

El Estatuto, disparador de la frustración

“Ya es demasiado tarde incluso para el pacto fiscal”, apunta Carme Forcarell. “La última oportunidad que tuvo España con nosotros fue el Estatuto. Ya no queremos recursos económicos, queremos el derecho a decidir”. Forcarell se refiere al reconocimiento de la autonomía catalana de 1979 que España y Cataluña intentaron renovar en 2004. El nuevo texto enfatizaba tres aspectos: definición de Cataluña como nación, uso del catalán como idioma vehicular en las escuelas y que la inversión en Cataluña no fuera inferior a la aportación catalana a España. Pese a ser aprobado en 2006 bajo el gobierno socialista, fue recurrido por el conservador Partido Popular al Tribunal Constitucional que, cuatro más tarde, dictaminó que el texto debía rebajar sus aspiraciones. El Estatuto catalán quedó mellado en los tres núcleos.

“Aquello nos hizo sentir muy humillados”, lamenta Forcadell. El historiador Joan B. Cullà considera que aquel episodio generó “una profunda frustración” madurada durante la crisis económica hasta desembocar en aquella multitudinaria expresión de descontento de la Diada, que ha puesto en una encrucijada el encaje de Cataluña en España.

Elecciones decisivas

Los nacionalistas cuentan con 86 diputados de los 135 que componen el Parlament (un 63% del total). La ANC estima que en las elecciones del 25 de noviembre “podrían aumentar hasta casi un centenar”, lo cual significaría que un 75% de la cámara sería soberanista. Las encuestas apuntan en este sentido. Un reciente sondeo de la empresa Metroscopia otorga 92 diputados catalanistas, recoge que el 54% de los catalanes creen que tienen derecho a decidir unilateralmente su futuro y estima que el 46% votaría a favor de la independencia de Cataluña.

“Esa encuesta es un síntoma; los catalanes piensan que esto va en serio por primera vez”, advierte Joan B. Cullà. Pero si Cataluña convenciera al gobierno español para celebrar una consulta popular, o incluso si la hiciera fuera de la legalidad, ¿qué porcentaje se consideraría legitimador de la independencia? Para Cullà, el espejo puede ser Quebec, donde la justicia canadiense fijó un mínimo de participación y de apoyos del 55%. Según la encuesta de Metroscopia, Cataluña se queda a nueve puntos de esa cifra. “Todo esto solo es medible hasta que exista un horizonte de convocatoria de la consulta. No es lo mismo preguntar ‘Usted que haría’, que ‘Usted qué hará’, matiza el historiador catalán.

Los independentistas defienden que el derecho a la autodeterminación está garantizado por la Carta fundacional de Naciones Unidas en su primer artículo. Aunque aquel articulado de 1945 se refería al proceso de descolonización en el siglo XX. “¡Pero es que nosotros somos una colonia de España, de la misma manera que lo fueron Cuba o Puerto Rico!”, protesta el alcalde Jordi Fábrega. “Bueno, quizás Cataluña no sea una colonia”, contemporiza la presidenta de la ANC; “pero nunca le han permitido decidir si quiere formar parte del Estado español”.

Artur Mas confía en que una mayoría absoluta en las urnas le permita maniobrar hacia la autodeterminación. “Tendría la legitimación de los votos, pero no le alcanzará para saltarse la Ley vigente”, advierte Arcadi Espada. ”La sociedad catalana no quiere apoyar el reto xenófobo de la independencia. Los nacionalistas, de forma pueril y caprichosa, se cogerán una rabieta si no ven colmadas sus aspiraciones. Pero la Ley en democracia siempre se acaba imponiendo. Tendrán que pactar con España y con Europa o dar un golpe de Estado”.

Los independentistas analizan la situación de forma distinta. “Cataluña es una nación sin Estado, con una lengua, una cultura y una identidad propia. Una gran parte de la población nunca se ha sentido española”, zanja el alcalde de Sant Pere, que además envía un mensaje de advertencia al presidente de la Generalitat. “Si España prohíbe el reférendum, tendremos que obviar el marco constitucional español, y confiar en la desobediencia y en las leyes internacionales. La calle va por delante de los partidos y de las instituciones. Y esa gente, el pueblo catalán, no va permitir que Mas traicione su voz”.


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soundoff (6 comentarios)
  1. jose

    Los catalanes siempre han dicho que no son españoles. Actualmente son traidores a su patria. Pero bueno esto pasa cuando no hay un gobierno centrar fuerte y decisivo. En españa se gobierna con pactos de partidos y y la mayoria de los pactos son de gobierno socialistas y comunistas que le dicen a la gete que franco volvera si votan al otro partido. Da igual si se gana el voto popular, si no tienen los escaños pierden las elecciones. Es un dessatres porque siempre se depende de otros para formar gobierno. A ver si un partido quiere construir escuelas y hospitales, el otro quiere construir carreteras y el otro club sociales. gano el voto popular el de hospitales y escuelas pero solo obtuvo 10 escaños, los otros dos patridos no ganaron el voto popular pero obtuvieron mas escaños 11 entre los dos asi que ellos ganaron las elecciones e hicieron un pacto para construir un prostibulo y una letrina. Nunca habra un gobienro central fuerte con este sistema que tienen.

    23 noviembre, 2012 en 1:47 pm | Report abuse |
    • José

      Pero qué dices, hombre. La patria de los catalanes es Catalunya, no España. Así que no son traidores a su patria para nada. Sólo piden el derecho a decidir, a ejercer el derecho democrático de la autodeterminación. Lo qué hay que leer; de "demócratas" como tú los hay abundantes en España, y sois los primeros culpables de que los catalanes se quieran ir. Así que mírate al espejo antes de llamar «traidores» a los demás. Usa la cabeza para pensar, que falta te hace.

      23 noviembre, 2012 en 8:24 pm | Report abuse |
    • eduardo requena

      los catalanes son traidores a su patria? la ignorancia te agobia las monarquías españolas siempre han tenido la costumbre de invadir Cataluña fue uno de esos desafortunados en caer en manos españolas así como lo fue latinoamerica, y como todos los pueblos latinoamericanos que lograron la independencia Cataluña la lograra también.

      24 noviembre, 2012 en 12:27 am | Report abuse |
  2. Daniel

    Eduardo Requena,te doy la razón ,traidores a su patria de que,cuando un montón de automias no pagan ni la la mitad de Catalunya,cuando un gobierno(dicen democrático)no da las cuentas de cuanto recibe y cuanto paga cada autonomia,de un pais que tiene un Rey que hace aguas por todos sitios,cuando un pais (grande y libre)se carga a un Juez(garzón)por que no interesa,Cuando un pais tiene al poder judicial corrupto,cuando la gran España solo dejo mal sabor en sud América que solo se dedico a expoliarla,sin nada a cambio...solo asi se entiende el porque de un pueblo pide la indepencia y si la constitución no lo permite se cambia,bien que cuandoal gobierno le interesa cambia las leyes a su antojo con alevosía y nocturnidad,entonces cuando sudamedica de independizó de España también se decia que eran tridores a la patria¡¡¡

    24 noviembre, 2012 en 7:29 am | Report abuse |
  3. jaumepros

    España es un Estado que jamás ha reconocido la pluralidad de los territorios que lo conforman y Cataluña es una nación desde que en el año 988 los condes catalanes ( Borrell II) dejó de rendir vasallaje al rey francés. A partir de ahí Cataluña ha sido un territorio independiente, confederado con otros reinos o miembro de la Corona espanyola (en este caso, sin que jamàs fueran consultados). Los catalanes han visto como su lengua, cultura y derechos civiles han estado perseguidos y prohibidos, sobre todo, a lo largo de los últimos 300 años. En 1714 se prohibió su lengua, leyes propias y, económicamente, se le aplicaron horribles medidas de catigo como represalia al apoyo que dieron al archiduque Carlos de Austria contra Felipe V, rey absolutista que recibió el apoyo de Castilla, a quien benefició. Posteriormente, Cataluña ha seguido padeciendo los gobiernos españoles hasta nuestros días. Un dato revelador: de los últimos 300 años, la lengua catalana ha estado prohibida duante 250. Durante la época de la dictadura del general Franco, se prohibió, incluso, dar sepultura en los cementerios a los muertos si en la lápida se reflejaba su nombre en lengua catalana. Paralelamente, se ha promovido el odio en España contra todo lo catalán (catalanofobia). Así, medios de comunicación ultranacionalistas españoles como El Mundo, ABC, La Razón, han estado injuriando durante décadas a todo un pueblo. Hace poco, un conocido periodista español, Federico Jiménez Losantos, calificaba a los catalanes de "cáncer para España". Todo ello, mientras Cataluña aporta cada año al Estado 16.000.000.000 de euros, lo cual supone que Cataluña, una de las cuatro regiones más ricas, cuando hace su aportación a fondo perdido, baja hasta el puesto número 12. Y a todo ello, aguantando las amenazas de militares golpistas y políticos afines (como el conservador Alejo Vidal Quadras que pide una intervención militar y la asfixia económica de la región). Lo sorprendente es que aun haya quien se pregunte porque quieren los catalanes la independencia. Lo justo sería que la Comunidad Internacional le diera su apoyo, especialmente la iberoamericana. ¿O acaso algún país de estos ha pedido volver alguna vez al dominio español? Por cierto, ningún país del mundo ha conseguido la independencia sometiendo ésta a votación en el territorio del cual se quiere independizar. ¿Que España ha de votar la independencia de Cataluña? ¿Cuando ha pasado tamaño despropósito en el mundo? ¿Votó España la independencia de México, Argentina, Nicaragua, Bolivia o Chile?

    24 noviembre, 2012 en 10:39 am | Report abuse |
  4. Daniel

    Leo cosas y aún no me puedo creer que la gente siga pensando que todo eso es cierto.

    Para empezar, en Cataluña se votó la constitución después de la muerte de Franco y en ella se estipula como se puede conseguir la independencia claramente. En la constitución también pone que si se intenta alcanzar la independencia de forma ilegítima, entonces los militares deben asegurar la unidad territorial (no lo dice Alejo Vidal Quadras, sino la constitución que los catalanes también votaron).

    Ya que jaumepros cita "la historia", yo voy a citarla también:
    La marca hispánica de Carlo Magno se separa del imperio y forma varios reinos en el noreste de españa. En un momento de la historia (1000-1050 aprox.) de estos reinos, el reino de Najera-Pamplona llego a dominar la parte cristiana de la península desde Castilla hasta Cataluña. En este reino se hablaba vasco y por ello ahora hay una parte de Cataluña donde se habla una mezcla de vasco y catalán (se quieren separar de Cataluña y el gobierno catalán dice que es una decisión que no pueden tomar ellos solos; ¡qué ironía!)

    Los reinos cristianos de la península iban tomando fuerza con ayuda de los demás reinos cristianos europeos, y las uniones que hacían por matrimonios o jurándose lealtad. Los territorios Catalanes se unieron al reino de Aragón porque el rey de Aragón caso a su hija con el conde de Barcelona.

    En cuanto a historia más reciente no hay más que revisar lo que ocurrió durante la segunda república: el presidente de Cataluña declaró el Estado Catalán independiente, el presidente de España declaró la ley marcial y envió a los militares; el presidente catalán fue condenado a 30 años de cárcel. En aquel entonces los "catalanistas" eran la burguesía de Cataluña y la gente más humilde que vivía en Cataluña no tenía mucho que ver con este movimiento. Por otra parte, el catalán casi nunca ha estado prohibido; sino que el Español era el idioma oficial. Eso quiere decir que en la administración debe estar todo en español y en la escuela se aprendía español; pero incluso durante la dictadura franquista se publicaban periódicos y libros en catalán (como si los querían publicar en francés, inglés u otras lenguas). Si alguna revista, libro o periódico fue censurado; fue por su contenido y no por la lengua en la que estaba escrito.

    Cuando viví en Alemania (donde hablan muchas lenguas distintas en las distintas regiones), me comentó una mujer alemana que cuando estuvo en Cataluña vio un robo y tuvo que testificar. Ella hablaba español con acento extranjero y no hablaba catalán, pero sólo le hacían las preguntas en catalán y le daban el papeleo en catalán. Me explicó que en Alemania, en la calle cada persona habla lo que quiere pero que si vas a un juicio, como le paso a ella, sólo se habla en alemán. No le entraba en la cabeza que no le hiciesen las preguntas en español. Cuando yo le conté que un político catalán que en realidad había nacido en Andalucía utilizaba un traductor de catalán al español pagado por el estado para hablar con otros andaluces, me contesto que por eso estamos en esta situación de deuda.

    En cuanto a los dineros: hace pocos días, cuando decía el señor Mas que Cataluña iba a ser un Estado en la unión europea, desde la unión europea (no españoles) le contestaron que ¡cómo pretendía entrar en la unión europea y participar con el dinero de los impuestos catalanes en Bulgaria si participar dentro de su mismo estado le parece robar! Creo que esto dice bastante, sobre todo sabiendo que en la Unión Europea se esta trabajando ya por la unión fiscal y Cataluña quiere la independencia básicamente para tener sistema fiscal propio (una contradicción).

    Ya por último, en Europa vamos hacia un Estado único y nadie va a querer que entren a participar gente como CiU, ERC, PNV, etc; por el narcisismo y egoísmo que demuestran; y algunos pocos incluso rozan el nazismo (en alguna región de España ya hay listas de ciudadanos separados por pureza de sangre). La región donde yo vivo da más de lo que recibe y no me parece que nadie me robe: es un sistema de reparto.

    Dicho todo esto, si se pregunta sobre la independencia de Cataluña yo votaré que sí porque sólo quiero que dejen de dar la lata.

    26 noviembre, 2012 en 8:37 pm | Report abuse |