Bagdad (CNN) - Más de un millón de iraquíes se han visto obligados a huir de sus casas este año a causa del conflicto en el país, informó este viernes el Alto Comisionado de la ONU para los Refugiados (ACNUR), que advierte que el número que seguramente aumentará mientras continúan los combates entre las fuerzas de seguridad y los extremistas islámicos.

Se avecina una crisis humanitaria con el masivo éxodo de familias que huyen con poco más que la ropa que llevan puesta, y que están necesitados de agua, comida y refugio para protegerse del ardiente calor del verano.

Esta grave situación quedó aún más de relieve este viernes con motivo del Día Mundial del Refugiado que organiza el ACNUR. En su informe anual basado en datos hasta fines de 2013, la organización informa que el número de refugiados, asilados y desplazados internos en el mundo superó los 50 millones de personas por primera vez desde la Segunda Guerra Mundial.

Ahora, con la crisis en Iraq, donde ya se refugiaban cientos de miles de desplazados por la guerra de Siria, esos números podrían ampliarse aún más.

Se calcula que medio millón de personas se marcharon de Mosul, la segunda ciudad más grande de Iraq, la semana pasada tras caer en manos de los extremistas del Estado Islámico en Siria e Iraq (ISIS, por sus siglas en inglés).

Esos se suman al medio millón de personas que ya estaban desplazadas de la provincia occidental de Anbar, donde los extremistas sunníes controlan la zona desde principios de año.

Además, decenas de miles más abandonaron sus casas en Diyala y Salaheddin a consecuencia de los últimos actos de violencia, dijo a CNN la vocera del ACNUR, Ariane Rummery.

¿Seguirán aumentando los números? "En cuanto a número de desplazados, eso depende de lo que suceda", dijo Rummery. "Pero lo que sabemos es que el conflicto y la violencia fomentan los desplazamientos".

"Con la situación humanitaria, sabemos que hay un millón de desplazados y no siempre es fácil llegar a todos ellos", agregó.

Mientras que algunas familias han conseguido habitaciones en hoteles ya hacinados, otros, con menos recursos, se han refugiado en campamentos de tránsito que han ido surgiendo en los alrededores de los puestos de control a la entrada de la región kurda.

Los que han huido hacia la zona de Iraq controlada por los kurdos son de más fácil acceso, según Rummery, pero otros se han marchado a áreas más inaccesibles. "Tenemos una situación humanitaria muy grave", destacó, a la vez que hizo un llamado a la comunidad internacional a movilizarse para apoyar.