Dos de los cinco muertos en Santa Mónica eran familiares del pistolero
8 junio 2013
07:14 AM ET

Dos de los cinco muertos en Santa Mónica eran familiares del pistolero

Santa Monica, California (CNN) - El sonido de un fusil disparando irrumpió en el aire justo antes del mediodía del viernes en Santa Monica. Minutos después, cuando la policía llegó, sólo encontraron una casa en llamas.

El pistolero se había ido. Cuando los policías le atraparon ya había matado a cuatro personas y herido a otras cinco apenas a una milla de distancia de allí.

- La policía busca a la familia del pistolero que hoy hubiera cumplido 25 años


Tranquilo, sin prisas. Así actuó el pistolero que mató a cuatro personas en el campus de Santa Mónica el viernes, los dos primeros muertos, al parecer familiares suyos, según explicó el sargento de policía de Santa Mónica Richard Lewis y Los Angeles Times.

Aunque en un principio los agentes habían informado de que había matado a seis personas, después revisaron la cifra a cuatro. El hombre armado fue abatido en un tiroteo con la policía, con lo que el número total de víctimas mortales asciende a cinco.

Casa en llamas
En la casa incendida, los bomberos y la policía encontraron los cuerpos de las dos primeras víctimas, ambos hombres y según las primeras investigaciones, se trataban del hermano y el padre del pistolero, al que la policía describió como un hombre blanco de entre 25 y 30 años del que aún no se ha revelado el nombre.

La policía cree que él eligió el resto de sus víctimas al azar. Vestía de negro y equipado con un chaleco militar que no contenía ningún blindaje. Los testigos descrieron su manera de actuar como la de un tipo tranquilo, frío y metódico.

Llevaba un rifle estilo "AR-15" y "más cartuchos para recargar el rifle", dijo Lewis.

Jerry Cunningham vio al pistolero desde su porche. Antes de salir de la casa había realizado algunos disparos en ella. Entonces salió y detuvo a una mujer que iba en un coche. La apuntó a la cabeza, según dijo Cunningham.

Una segunda mujer llegó conduciendo lentamente su coche. Entonces el hombre le disparó tres veces a ella y su coche, explicó este testigo.

Ella sobrevivió y se encuentra en estado estable en un hospital local, dijo la policía.

Los agentes aún no han facilitado los nombres de las víctimas para que sean los familiares los primeros en saberlo.

Tiroteos
La propietaria del vehículo que había parado en primer lugar se marchó con el pistolero que al pasar junto a un autobús, abrió fuego.

"En el autobús, hubo tres heridos – todos menores – todos ingresaron en hospitales locales", dijo Lewis. Varios por heridas de cristales rotos.

Cuanto más disparos hizo, más llamadas recibieron en el 911, que ayudaron a la policía a seguir el rastro del pistolero. Dirigiéndose rumbo hacia el campus, disparó a una camioneta roja, mató al conductor e hirió a un pasajero.

"El vehículo siguió su marcha y luego se estrelló", dijo Lewis. El pasajero fue trasladado a un hospital y se encuentra en estado crítico.
En algún momento durante su recorrido, el tirador abrió fuego contra un coche patrulla y los oficiales respondieron al fuego y le persiguieron.

Rampage Campus
Al llegar al campus de Santa Mónica siguió huyendo a pie y dejó a la conductora del coche secuestrada detrás, ilesa, dijo Lewis. El hombre continuó el tiroteo con la policía en el campus, donde estudian más de 30.000 alumnos.

Cuando Joe Orcutt, que trabaja en el campus vio el tiroteo echó a correr. Pero hizo un giro desafortunado y se encontró cara a cara con el hombre armado.
"Él estaba allí de pie. Y me miró. Sólo apuntó su arma y se formó ante mí, y yo sólo pude saltar detrás del edificio y entonces él me disparó", dijo Orcutt que describió cómo oyó las balas zumbando cerca de su cabeza.

El atacante estaba "muy tranquilo, no corría." Él "miraba a su alrededor buscando objetivos de forma muy informal", dijo. "Él sólo parecía que estaba allí de pie posando para la portada de una revista de munición o algo así. Era extraño".

Cuando el asesino se dirigió hacia la biblioteca del campus, se encontró con una mujer, dijo la jefe de policía de Santa Mónica Jacqueline Seabrooks.
La mató y siguió su camino.

Tiroteo Biblioteca
Los estudiantes estaban en la biblioteca estudiando cuando el hombre armado irrumpió en ella. Una mujer – en estado de shock por la terrible experiencia y pidió no ser identificado – dijo que estaba en el edificio cuando escuchó un ruido. Se dio cuenta de que era un arma de fuego, y se fue corriendo.

En un pasillo, vio a un hombre de cabello oscuro a quien inicialmente confundió con un oficial de policía, pero más tarde se dio cuenta de que era el tirador. El hombre estaba caminando silenciosamente y casualmente en sus botas de combate negras.

Ella y su colega se dieron cuenta de que algo iba mal y corrieron en dirección contraria. Varios tiros sonaron en un intercambio de disparos con la policía que la mujer describió como una zona de guerra.

Priscilla Morales, quien también estudiaba en la biblioteca, dijo que miró por la ventana y vio gente corriendo.
Ella y sus amigos agarraron sus libros y sus pertenencias. "Al abrir la puerta, oímos tres disparos", dijo. Morales y los otros cerraron la puerta y se escondieron. "Estaba tan asustada y pensé que literalmente me iba a morir", dijo. Oyó que la policía gritó que el hombre armado había "caído". Aún así, pudo oír la conmoción: disparos y el pistolero gritando.

Muerte en la acera
Los agentes le habían herido críticamente, dijo Lewis. En el momento de los disparos, pensaron que había un segundo hombre armado. Detuvieron a un segundo hombre en el campus, pero más tarde lo liberaron, dijo Lewis. "En este momento creemos que había sido un solo hombre armado."

La policía temía que el tiroteo aún podría haber sido mayor. "Así que trasladaron al sospechoso a un lugar más seguro", dijo Lewis.
Pusieron el pistolero en una acera, donde murió.