(CNN Español) - El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro presentó la memoria y cuenta de su gobierno correspondiente a 2014 a la Asamblea Nacional, después de aplazar dos veces la rendición de cuentas.

El mandatario anunció un aumento del 15 % en el salario mínimo y las pensiones y dijo que habrá un sistema cambiario de tres mercados. Además, dijo que fiscalizará las distribuidoras de productos.

También, Maduro convocó a un debate sobre el precio de la gasolina, y y señaló que es necesario que se cobre el combustible de manera "justa" en el mercado nacional.

El discurso de Maduro llega en un momento en que el país sufre los estragos de la escasez y de la caída del precio del petróleo y una nueva ofensiva de la oposición que ha llamado a la movilización.

Maduro reconoció que Venezuela atraviesa una situación económica adversa y pidió a unión los venezolanos para salir adelante. De nuevo, el presidente culpó a la guerra económica y a la especulación impulsadas —según él— por la oposición.

Según el presidente, a pesar del decrecimiento y la alta inflación, se mantuvieron los buenos indicadores en reducción del desempleo.

"Mañana arranca ofensiva de revisión de distribución en mayoristas", dijo el mandatario, quien convocó a economistas "a un grupo de asesoría" bajo la coordinación del presidente de Fedeindustria.

Además, el mandatario auguró un triunfo del oficialismo en las próximas elecciones parlamentarias que se realizarán en 2015.

"Estoy seguro que el pueblo chavista le va a dar una gran victoria a la memoria de Hugo Chávez en las elecciones que se hagan este año para la Asamblea Nacional".

"Si hoy fueran las elecciones, las fuerzas de la revolución superarían a las de la derecha".

Maduro dijo que 2014 fue un año difícil en que la oposición intentó "derrocar" a un gobierno democráticamente elegido pero que al final "triunfó la paz".

Análisis: "No hay respuestas coherentes"

La internacionalista Giovanna De Michele señaló que el oficialismo persiste en un concepto errado de lo que es la democracia, pues se apoya en la mayoría parlamentaria pero no presenta soluciones.

"Maduro intentó mover la fibra emocional de los seguidores del gobierno", dijo De Michele en Conclusiones con Fernando del Rincón.

"Intentaron hacer ver que la crisis no es imputable a las decisiones del Gobierno, sino a agentes externos".

Para la analista, Maduro cayó en contradicciones profundas durante su discurso y prácticamente reconoció el fracaso de su gestión.

"¿Qué es lo que Dios proveerá? Subyace un manejo emocional; no hay respuestas coherentes".