El encuentro final: la batalla de los atletas contra el retiro
A casi 30 años de su debut profesional, Holyfield aún atrae a las multitudes.
9 enero 2013
10:00 PM ET

El encuentro final: la batalla de los atletas contra el retiro

Por Jill Martin Wrenn

Atlanta (CNN) — El retiro aterra a las estrellas del deporte. Un atleta que prospera con la fama y la fortuna puede sentir que llegar al fin de una brillante carrera es como caer a un precipicio. Entre más larga haya sido su carrera, más duro parece el final.

Para las leyendas vivientes es especialmente difícil saber cómo renunciar. El campeón mundial de boxeo en la categoría de peso completo, Evander Holyfield, cumplió 50 años este año, pero aún quiere boxear profesionalmente. “No me he retirado”, dice. “Si consigo una pelea de campeonato, pelearé”.

Sin embargo, no peleará contra cualquiera, sino solo contra boxeadores importantes. Como posee cinco títulos de peso completo, dice a CNN que los boxeadores jóvenes que quieren enfrentarse a él lo hacen porque quieren demostrar algo.

A casi 30 años de su debut profesional, Holyfield aún atrae a las multitudes. Durante una visita reciente que hizo al Centro CNN en Atlanta, los aficionados lo rodearon, le tomaron fotos y estrecharon su mano.

“Me mantengo con un buen nivel profesional en caso de que alguien se sienta ansioso y diga: 'Creo que voy a apalear al viejo'”, dice. “Se sorprenderían”.

Dice que entrena a diario para sentirse siempre listo para pelear en el nivel más alto. Sin embargo, Holyfield se enfrenta a una pelea fuera del cuadrilátero: su mansión en la región de Atlanta fue embargada en 2012.

Es por ello que entiende los peligros de pasar rápidamente de una vida modesta a la riqueza… y de vuelta. Está tratando de poner en orden sus finanzas. Recientemente tomó un empleo en ventas con Primerica, una empresa de servicios financieros. Holyfield lo ve como la oportunidad para enseñar a otras personas a manejar el dinero.

“Cuando tenía 21 años era millonario”, dice. “Estás hablando de un tipo que ganaba 8,000 dólares al año trabajando 40 horas a la semana, llegó al equipo olímpico, fue a las Olimpiadas y dos semanas más tarde era millonario”.

Cuando Holyfield firmó su primer contrato millonario, hace tres décadas, había trabajado en tres empleos que en conjunto le significaban ingresos por menos de 10,000 dólares.

“Simplemente ocurrió de repente”, dice. “Llegué al boxeo y gané mucho dinero”.

Sin embargo, los atletas célebres como Holyfield no solo se enfrentan al reto de acostumbrarse a las altas y bajas en sus cuentas bancarias. También tienen que aprender a vivir sin los vítores constantes de las multitudes una vez que están lejos de los reflectores.

Kareem Abdul-Jabbar, de 65 años, fue uno de los basquetbolistas más famosos del mundo. Sigue ostentando el título del mejor anotador de todos los tiempos de la Asociación Nacional de Basquetbol. Todavía tiene que encorvar su cuerpo de 2.20 metros para pasar a través de la mayoría de las puertas.

Sin embargo, cuando se retiró del juego en 1989, después de 20 años de carrera profesional, estaba en desventaja.

Dijo a CNN: “La primera vez que me perdí de un campamento de entrenamiento dije: 'Cielos, ¿qué voy a hacer ahora?'” Cita a otra leyenda del deporte, Jackie Robinson, para describir cómo se sentía cuando se retiró.

“Dijo que los atletas morían dos veces”, dijo Abdul-Jabbar. “Ya sabes, cuando tu primera carrera termina, es una muerte”.

Para Abdul-Jabbar fue más difícil adaptarse a ese cambio que al cáncer que le diagnosticaron en 2008. Tiene leucemia mieloide crónica, un cáncer de la sangre que controla con farmacoterapia.

“Creo que (el retiro) fue el ajuste más difícil porque no sabes qué hacer”, dijo. “Había tenido esta carrera increíble”. Sin embargo, cuando empezó a cultivar sus talentos fuera de la cancha, descubrió una nueva vocación. Ahora, dice que quiere ser conocido por sus escritos y no solo por sus proezas en el basquetbol.

“Siempre le digo a la gente que puedo meter un balón en un aro, pero que también pienso”, dijo. Ha escrito siete libros, incluido uno para niños acerca de las contribuciones de los afroamericanos a la cultura estadounidense. Inspirar a los jóvenes a seguir una carrera en la ciencia, las matemáticas, la ingeniería y otras disciplinas más allá de los deportes profesionales es una pasión. Como tiene la reputación de atleta famoso, sus consejos son bien recibidos por los aficionados jóvenes. “Es realmente importante que los jóvenes entiendan… que hay más en sus vidas que los deportes y el entretenimiento”, dijo.

Abdul-Jabbar también trabaja como vocero del laboratorio farmacéutico Novartis, empresa que fabrica el Tasigna, el medicamento que toma para controlar su enfermedad. Dice que este papel lo expone ante una nueva base de fanáticos.

“La gente se me acerca ahora y empiezan a hablarme de algún familiar, amigo o ser querido que tiene alguna clase de leucemia”. Dijo que la experiencia le ha abierto las puertas de un mundo nuevo.

El psicólogo del deporte, Jack Llewellyn, dice que muy pocos atletas profesionales quieren pensar acerca del fin de sus carreras cuando aún están jugando. “En consecuencia, muy pocos están preparados para ese siguiente episodio”.

Encontrar una pasión fuera de la cancha mientras aún jugaba torneos importantes ayudó a Martina Navratilova. La superestrella del tenis jugó profesionalmente hasta bien entrados los cuarenta. Dijo que tras retirarse, “te vuelves irrelevante verdaderamente rápido”.

Como nunca se definió exclusivamente a través del tenis, fue capaz de aceptar la transición. “Mi autoestima no dependía de ganar partidos”, dijo.

Navratilova está comprometida con mantenerse en forma: corre con sus perros, esquía, monta en bicicleta y juega hockey. “Y juego tenis, desde luego”.

Navratilova funge como embajadora de Fitness de la AARP (Asociación Estadounidense para las Personas Retiradas, por sus siglas en inglés), papel que dice amar. Además, escribió el libro: Shape Your Self: My 6-Step Diet and Fitness Plan to Achieve the Best Shape of Your Life (Ponte en forma: Mi plan de dieta y ejercicios de seis pasos para estar en la mejor condición física de tu vida).

¿Cuál es su consejo para otros atletas, profesionales y amateur? Practica un deporte nuevo cuando envejezcas.

“Busca otro deporte en el que en verdad puedas mejorar, que te emocione y con el que te diviertas”, dijo. Los atletas pueden satisfacer su impulso competitivo sin comparar su desempeño actual con el que solían tener cuando eran más jóvenes.

Al igual que Navratilova, Kevin Willis jugó profesionalmente por más tiempo que otros personajes en su deporte. Su carrera con la NBA se prolongó hasta sus cuarentas. Aun así, no quería retirarse.

“Si no fuera por el simple hecho de que soy mayor, seguiría jugando”, dijo. Finalmente dejó de jugar porque dijo que no quería volverse una molestia.

Willis jugó la mitad de su prolífica carrera con los Halcones de Atlanta. El presidente del equipo, Bob Williams, reconoció que la mayoría de los atletas de la NBA no quieren que sus carreras terminen.

“Es difícil renunciar a la descarga de adrenalina”, dijo. Señaló que Willis es la excepción al planear cuidadosamente su siguiente paso luego de dejar NBA y que otros jugadores podrían seguir su ejemplo.

“Está poniendo el ejemplo”, dijo Williams.

Willis ya tenía una preparada una actividad cuando dejó de jugar en la NBA definitivamente hace cinco años. En 1998 creó una marca de ropa: Willis and Walker. Sus productos están destinados para los hombres que miden más de 1.88 metros y más, un sector de consumidores que Willis, quien mide 2.10 metros, conoce bien.

Desde su boutique en Atlanta, Willis dijo a CNN: “Aproveché las relaciones que cultivé a lo largo de esos 21 años en el basquetbol… para poder construir esto”. Sus clientes incluyen a atletas profesionales retirados y en activo.

Willis pudo financiar su empresa gracias a dos décadas de ganancias de la NBA. Dice que ha invertido en la marca más de un millón de dólares de su propio capital.

Willis cumplió 50 años este año, pero aún puede cargar su peso… y un poco más. Dice que aún puede levantar 142 kilos en el press de pecho, como lo hacía cuando jugaba profesionalmente. Pero ahora, en vez de hacer una serie con ese peso, hace cinco series de cinco o seis repeticiones.

“¿Cómo ocurrió eso?”, dijo. “No lo sé. Supongo que es cuestión de genética”.

Sin los rigores del itinerario de juegos de la NBA, Willis tiene más tiempo para entrenar y que se note en su reciente cumpleaños significativo.

“Es mucha vida”, dijo acerca de cumplir 50 años. “Siempre estoy agradecido por muchas cosas, pero cuando llegas a ese punto, dices: '¡Vaya!'”.


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