19 febrero 2013
11:06 AM ET

OPINIÓN: ¿No es hora de respetar la democracia venezolana?

Por Samuel Moncada

Nota del Editor: Desde 2007, Samuel Moncada ha sido el Embajador de Venezuela en Reino Unido y posee un doctorado en Historia Moderna por la Universidad de Oxford. Él es el único responsable por el contenido de este análisis.

(CNN) — Al leer la prensa internacional, uno podría ser perdonado por pensar que Venezuela está al borde del colapso.

En la última década se han hecho toda clase de predicciones, las cuales van desde catastróficas derrotas electorales hasta la implosión de la economía venezolana. Pero el hecho de que tales predicciones no hayan logrado materializarse no ha disuadido a muchos de los más fervientes críticos de Venezuela en su afán de construir una constante y engañosa narrativa acerca de un inminente desastre.

La realidad es que desde que fue elegido por primera vez el presidente Hugo Chávez, Venezuela ha desafiado estas predicciones negativas y consiguió un avance social sin precedentes para el país en los últimos 14 años.

Desde 2004, la pobreza fue reducida a la mitad y la pobreza extrema fue reducida en un 70%. La matrícula universitaria se ha duplicado, el derecho a las pensiones públicas se ha triplicado, y el acceso a los servicios de salud y a todos los niveles de educación se ha incrementado de manera significativa.

Actualmente Venezuela tiene los niveles más bajos de desigualdad económica entre todos los países de América Latina, según las mediciones del coeficiente de Gini. Nuestro país ya ha alcanzado muchos de los Objetivos de Desarrollo del Milenio, y va por el buen curso para alcanzar el total de ocho ODM, cuya fecha límite para conseguirse es 2015.

Este progreso se ha logrado mediante el uso de los enormes ingresos petroleros de Venezuela para transformar las vidas de la gente común. Los enormes niveles de nuestras reservas de petróleo —las más grandes del mundo— garantizan la completa sostenibilidad del modelo en el que los recursos del país se utilizan para estimular el crecimiento de la economía y la ayuda al desarrollo.

Sin embargo, el logro más importante de Chávez ha sido el de motivar a un despertar y empoderar a la mayoría. La mayoría de los venezolanos han visto grandes mejoras en sus niveles de vida y, en consecuencia, se han mantenido defendiendo sus intereses en las urnas.

El pueblo venezolano tiene muy claro lo que quiere. El presidente Chávez fue reelegido en octubre de 2012 con el 54% de los votos en una elección que alcanzó una participación del 81%. El pueblo venezolano mostró otra vez su apoyo al gobierno en diciembre de 2012, en las elecciones para gobernadores, las cuales presenciaron la victoria de partido político de Chávez en 20 de los 23 estados.

Gobiernos de Europa y de otras partes del mundo apenas podrían soñar con estos niveles de apoyo tras 14 años en el poder. Esto demuestra que el progreso social en Venezuela se ha consolidado y que hay un deseo de ampliar aún más este avance.

En los próximos años, el gobierno seguirá respondiendo a las necesidades del pueblo venezolano. Se han construido cientos de miles de nuevas viviendas en los últimos dos años, la cuales no solo han mejorado en gran medida el nivel de vida, sino que también crearon empleos y contribuyeron a un auge de la industria de la construcción. El gobierno está en camino a cumplir su meta de construir tres millones de casas nuevas para el 2019.

Mientras que a nivel mundial la economía está en contracción, las finanzas venezolanas crecieron un 5.5% en 2012. En el contexto de una continua crisis financiera internacional, el comercio en Venezuela creció un 9.2% y las comunicaciones un 7.2%, mientras que la industria manufacturera creció un 2.1% y el sector petrolero creció un 1.4%, lo cual hace de Venezuela una de las economías de más rápido crecimiento en América Latina.

En una época en que muchos países arremeten contra los derechos de los sectores más vulnerables de la sociedad, Venezuela proporciona cada vez más protección para los adultos mayores de bajos ingresos y para las familias monoparentales con hijos menores o dependientes con alguna discapacidad.

Los fallidos modelos de desarrollo de los gobiernos anteriores condenaron a millones de venezolanos a la pobreza. Antes de la elección de Chávez, en 1998, Venezuela padeció años de caída del PIB.

El país tuvo uno de los peores récords económicos del mundo, que derivó en descontentos populares masivos y en represiones militares violentas.

Venezuela seguirá en su camino de progreso social y los ciudadanos comunes tendrán el poder de decisión. La mayor esperanza para el futuro es que las personas sepan que solo ellos tienen el poder de determinar la dirección que tomará el país.

Tras tantas predicciones fallidas, ¿no es hora de respetar la democracia de Venezuela y la voluntad del pueblo?

Las opiniones recogidas en este texto pertenecen exclusivamente a Samuel Moncada.