QUNU, Sudáfrica (CNN) — Nelson Mandela fue sepultado en la villa donde creció en Qunu, Sudáfrica, el domingo, marcando el final de una travesía excepcional del prisionero que se convirtió en presidente y transformó a Sudáfrica.

Bajo el sol abrasador, una escolta militar acompañó su ataúd al lugar del sepelio y le quitó la bandera nacional que lo cubría. Coronas de flores blancas estaban a los lados.

La viuda de Mandela, Graca Machel y otros observaron debajo de una carpa mientras helicópteros ondearon banderas por el lugar.

“Ahora tú has conseguido la libertad definitiva en el seno de Dios, tu creador”, dijo la persona encargada del sepelio.

Líderes tribales envueltos en pieles de animales se unieron a los mandatarios con trajes oscuros para caminar hacia el lugar del entierro.

Los soldados marcaron la ruta mientras las personas lentamente caminaron hacia el lugar de la tuma en una colina sobre los valles de Qunu.

Antes de que llegara al lugar del entierro, los dolientes asistieron a un servicio funeral en una carpa instalada para el evento.

Mandela murió el pasado 5 de diciembre después de una recurrente infección de pulmón y el deterioro de su salud.

Las multitudes observaron mientras una sombría procesión militar llevó su ataúd a una carpa blanca que fue instalada para la ocasión.

Algunos bailaron y cantaron en lo que se convirtió en una celebración familiar de su vida. Adentro, la pared de velas brillaron atrás de su ataúd.

El himno nacional de Sudáfrica, ‘Nkosi Sikelel' iAfrika’ o Dios Bendiga África se escuchó en las grandes colinas mientras una foto gigante de Mandela le sonrió a los dolientes.

“Hoy marca el fin de una extraordinaria travesía que empezó hace 95 años”, dijo el presidente de Sudáfrica Jacob Zuma durante la ceremonia. “Es el final de 95 años gloriosos de un luchador de la libertad…un faro de esperanza para todos aquellos peleando por un orden mundial justo y equitativo”.

El presidente sudafricano le agradeció a la familia de Mandela por compartirlo con el mundo y dijo que su memoria vivirá por siempre.

“No habremos de decir adiós, porque no te has ido”, dijo Zuma. “Tú vivirás por siempre en nuestros corazones y mentes”.

“Tú simbolizas hoy y siempre representarás…las cualidades del perdón y la reconciliación”, dijo un lloroso Ahmed Kathrada, un amigo cercano de Mandela que pasó un tiempo en prisión con el líder por desafiar al gobierno apartheid. “Perdí un hermano. Mi vida tiene un vacío y no sé a quién recurrir”.

La presentadora de televisión Oprah Winfrey y el empresario inglés Richard Branson estaban entre los asistentes al evento.

Mandela, de 95 años, murió el pasado 5 de diciembre después de una infección pulmonar recurrente y una salud decadente.

Luego del servicio funeral se llevará a cabo un entierro privado al que asistirán familiares, mandatarios y amigos más cercanos.

Las multitudes se reunieron alrededor de la gran carpa blanca en el amanecer mientras los eventos funerales se llevaban a cabo. Dentro de la carpa, una pared de velas brillaban detrás del lugar donde el ataúd de Mandela será puesto.

El cuerpo del ícono internacional llegó el sábado a la pequeña villa en la provincia en Cabo del Este, donde creció rodeado de exuberantes colinas y hierba verde aterciopelada.

Mandela disfrutó su tiempo en esta villa. Es donde arreó vacas y cabras de niño, en donde sus familiares son sepultados en la granja familiar.

“Él realmente creía que este lugar es donde pertenecía”, dijo su hija, Maki Mandela.

Mandela fue encarcelado por 27 años por desafiar al gobierno racista apartheid que dirigió el destino de Sudáfrica por décadas. El emergió de la prisión en 1990 y se convirtió en el primer presidente negro de Sudáfrica en 1994, mientras promocionó el perdón y la reconciliación.

Madiba, como se le decía cariñosamente, murió el 5 de diciembre después de estar dentro y fuera del hospital en reiteradas ocasiones en años recientes debido a problemas de salud.

Antes de que su cuerpo llegara a Qunu, estuvo tres días en Pretoria. Después de un servicio memorial emocional en una base aérea, que concluyó con la entrega de sus restos al gobernante Congreso Nacional Africano, fue puesto en un helicóptero militar para el trayecto final de su viaje.

Las personas expresan su respeto

En Qunu, las multitudes hicieron fila en las calles el sábado para decir adiós. La procesión realizó paradas frecuentes para que los dolientes expresaran su respeto.

Los militares entregaron los restos de Mandela a los ancianos en su casa. Y en un símbolo del regreso de uno de los suyos, la bandera nacional que cubrió el ataúd de Mandela fue reemplazado por piel de león, un símbolo tradicional para la gente Xhosa.

En el crepúsculo, los líderes tribales y hombres de su familia sostuvieron una vigilia privada para honrar las tradiciones de su clan nativo Thembu.

Su ataúd fue puesto en su cuarto por la noche mientras los habitantes de la villa se reunieron afuera para expresar sus condolencias.

La familia Mandela, el presidente de Sudáfrica Jacob Zuma y miembros del gabinete estarán presentes en el evento, así como mandatarios locales y extranjeros.

Alrededor de 4,500 personas, incluyendo a personalidades de la televisión como Oprah Winfrey y el Príncipe Carlos, estarán presentes.

Después del servicio, familiares y amigos caminarán hasta el lugar de la tumba para decir adiós.

Para mantener la tradición, Mandela será enterrado en la tarde, cuando el sol del verano se encuentre en su punto más alto en el cielo.

(Robyn Curnow contribuyó a este reporte desde el complejo Mandela en Qunu. Faith Karimi escribió y reportó desde Atlanta y Marie-Louise Gumuchian desde Londres)