Una mujer desarma a un pistolero en una escuela con cariño y oración
21 agosto 2013
03:35 PM ET

Una mujer desarma a un pistolero en una escuela con cariño y oración

(CNN) – Afortunadamente, no hubo heridos durante el ataque de un hombre armado en una escuela primaria de Georgia, Estados Unidos. Pero, ¿qué llevó al pistolero a entregarse? Al parecer, la oración y el cariño de una mujer.

Según la policía, el sospechoso Michael Brandon Hill estaba listo para tirotearse con la policía cuando conoció a Antoinette Tuff, trabajadora de la escuela Ronald E. McNair. Con una combinación de rezo y conexión humana, según declaró a ABC News, la mujer convenció al hombre de entregar el arma.

“Dijo que nadie lo amaba y yo le dije que lo amaba y que todo iba a estar bien, que íbamos a salir de esta situación”, le relató Tuff a la cadena el martes, horas después de que el sospechoso de 20 años fuera arrestado.

Según indicó Tuff, no hubo ningún herido, pese a que las autoridades aseguran que Hill disparó en varias ocasiones a la policía, que devolvió los disparos.

Sin dar nombres, Michael Thurmond, superintendente del distrito escolar del condado de DeKalb, elogió al personal de la escuela de Decatur, Georgia, por priorizar la seguridad de los estudiantes.

Nueva información sobre el sospechoso

Mientras tanto, Hill seguía detenido este miércoles, acusado de asalto agravado sobre un agente de policía, amenazas terroristas y posesión de arma de fuego por un criminal condenado, precisó la portavoz de la policía Mekka Parish.

El motivo del ataque todavía no ha sido esclarecido, pero nuevos datos sobre Hill aparecieron el miércoles.

El sospechoso está en libertad condicional tras ser condenado en julio por amenazar con matar a su hermano por mensaje de texto en diciembre pasado, dijo el fiscal del distrito, James Wright.

También había recibido la orden de asistir a clases para controlar la ira

“No estaba jugando”

Si bien lo que pudo haber sido una tragedia terminó de la mejor forma posible, el desenlace pudo haber sido otro.

Según Tuff, Hill envió a una maestra que estaba en la sala directiva a decirles a los empleados de la escuela que había un tirador en el edificio. También le exigió que llame a la policía y a los medios de comunicación.

Tres empleados observaron lo que sucedió en la sala directiva, según la portavoz del distrito escolar Quinn Hudson. Evitó dar sus nombres, pero Tuff relató abiertamente sus experiencias en ABC.

“Comencé a hablarle, pero no decía nada”, indicó. “Quería hacerme saber que no estaba jugando”, agregó.

Hill salió varias veces del edificio y disparó a la policía. También, dijo Tuff, disparó en una ocasión dentro de la escuela.

“Entonces empecé a hablar con él y contarle sobre algunas cosas que me estaban pasando”, le contó a ABC.

“Me dijo que no había tomado su medicación y que iba a morir de todas formas; que no tenía problemas en morir y que mataría a todos los policías”, narró Tuff. “Y que quería hacerme saber que no me haría daño. Yo le dije que iba a estar todo bien”, añadió la mujer.

Tuff dijo que convenció a Hill de entregarse y ofreció quedarse con él hasta que llegara la policía.

¿Qué hizo Tuff para soportar tan dura experiencia?

“Nunca dejé de rezar”, le dijo la mujer a ABC.


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