(CNN Español) - Las consecuencias del enfrentamiento político y diplomático entre la Casa Blanca y el Kremlin por la anexión de Crimea a Rusia llegan hasta el espacio, más concretamente a la Estación Espacial Internacional.

En un comunicado, la NASA informó la semana pasada que el gobierno de EE.UU. suspenderá "la mayoría de sus compromisos en curso con Rusia", aunque la agencia estadounidense  y la rusa (Roscosmos) continuarán trabajando juntos en la Estación Espacial Internacional.

Esto complica la llegada de astronautas de Estados Unidos, porque Obama canceló el programa de transbordadores especiales. Se espera que la agencia regrese los lanzamientos hasta 2017.

Y es que tanto Estados Unidos como Rusia dependen del otro para viajar al espacio.

Roscosmos cobra a la NASA 70.7 millones de dólares por cada sitio en las naves Soyuz, lo que incluye el entrenamiento en la Ciudad de las Estrellas, cerca de Moscú.

Por su parte, Washington financia con entre 3.000 y 4.000 millones de dólares anuales el funcionamiento de la estación.

Con información de CNNMéxico.com