Cambio de gobierno en Japón: el primer ministro reconoce la derrota de su partido
Shinzo Abe, en la imagen a la izquierda y el Partido Liberal Demócrata lideran los sondeos en las elecciones, superando a Yoshihiko Noda y a su partido.
16 diciembre 2012
11:43 AM ET

Cambio de gobierno en Japón: el primer ministro reconoce la derrota de su partido

Por Hilary Whiteman, CNN

(CNN) – El primer ministro de Japón aceptó la derrota de su partido en las elecciones parlamentarias del domingo con lo que el Partido Liberal Demócrata regresaría al poder tras un decepcionante desempeño en el gobierno del Partido Democrático de Japón.

El primer ministro Yoshihiko Noda prometió renunciar como presidente de su partido por el resultado electoral.

“Obtuvimos un resultado lamentable”, dijo Noda. “El resultado lo es todo en la política. La mayor responsabilidad recae en mí. Renunciaré a la presidencia del Partido Democrático de Japón”.

Las encuestas de salida de la cadena NHK, afiliada de CNN, muestran que el Partido Liberal Demócratico o PLD –liderado por el ex primer ministro Shinzo Abe- ganó la mayoría de los votos en la elección para la cámara baja de ese país. Los resultados proyectados, que indican que el partido obtuvo al menos 302 de los 480 escaños, tres años después de que fuera superado por el Partido Demócrata de Japón, PDJ.

Hasta entonces, el PLD había estado en el poder alrededor de cinco décadas. Pero los retos son mayores, y el partido empieza un periodo en medio de una economía en aprietos, de tensiones regionales y de cuestionamientos sobre el papel de Japón en Asia.

“Debido a que los Liberal Democráticos han estado en el poder tradicionalmente por mucho tiempo, son vistos como un partido de gobierno más competente”, dijo John Lee, profesor en el Centro Internacional de Estudios de Seguridad de la Universidad de Sídney.

“El día a día del partido actual se ve muy deprimente”.

El actual primer ministro Yoshihiko Noda disolvió la cámara baja en noviembre como parte de un acuerdo para ganar el apoyo de la oposición para una ley financiera.

Se espera que el PDJ, de Noda, quede diezmado después de decepcionar al electorado durante sus tres años en el poder.

En 2009, las esperanzas eran altas sobre las acciones del  partido para revertir el estado de estancamiento de la economía de Japón. Luego, en marzo de 2011, un fuerte terremoto y tsunami inundó grandes porciones del norte del país, que hizo que a la creciente deuda del gobierno se le sumara el monto de la reconstrucción.

Las cifras de esta semana muestran que la confianza de negocios se pierde en tanto el caro yen restringe los ingresos de las exportaciones y los consumidores preocupados disminuyen sus gastos. Los datos emitidos la semana pasada mostraron que el país cayó en recesión.

Los principales candidatos en la elección nacional de Japón empezaron una campaña de 12 días en Fukushima, la prefectura costera que se convirtió el foco del desastre del año pasado tras la avería de una planta nuclear, causando el peor desaste nuclear en el mundo desde Chernóbil, Ucrania, en 1986.

El paisaje devastado es un reflejo de los problemas económicos que los líderes japoneses han tratado -y fallado- de resolver en los últimos años: una economía en contracción que ya no es competitiva en el escenario global comparada con la vecina potencia en crecimiento, China.

En su primer discurso oficial de campaña en Fukushima, Abe se enfocó en argumentos económicos, diciendo que actuará para enfrentar la deflación de la economía y el debilitamiento del yen y para conseguir la estabilidad económica.

“Recuperaremos el poder económico en Japón”, dijo.

Abe ha prometido detener la deflación, pidiendo la flexibilización monetaria del Banco de Jaón para conseguir una tasa de inflación de 2%. Abe también quiere que el Banco de Japón compre bonos del gobierno para financiar una serie de obras públicas para estimular la economía.

“Quiere darle crédito a la economía, una medida que muchos economistas dicen que profundizará los problemas de Japón y aumentará su deuda. Pero la prioridad de Abe es revertir la deflación, que obviamente es un fenómeno paralizante en la economía japonesa”, dijo Lee.

Desde que asumió el poder en septiembre de 2011, Noda ha luchado para enfrentar los problemas económicos. Su acuerdo para conseguir la aprobación de la ley financiera terminó con su mandato, forzándolo a disolver la cámara baja a cambio de apoyo de la oposición.

Él aprovechó el descontento público hacia la energía nuclear después de la crisis de Fukushima y prometió acabar gradualmente el uso de energía nuclear para 2040. Sin embargo, Noda enfrentó una férrea resistencia a su plan para aumentar los ingresos del gobierno al duplicar el impuesto del 5% a las ventas para octubre de 2015. Ahora que es un hecho, el sucesor de Noda heredará un camino más fácil, dijo Keith Henry, fundador de la consultora Asia Strategy.

“Cuando lo piensas, el impuesto sobre el consumo ya pasó. Todo lo que Abe tiene que hacer es armar un presupuesto para el próximo año, algo que no sería tan difícil. Y si puede, luego tendrán elecciones de la cámara alta en julio, y podrá ser un camino fácil para él por al menos un año o dos”.


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