Por Mariano Castillo, CNN

(CNN) -— Es una escena horrible, incluso para un país que ha sido testigo de violencia: tres hombres son decapitados con heridas en todo el cuerpo.

¿La parte más sorprendente? El ataque sucedió en una cárcel.

Un periódico brasileño publicó este martes un video con escenas que revuelven el estómago grabado dentro de la cárcel de Pedrinhas, en el noreste del estado Maranhao.

El video fue grabado el 17 de diciembre, reportó el periódico Folha de Sao Paulo, y describió que otros prisioneros posaron junto a los cadáveres mostrándolos como trofeos.

Un grupo de trabajadores de la cárcel entregó las sangrientas imágenes al periódico.

Muchos verán el video simplemente por morbo, pero detrás de este incidente hay un sin número de problemas con el sistema penal de Brasil que permite un ambiente donde estos hechos pueden suceder.

La prisión de Pedrinhas ya estaba bajo escrutinio antes de que el video se hiciera público.

Un juez la visitó días después de las decapitaciones y exigió en un reporte que el gobierno del estado tuviera el control de la población interna.

En total, 62 presos fueron asesinados dentro de la prisión en 2013.

El juez, Douglas Martins, también documentó la violencia en contra de las mujeres, diciendo que las visitantes femeninas eran forzadas a tener sexo con los líderes de las bandas dentro de la prisión.

“Los familiares de los prisioneros indefensos dentro de la prisión pagan este precio para que (los prisioneros) no sean asesinados”, dijo Martins a la agencia judicial de noticias. “Es una violación seria a los derechos humanos”.

La sobrepoblación también es un problema en esta cárcel. Hay 2.196 presos en Pedrinhas, que fue contruida para albergar a 1.770, según los oficiales estatales de la prisión.

En la raíz de la violencia en Pedrinhas se encuentran las peleas entre dos facciones rivales, prisioneros de la capital del estado y prisioneros provenientes del interior del estado.

En respuesta, el gobierno federal llegó a un acuerdo con el estado para transferir a los líderes de estas facciones a prisiones federales, reportó la agencia estatal de noticias Agencia Brasil.

Aunque no negó la veracidad del video, el gobierno estatal de Maranhao criticó la decisión del diario de publicarlo. Agregó que están realizando una investigación interna y que por ahora no harán más comentarios.

Los problemas en la prisión de Pedrinhas no son exclusivos de Maranhao.

La sobrepoblación y la violencia en las cárceles son un problema en otras partes de Brasil, así como en otros países de América Latina.

Junto con el video, Folha de Sao Paulo identificó a los tres prisioneros decapitados como Diego Michael Mendes Coelho, de 21 años, Manoel Laercio Santos Ribeiro, de 46, e Irismar Pereira, de 34.