El Senado de EE.UU. y Barack Obama discuten sobre el abismo fiscal
El presidente y los líderes del Congreso se reunirán este viernes en la Casa Blanca.
27 diciembre 2012
08:38 PM ET

El Senado de EE.UU. y Barack Obama discuten sobre el abismo fiscal

Por Dana Bash y Tom Cohen

(CNN) — Los líderes del Senado plantearon argumentos y buscaron alternativas este jueves para llegar a un posible acuerdo fiscal, cuatro días antes de la fecha límite para lograr una solución que evite aumentos automáticos de impuestos y recortes de gastos que entrarían en vigor en el año nuevo.

El tira y afloja ocurrió mientras el presidente Barack Obama y el Senado regresaron a Washington, después de un descanso de Navidad, y los líderes de la Cámara anunciaron que los integrantes de esa instancia volverán a reunirse el domingo, en los últimos días antes de que rinda protesta una nueva legislatura.

El presidente y los líderes del Congreso se reunirán este viernes en la Casa Blanca para seguir con la discusión sobre el abismo fiscal, informó este jueves un vocero de la Casa Blanca.

Mitch McConnell, líder republicano del Senado, dijo que su equipo espera más detalles de la propuesta de Obama, y que no firmarán "un cheque en blanco para cualquier cosa que presenten los senadores demócratas, porque nos encontremos en el borde del precipicio fiscal”.

El líder Mayoritario del Senado, Harry Reid, demócrata de Nevada, dijo que los republicanos han complicado llegar a un acuerdo, al negarse a ceder en su oposición a establecer tasas de impuestos más altas para los ricos.

"Estamos en la misma situación que hemos estado en mucho tiempo", dijo Reid, sobre lo que describió como intransigencia del Partido Republicano, que ha impedido el progreso en la reducción del déficit durante los últimos dos años. "No podemos negociar con nosotros mismos”.

Los posibles escenarios incluyen un acuerdo a corto plazo, para que sigan las negociaciones el próximo año, cuando Obama y el Congreso regresen en enero.

Otra posibilidad sería alcanzar un acuerdo luego del 1 de enero, lo que cambiaría los cálculos políticos al tener a legisladores votando por recortar los impuestos del abismo fiscal, un ejercicio mucho más apetecible que el actual debate sobre dejar que los impuestos suban.

De otro modo, los economistas advierten que caer en el abismo fiscal podría provocar otra recesión.

La principal disputa sigue siendo sobre los impuestos, específicamente la demanda de Obama y los demócratas de extender la mayoría de los recortes aprobados por George W. Bush pero subir los impuestos de la década de 1990 para los que ganan más.

Obama hizo campaña para la reelección con la promesa de dejar los impuestos bajos para familias con ingresos de 250,000 dólares, lo que según él, protegería al 98% de los estadounidenses y al 97% de los negocios.

Los republicanos se oponen a cualquier tipo de incremento en impuestos, y el presidente de la Cámara de Representantes, John Boehner, sufrió una indignación política la semana pasada al ofrecer el umbral de un millón de dólares para subir los impuestos, algo que sus colegas se negaron a apoyar, porque es en sí un aumento de impuestos y no tenía oportunidad de pasar en el Senado.

El equipo de Boehner emitió un comunicado este miércoles donde pidió al Senado que actúe primero en propuestas que ya se pasaron en la Cámara baja, pero que fueron rechazadas por el Senado y Obama.

Obama y los demócratas afirman su posición basados en la reelección del presidente el mes pasado, y en los asientos ganados en la Cámara de Representantes y el Senado. Además, las encuestas muestran una mayoría que apoya la posición de Obama en los impuestos.

Una alta fuente demócrata dijo a CNN este miércoles que el senador Reid quiere estar seguro de que un plan pasará en ambas cámaras antes de presentarlo.

“No es ventaja para nadie fallar en el Senado ahora mismo”, dijo la fuente. “Este será el último tren que tendremos, y no hay sentido en salir de la estación antes de estar asegurados de que pasará”.

Además, persisten preguntas sobre si habrá suficientes republicanos para apoyar un compromiso aceptable para los demócratas, y si el senador republicano Mitch McConnell permitirá un voto por mayoría simple, o pedirá que sea con un nivel de aprobación del 60%.

Un funcionario de la Casa Blanca afirmó que el gobierno de Obama estima que un paquete razonable podría tener mayoría en ambas cámaras. “Lo único que evitaría esto es si el senador McConnell y Boehner no cooperan”, afirmó.

Algunos demócratas en el Senado han discutido no presentar una propuesta hasta los últimos días del año, para incrementar la presión en los republicanos, y que apoyen evitar impuestos más altos para todos por el precipicio fiscal.

Este miércoles, el secretario del Tesoro, Timothy Geithner, informó al Congreso que el gobierno llegará a su límite de endeudamiento al final del año, pero que creará espacio para dos o más meses.

Sin embargo, Geithner dijo que la incertidumbre en las negociaciones fiscales y los posibles cambios a la situación del déficit hacen difícil predecir precisamente cuánto tiempo durarán las acciones que tomará para resolver temporalmente la situación.