Por Miguel Salay, CNN

Ciudad de Guatemala (CNNEspañol.com) - Diez mujeres de la etnia Ixil testificaron este martes que sufrieron violaciones y vejámenes por parte de soldados del ejército de Guatemala entre 1982 y 1983, durante el juicio por genocidio y crímenes contra la humanidad que se le sigue al exdictador Efraín Ríos Montt.

Los testimonios son de gran valor probatorio, según la fiscalía y los querellantes, porque son las únicas diez mujeres entre los más de 130 testigos con los que cuentan y las únicas que rompieron el silencio a pesar de arriesgar su integridad física y moral

Una a una fueron narrando cómo los miembros del ejercito habrían abusado de ellas y sus familias.

"Llegaron directamente en mi casa, quemaron mi casa. Yo estaba solita con una mi hija. Entonces ya solo me pasé a vivir debajo de un árbol... y entonces ellos me violaron. Yo tenía seis meses de mi embarazo. A los quince días ocurrió el parto pero mi hijo ya estaba muerto cuando nació", dijo una de las víctimas, cuyos nombres no se revelan por razones de seguridad.

"Nos pusieron desnudas, nos sacaron toda la ropa y hasta los golpes mire, aquí están mis golpes. Me usaron como diez días sexualmente los ejércitos", relató otra.

Los hechos ocurrieron cuando las mujeres tenían entre 11 y 30 años. Pero ellas insisten en que no buscan venganza, sino solo justicia.

"No estamos buscando confrontación, no estamos buscando polarización como lo están haciendo. Nosotros lo único que buscamos es justicia y por eso acudimos al sistema para hacer valer el derecho que es el derecho de todos los Guatemaltecos", dijo Herminia Saquimux, del programa de derecho de pueblos indígenas.

A pesar de los testimonios y los señalamientos, el abogado de Ríos Montt, Marco Antonio Cornejo, insiste en que en Guatemala no hubo genocidio y que su defendido jamás ordeno tales atrocidades.

"Ese tipo de hecho no debió haberse dado, pero ese tipo de hechos tampoco prueban que nuestro patrocinado hubiera dado una orden especifica verbal o pública de esa naturaleza", afirmó.

La representante Ixil resaltó que los testimonios de las mujeres también son un ejemplo para que los abusos que ocurren en la actualidad no queden en el silencio y la impunidad

En paralelo a este caso, los amigos y familiares de los acusados hacen lo propio recogiendo firmas para exigir un debido proceso y evitar lo que consideran un linchamiento político.

El juicio se considera histórico ya que no hay registro en el sistema de justicia guatemalteco de que se haya juzgado a un militar u otra persona por genocidio y delitos de lesa humanidad.

Según datos de la fiscalía, entre 1982 y 1983 se perpetraron 17 masacres, principalmente en el área denominada "Triángulo ixil" que abarcar las comunidades de Nebaj Cotzal y Chajul, todas al suroeste de la Ciudad de Guatemala, en donde se contabilizaron más de 1.700 muertes, incluidas mujeres y niños.

La fiscalía junto a los querellantes cuentan como medio de prueba con casi 1.000 documentos que incluyen planes de exterminio supuestamente elaborados por la inteligencia militar diseñados para erradicar los focos y levantamientos de la guerrilla en el interior del país.

A sus 86 años, Ríos Montt se ha desempeñado como presidente de facto, presidente del Congreso y diputado.

Hasta hoy día niega conocer los hechos por los que está en el banquillo de los acusados.