(CNNMéxico) - Luego de intensos debates, el senado mexicano aprobó la reforma energética. Una legislación con la que, según el presidente Enrique Peña nieto, se busca modernizar a Pemex.

Sin embargo, para los partidos de izquierda, la reforma entregará a manos privadas un recurso que es propiedad de todos los mexicanos.

El pleno de la Cámara de Diputados discute la reforma energética. Los legisladores de izquierda bloquearon los accesos al salón de plenos por lo que la sesión se realiza en otra sede dentro del recinto.

Luego de que el Senado aprobara la reforma energética la mañana de este miércoles, llegaron las felicitaciones a los legisladores por parte del presidente Enrique Peña Nieto y los miembros de su gabinete.

El mandatario escribió en su cuenta de Twitter que con la aprobación de la reforma, la más importante impulsada por su gobierno, el Senado "ha tomado una decisión trascendental para México".

"Esta reforma permitirá a México aprovechar mejor sus recursos para crecer económicamente y crear empleos durante los siguientes años", tuiteó Peña Nieto, quien este miércoles regresa de Sudáfrica luego de participar en el homenaje al Nobel de la Paz, Nelson Mandela.

El Partido de la Revolución Democrática (PRD), la principal fuerza de izquierda en el país, acusa que la reforma impulsada por el oficialista Partido Revolucionario Institucional (PRI) con el apoyo del Partido Acción Nacional (PAN) privatizará la paraestatal Petróleos Mexicanos (Pemex), la empresa más grande del país, y entregará los hidrocarburos a compañías extranjeras.

Sin embargo, Peña Nieto argumentó que con la reforma energética, "Pemex, CFE, nuestros recursos energéticos y la renta petrolera seguirán siendo propiedad de todos los mexicanos".

El Partido de la Revolución Democrática seguirá "dando batalla en el campo legislativo" contra la reforma energética aprobada este miércoles en el Senado, dijo el coordinador de esa fuerza política en la Cámara de Diputados, Silvano Aureoles.