Madre de una alumna de la escuela de Connecticut: "Es simplemente repugnante"
14 diciembre 2012
08:09 PM ET

Madre de una alumna de la escuela de Connecticut: "Es simplemente repugnante"

Newtown, Connecticut (CNN) — El sonido de las detonaciones, la confusión, el cierre y la evacuación. Los testigos, estudiantes y padres contaron historias aterradoras este viernes sobre el tiroteo en una escuela de Connecticut en el que murieron 27 personas, entre ellas 20 niños.

Los niños que fueron evacuados se reunieron con sus padres en una estación de bomberos cercana, afuera de la cual cuelga una bandera norteamericana a media asta.

Aún no quedan claros muchos de los detalles del ataque, la escena con decenas de vehículos de emergencia y policía desplegados por el plantel no dejó dudas de que la escuela primaria Sandy Hook había sido asegurada y que el peligro había pasado.

“Estaba en el gimnasio en ese momento”, dijo Brendan Murray, estudiante de Sandy Hook a WABC, cadena afiliada a CNN. “La policía entró y los maestros gritaban que nos moviéramos a un lugar seguro. La policía golpeaba las puertas, iban a cada puerta diciéndonos que nos moviéramos, rápido, rápido”, dijo.

Brendan dijo que se juntó con otros compañeros y corrieron a la estación de bomberos. “Todos estábamos muy felices de que estuviéramos vivos”.

Afuera de la escuela, Lynn Wasik rodeó con sus brazos a su hija de ocho años, Alexis, quien estaba envuelta en un enorme abrigo para protegerse del frío. La niña describió su calvario luego de que los policías y los maestros irrumpieran en su salón de clases y les ordenaran a los estudiantes que se escondieran en un rincón. “Todos estaban llorando”, dijo Alexis. “Yo solo oía gritar a los oficiales de policía”.

Su madre dijo que se enteró de la emergencia a través de un mensaje telefónico automático y que en el mensaje no estaba claro en qué escuela había ocurrido el incidente. Presa de pánico, corrió hacia Sandy Hook y al poco tiempo encontró ilesa a Alexis.

“Tengo el corazón destrozado por esas familias”, dijo Lynn Wasik. “¿Quién pudo hacer algo así? Es simplemente repugnante”. Al igual que Wasik, otros padres abrazaron a sus hijos mientras se alejaban a toda prisa del lugar.

La presencia del FBI se hizo más evidente durante la tarde. Varios oficiales federales vestidos con uniformes tácticos se coordinaban con las corporaciones policiales estatales y locales.

Los padres seguían saliendo del cuartel de bomberos con lágrimas en los ojos. Algunos hablaban por celular y usaban palabras como “caótico” y “devastador”. “¿Por qué? ¿Por qué?”, gritaba una mujer mientras se alejaba. Poco antes, una mujer que vive cerca del cuartel de bomberos relató haber visto a “un montón de niños con un montón de adultos”, que aparentemente evacuaban hacia un parque cercano. “Vi cinco niños corriendo por el patio trasero”, dijo la mujer a CNN. “Por Dios, esos pobres niños estaban huyendo”.

Las fotografías más recientes que los medios informativos tomaron afuera de la escuela primaria Sandy Hook parecían mostrar al personal de la escuela alejando a los niños del plantel sin abrigos, vestidos con ropas coloridas. La temperatura apenas superaba los cero grados centígrados.

Una emisora local de televisión reportó que en la escuela están inscritos 600 niños, que estudian desde el jardín de infancia. Una madre que se encontraba dentro de la escuela, al momento del ataque relata haber escuchado el sonido de los disparos alrededor de las 9:30, hora local. En la habitación también se encontraban el director de la escuela, el subdirector y el psicólogo. Los tres salieron de la habitación hacia el pasillo para ver lo que ocurría. La madre se agazapó debajo de una mesa y llamó al 911.

“Me acobardé”, dijo a Meredith Artley, de CNN. El atacante “debió de haber disparado 100 balas”. Más tarde, la madre dijo que vio a dos adultos tirados en el pasillo, sobre un charco de sangre.

Aunque los tiroteos en escuelas se han convertido en un suceso tristemente común en Estados Unidos durante el siglo XXI, la violencia no es algo cotidiano en la pintoresca y antigua ciudad de 27,000 habitantes.

“No puedo creerlo, en una ciudad pequeña como esta, nunca había pasado algo así”, dijo el padre de la niña a WTNH, emisora filial de CNN. “Estaba muy perturbado. No sabía a quién ni qué había pasado”. “Parece imposible”, dijo la madre de una estudiante. “Que algo así pase cerca de tu casa. Creo que aún estoy impresionada”.

Otros oficiales de policía, algunos de ellos vestidos en uniformes tácticos, custodiaban la escuela con las armas desenfundadas, reportó la filial de CNN, WFSB.

Todas las escuelas de la ciudad fueron cerradas el viernes mientras la policía evaluaba la situación, dijo el vocero de la policía estatal, el teniente Paul Vance. Mike Branchwell, quien ha vivido en la zona desde 2005, dijo a CNN que las escuelas del distrito tienen “muy altas calificaciones” y son un gran atractivo para muchas de las personas que se mudan a esta zona.

Hace apenas unas semanas, la ciudad localizada a unos 100 kilómetros de la ciudad de Nueva York se recuperaba del huracán Sandy, que ocasionó la caída de árboles y cortes a la electricidad para la mayoría de los habitantes. Un año antes, la ciudad soportó el embate del huracán Irene.

David Ariosto y Susan Candiotti reportaron para CNN desde Newtown, Connecticut; Thom Patterson y Meredith Artley reportaron desde Atlanta


Secciones: Estados Unidos