Por Daisy Carrington

(CNN) — Durante mucho tiempo, el Medio Oriente ha sido una especie un punto ciego para los paleontólogos.

La evidencia de dinosaurios ha sido escaza, y lo poco que surge de vez en cuando normalmente ha sido difícil de catalogar. Eso cambió recientemente cuando un equipo internacional de científicos descubrió la primera evidencia de dinosaurios en Arabia Saudita, cerca de la costa del Mar Rojo.

Los hallazgos fueron publicados el mes pasado en la revista científica PLOS ONE.

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"Decir que los hallazgos (en la Península Arábiga) son extraños se queda corto. Lo que hemos descubierto casi lo podrías colocar dentro de una caja de zapatos", señala el Dr. Benjamin Kear, un paleontólogo de la Universidad de Uppsala en Suecia, y el principal autor del estudio.

"En el pasado, el problema ha sido que solamente se ha encontrado fragmentos de huesos, y podrías decir que son de dinosaurio, y tener una idea de qué clase de dinosaurio se trata, pero no hemos logrado reconstruirlos y armarlos. Por lo tanto, ésta es la primera vez que con seguridad podemos identificar un fósil árabe de dinosaurio con algún grado de exactitud", dice.

Kear y su equipo descubrieron fósiles de hace 72 millones de años. El primer descubrimiento fue una serie de vértebras de la cola de un saurópodo "parecido a un brontosaurio" llamado titanosaurio; el segundo, algunos dientes de un terópodo. Los dientes le pertenecían a un abelisáurido (un carnívoro bípedo de más o menos 6 metros de largo).

Kear, quien ha excavado en la región antes, dice que estaba siguiendo una pista de posibles fósiles de dinosaurios descubiertos por geólogos de petróleo que encontraron un afloramiento.

"Habían encontrado una acumulación de fósiles que en su mayoría no eran de dinosaurios, sino de reptiles marinos gigantes", dice.

Resulta que gran parte de la Península Arábiga se encontraba bajo de agua cuando los dinosaurios habitaron la Tierra, y esos singulares restos que fueron descubiertos fueron llevados río abajo, hacia el mar, probablemente durante una inundación repentina ocurrida hace mucho tiempo en el período cretácico tardío.

"Durante los últimos años, trabajamos esta área sistemáticamente con la esperanza de encontrar un dinosaurio. Era cuestión de tiempo para ser honesto; los dinosaurios a menudo aparecen en rocas marinas que han sido llevadas al mar", dice.

"Hay un cierto número de puntos en blanco en el mapa de dinosaurios, y la Península Arábiga está entre los puntos en blanco más grandes que existen", señala la Dra. Anne Schulp, paleontóloga e investigadora en el Centro de Biodiversidad Naturalis en los Países Bajos. En 2008, Schulp dirigió a un equipo que descubrió los primeros rastros de dinosaurios encontrados en la región cerca de Saná, Yemen.

"Incluso un pequeño fragmento de hueso es algo por lo cual emocionarse", afirma. "La imagen se está completando poco a poco, pero se trata de un área muy grande y aún hay restos por descubrir".

Louis Jacobs, un paleontólogo de vertebrados y profesor en la Universidad Metodista del Sur, explica que el descubrimiento también podría ayudar a encontrar muchas de las respuestas que se han buscado sobre la historia de nuestro planeta y sus formaciones de tierra.

Jacobs explica que cuando los fósiles fueron enterrados inicialmente, Arabia Saudita era parte de Gondwana, el subcontinente que formaba la región sur de Pangea, e incluía partes de África moderna.

"India empezó mucho más al sur, y con el paso del tiempo se movió hacia el norte y se unió con Asia, creando el Himalaya. Pero pasó por la Península Arábiga más o menos durante la época en la de los dinosaurios", explica Jacobs.

"Parte del interés que existe en los dinosaurios de Arabia es llegar a la relación que hubo entre Gondwana e India durante esa época".

Varios factores explican la escasez de material relacionado a los dinosaurios en la Península Arábiga.

Un asunto es que los sitios más ricos no siempre son los más accesibles. Anteriormente, se ha encontrado fragmentos en Siria (una zona a la que actualmente no se puede ir) y Yemen, lo cual desanima a ciertos viajeros. Mientras tanto, los visitantes a Arabia Saudita necesitan una invitación sancionada.

Kear señala que en Arabia Saudita, parte del problema es que los tipos de rocas más frecuentes no son los adecuados para capturar animales terrestres que vivieron miles de años atrás. También menciona que hasta hace poco, el país sufría de una falta de interés por este tipo de investigaciones.

"Digamos que el panorama geológico en el pasado se ha inclinado hacia la exploración en busca de petróleo", dice. Aun así, afirma, la investigación paleontóloga está ganando más terreno, lo cual se evidencia en el hecho de que la organización Saudi Geological Survey recientemente agregó una división de paleontología.

"Por primera vez, puedes ver que el trabajo va en una dirección determinada, y conduce a un legado perdurable. En el futuro, podemos esperar ver exhibiciones de dinosaurios encontrados en Arabia Saudita y museos, para que las personas dentro del país puedan comprender la riqueza que poseen".