La competencia durante la infancia influye en el éxito futuro
22 marzo 2013
06:51 PM ET

La competencia durante la infancia influye en el éxito futuro

Por Allison Gilbert, especial para CNN

(CNN) - Los autores Po Bronson y Ashley Merryman han tomado como un hábito atacar a la vacas sagradas de la paternidad en sus escritos sobre el desarrollo infantil. La pareja llegó a los titulares hace dos años con NurtureShock (su primer libro juntas), en el que criticaban la forma en que muchos padres escogían criar a sus hijos.

Recientemente lanzaron su nuevo trabajo, Top Dog. En dos entrevistas, compartieron algunos pensamientos sobre las estrategias que los padres deberían seguir para asegurar que su descendencia sea ganadora, no perdedora.

Imagino que muchos padres encontrarán validación en su consejo, mientras que otros considerarán su definición de éxito como demasiado estrecha. Te invitamos a compartir tu punto de vista en la sección de comentarios acerca de cómo mides el éxito de tus hijos.

Q: Dicen que entre los padres hay una idea común y falsa sobre su rol en la crianza de sus hijos. ¿Pueden explicar eso?

Bronson: La paternidad no solo se trata de la seguridad y la estabilidad. Implica expandir la zona de comodidad de tus hijos. Por ejemplo, un niño necesita saber que está seguro, pero después de eso, está bien que un padre haga sentir a su hijo inestable. Lo que significa que, los niños tienen que acostumbrarse a la frustración y los celos propios de la competencia.

Q: ¿A qué te refieres exactamente?

Merryman: Hemos enfatizado demasiado la importancia de reconfortar a los niños.

Aún hay demasiados equipos de futbol que no mantienen la puntuación y dan trofeos a cada jugador.

Los niños no se dejan engañar cuando los adultos no mantienen una puntuación. Saben exactamente quién metió qué gol y quién falló.

Q: ¿Por qué la competencia es tan importante?

Merryman: Investigaciones señalan que lo que hace a un individuo exitoso es el desarrollo de la acción. La acción es esa creencia inherente en ti; la capacidad de tener una visión y saber que puedes ir por ésta. La alternativa es ver más allá para obtener la aprobación de tus amigos.

Bronson: La competencia saludable también enseña a los niños a valerse por sí mismos. Aprenden a ser vocales. Aprenden a estar cómodos al obtener atención. Cuando pueden ser exitosos, la competencia también enseña a los niños a eludir el deseo de renunciar. Todos estos son precursores de lo que ocurre cuando crecen.

Q: No todos los niños disfrutan la competencia. Algunos niños se alejan de esto. ¿Qué les dicen a los padres de estos niños?

Bronson: Los padres pueden programar a sus niños para que estén listos para competir. Una forma es asegurarte de que nunca pongas a tu hijo en una competencia en la que no tengan una oportunidad de ganar.

Merryman: La competencia no solo es atlética. La competencia puede ser una feria de ciencias o un concurso de deletreo. En cualquier competencia, los padres pueden ayudar a sus niños al plantearles las preguntas abiertas correctas: ¿Necesitas trabajar más fuerte la próxima vez? ¿Qué podrías haber hecho para sacar un resultado diferente? La lección más importante para los padres es alentar a sus hijos a trabajar a través de retos como una forma para resolver problemas.

Bronson: La competencia también puede venir de la rivalidad entre hermanos.

Q: Sin embargo, ¿qué significa eso para los hijos únicos? ¿Tienen una desventaja?

Bronson: La respuesta sencilla es sí.

Q: ¿Hay algo que los padres de hijos únicos puedan hacer para contrarrestar el vacío de no tener un hermano para competir en la casa?

Bronson: Los padres de hijos únicos deberían concentrarse en juegos de grupo. En lugar de invitar a un niño a una cita de juegos, invita a dos, o cuatro, o más. Eso no significa que los padres siempre deban de contactar a las citas de juego de esta forma. No es una regla que tengan que seguir. Simplemente es importante que lo sepan. Es una forma grandiosa de complementar lo que ya funciona en una familia.

Q: ¿Cuáles son algunas de las diferencias de género que han descubierto? ¿Qué necesitan saber los padres de las niñas?

Merryman: Las niñas tienden a desarrollar amistades en pares y creen que las relaciones están amenazadas cuando hay ganadores y perdedores. Debido a esto, las niñas tienden a jugar juegos que alientan a tomar turnos, que promuevan el ejercicio compartido, que alientan a sentirse igual a los otros. Es especialmente para los padres de niñas asegurar que sus hijas tengan suficiente competencia en sus vidas.

Bronson: Las niñas también pueden obtener experiencias competitivas sólo por jugar en grupos en casa. En lugar de invitar sólo a una amiga a que juegue, invita a varias.

Q: ¿Qué deberían saber los padres sobre sus hijos?

Merryman: Debido a que los niños crecen en grupos, viven en un ambiente que automáticamente alienta la competencia y diferencias de opinión y capacidad. El reto con los niños es que son demasiado confiados y no prestan atención a la probabilidad de ser exitosos. Ignoran las probabilidades. Los padres pueden ayudar a los niños al enseñarles a entender mejor la competencia; ganar a menudo sólo se presentará si trabajan duro, no solo al presentarse.

Q: Finalmente, ¿cuál es el peor error que un padre puede cometer?

Merryman: Hacer demasiado por tu hijo y proteger a tus hijos del fracaso.

Bronson: Los padres que piensan que ayudan a sus hijos al mantenerlos a salvo de perder inadvertidamente pueden criar niños que sean menos capaces de competir cuando son adultos. Los padres deben permitir que sus hijos fracasen. A los niños les deben dar la oportunidad de conectar los puntos entre ganar, perder y saber que ganar toma esfuerzo.

¿Concuerdas en que la “paternidad no sólo se trata de seguridad”? Comparte tu punto de vista en los comentarios.

Temas:
Secciones: Deportes • Mundo • Vida
soundoff (9 comentarios)
  1. Jorge Quesada

    No existe la sana competencia. La sociedad capitalista solo enseña lo que sirve a su status quo, competencia. Y siempre termina siendo desleal, por el afán de ganar y ser reconocido. La competencia no es lo que motiva al ser humano a seguir adelante siempre en su vida, es la incertidumbre, y esta debe se canalizada hacia la solidaridad, la identidad social, y la colaboración. La competencia solo lleva a lucha, la desigualdad, la envidia, la codicia, y con ello, ante la frustración, que desemboca en malicia, sopociopatías, delincuencia, criminalidad, irrespeto, violencia. Lo que caracteriza la sociedad capitalista de hoy, día por donde quiera que se mire.

    23 marzo, 2013 en 9:59 am | Report abuse |
  2. SALYLUZ

    Perdón; he escrito mucho. Para terminar un último comentario: Creo que los colegios ya no enseñan el amor al estudio como pasaba antes y había de parte de directivos y docentes una vocación y amor por educar y formar generaciones proyectadas al futuro con un liderazgo fuerte sobre todo para el servicio a los demás. Y aparte de la definitiva influencia del hogar y los padres, cuentan también los centros educativos. Ahora los colegios se han convertido en un negocio mas; y eso lo transmiten especialmente a sus alumnos. Competividad o rivalidad? Para desarrollar una sana competencia es necesario el aprendizaje de herramientas de parte de los chicos para lograr un trabajo en equipo efectivo y solidario.

    22 marzo, 2013 en 8:40 pm | Report abuse |
  3. SALYLUZ

    Está bien por los logros individuales pero aun estos pueden dejar un vacío personal que solo Dios puede llenar ya que El debe ser lo primero en todo en nuestra vida. Luego lo demás es añadidura; para no vernos envueltos en problemas con nuestro propio ego y posibles frustraciones que pudiere deparar la vida.

    22 marzo, 2013 en 8:28 pm | Report abuse |
    • SALYLUZ

      Y no a la rivalidad entre hermanos; sobre todo por la diferencia de sus edades lo cual colocaría a unos en ventaja sobre los otros y no sería justo además que como padres debemos velar por relaciones de paz, respeto y amor dentro del hogar. Que nunca se vea a un hermano como un rival que me puede quitar algo y se le otorga ese derecho.

      23 marzo, 2013 en 2:45 am | Report abuse |
  4. SALYLUZ

    Pero cuando la competencia es sana y limpia, bienvenida sea. Pero que siempre sea clara la diferencia entre esta y la otra que no conviene, y no una mezcla ambigua de las dos de manera soslayada. Y jamás utilizar la presión. En cambio sí favorecer el estímulo orientado por ej. no a obtener una buena nota sino a aprender. Como dijo Einstein: "Nunca consideres el estudio como una obligación sino como una oportunidad para penetrar en el bello y maravilloso mundo del saber".

    22 marzo, 2013 en 8:10 pm | Report abuse |
  5. SALYLUZ

    Conozco el caso de una niña dentro de un salón de clase y ella es de las mejores alumnas. Eso no tiene nada de malo, pero mirando mas allá vemos que vive pendiente de los errores de los otros para divulgarlos y trata de lograr que eso les disminuya. No la quieren los demás chicos obviamente; hasta le dicen "Patty Farrel" haciendo alusión al personaje de una niña antipática del cine. Encontrar personas exitosas dentro de su mundo inmediato o aun mas allá de las fronteras como en el caso de los muy famosos con talentos excepcionales, y que sean corazones bondadosos y amables, es lo mas importante. Pero creo que eso se forja desde la educación temprana y depende de los valores intrínsecos de los padres. Guerras -caseras, de vecindarios, colegios o paises Dios nos guarde- surgen muchas veces del orgullo de "ganar" cuando el deseo y la necesidad de ser el primero no se orientan bien y surge la codicia o ambición. "El fin no justifica los medios" como se decía con mucha frecuencia en el pasado.

    22 marzo, 2013 en 8:02 pm | Report abuse |
  6. SALYLUZ

    Esto es en un mundo cada vez mas competitivo -y de forma insana- un poco mas complicado. Prima el egoísmo y muchas veces también la necesidad de reconocimiento y valor personal a través del éxito; y lo peor, no importa cómo realizar cada ambición. Es algo muy diferente a tener sueños, anhelos, metas y deseos por alcanzar y porqué luchar cada día. Desde el ama de casa, el obrero, la enfermera, el oficinista, el mensajero, el ejecutivo, hasta el presidente de la república. En lo cotidiano, y en las grandes e importantes decisiones y responsabilidades.

    22 marzo, 2013 en 7:50 pm | Report abuse |
  7. SALYLUZ

    En los deportes en cambio o ganas o pierdes; es una exigencia total de todo o nada. Y en ocasiones creo que esto se puede convertir en algo inhumano; pero lo mas importante pienso que es revisar siempre la motivación y auto cuestionarnos acerca de cuán sana sea. Y creo que esto es básico para todo ser humano. Motiva el $$? el orgullo y necesidad de opacar a otros con los propios triunfos? o es el amor y la pasión hacia algo que es realmente importante y puede llegar a beneficiarte de verdad y a todos los demás? Que puede ir mas allá de lo pasajero? con ello podemos de una u otra forma contribuir a un mundo mejor?.

    22 marzo, 2013 en 7:46 pm | Report abuse |
  8. SALYLUZ

    En mis estudios siempre obtuve buenos resultados gracias a Dios y con mucha frecuencia me destaqué siendo la primera dentro del grupo. Pero mi interés nunca fue ese, mi objetivo no eran los resultados aunque obviamente sabía de la importancia de aprobar con éxito cada tarea. Reitero, ese no era el fin en sí mismo. Recuerdo perfectamente que desde muy pequeña siempre mi objetivo fue realizar las tareas con excelencia haciendo las cosas lo mejor posible y sobre todo disfrutando el aprendizaje a través de ellas y el enriquecimiento personal e intelectual para permitirme ser una persona productiva y útil. Mi objetivo no era jamás ganar; era participar y entregar lo mejor con la inigualable satisfacción personal de una tarea bien ejecutada. Nunca me motivó el deseo o la necesidad de estar por encima de los demás. Incluso me tenían tan sin cuidado los resultadaos que me enteraba de ellos a través de otras personas que de una manera maravillosa gozaban con mis triunfos escolares o académicos. Y siempre me acostumbré a ellos de manera que se convirtió en algo "normal" para mi todo el tiempo. Igual no me centraba en mi vida en eso, lo veía igual como algo que simplemente debía ser así. Cuando algunas veces no alcancé el primer lugar e igual me enteraba de ello por casualidad, eso me tuvo siempre absolutamente sin cuidado. Apreciaba especialmente el cariño de los demás y la forma como me valoraban aunque tampoco lo buscaba; pero esta parte al recordar mi vida mas joven sé que fue lo mas lindo: que todo se diera a la vez el cariño y el aprecio de los demás que compartían conmigo también su gran potencial, en equipo, y el buen resultado de mi esfuerzo.

    22 marzo, 2013 en 7:35 pm | Report abuse |