Comentario de un actor sobre el ataque terrorista en Boston se vuelve viral
16 abril 2013
01:54 PM ET

Comentario de un actor sobre el ataque terrorista en Boston se vuelve viral

(CNN) - El atentado terrorista en la Maratón de Boston, donde murieron tres personas y otras 176 resultaron heridas, tuvo una fuerte repercusión en las redes sociales. Los mensajes de bronca, indignación y temor se reprodujeron automáticamente y las especulaciones sobre la autoría y los motivos del ataque motivaron la discusión online.

Una publicación en particular, la del actor y comediante estadounidense Patton Oswalt, se alejó de esta tendencia. Oswalt, conocido por interpretar la voz de Remy en la película “Ratatouille”, publicó en Facebook un mensaje cargado de optimismo y fe en la humanidad.

Ponderando la solidaridad durante la tragedia, el comentario del artista ya había sido compartido más de 200 mil veces y recibido más de 280 mil “me gusta” al momento de escribir estas líneas.

Su mensaje es el siguiente:

Boston. Jodidamente horrible.

Recuerdo, cuando ocurrieron los atentados del 11 de septiembre, que mi reacción fue: ‘Bueno, he sido superado por la humanidad’.

Pero estaba equivocado. No sé qué será revelado detrás de todo este caos. Un insecto humano o una masa tóxica de sociópatas.

Pero esto es lo que SÍ sé. Sea una persona o sean CIEN personas, el número no es más que una fracción de una fracción de una fracción de un porcentaje de la población del planeta. Ves los videos de la tragedia y lo que se observa son personas corriendo EN DIRECCIÓN a la destrucción para ayudar. Este es un planeta gigante y tenemos la suerte de vivir en él, pero hay precios y castigos que debemos afrontar a cambio del milagro cotidiano de la existencia. Uno de ellos es que, de vez en cuando, los mecanismos de una pequeña astilla de la especie se tuercen y apuntan hacia la oscuridad.

Pero la gran mayoría resiste ante la oscuridad y, de la misma forma que los glóbulos blancos atacan a un virus, diluyen, debilitan y finalmente limpian a los malvados y, más importante, el daño que causan. Esto va más allá de la religión, del credo o de la nacionalidad. No estaríamos aquí si la humanidad fuera inherentemente mala. Nos hubiéramos comido vivos hace mucho tiempo.

Entonces, cuando detectes violencia, fanatismo, intolerancia, miedo o sentimientos más comunes como la misoginia, el odio o la ignorancia, míralos a los ojos y piensa que los buenos los superamos en número y siempre lo haremos”.