Por Josh Levs, CNN

(CNN) - Otra guerra más en el Medio Oriente podría ocasionar devastación y podría tener grandes repercusiones internacionales. Así que muchas personas alrededor del mundo se sintieron aliviadas el jueves, cuando se dio a conocer que Hezbollah no quiere aumentar más las hostilidades en contra de Israel.

Sin embargo, después de un importante ataque de misiles por parte de Israel, días de ataques con misiles por parte de grupo militante libanés, e intercambios de fuego, el ambiente es uno de mucha tensión. Aún existe la posibilidad de que pueda surgir una confrontación militar a gran escala... como ocurrió en 2006.

Mientras las políticas regionales están en juego, muchos otros factores importantes también lo están, entre ellos los precios del petróleo, ISIS, la disputa nuclear de Irán con Occidente y la amenaza de ataques terroristas por parte de Hezbollah alrededor del mundo.

He aquí un vistazo a lo que está pasando.

El conflicto  

Esta semana, Hezbollah disparó cinco misiles anti tanque a vehículos militares israelíes cerca de la frontera libanesa; dos soldados murieron y otros siete resultaron heridos.

En escaramuzas posteriores, un miembro español al servicio de la fuerza de mantenimiento de la paz de la ONU fue asesinado. No está claro si murió a causa de fuego de Hezbollah o de Israel.

Israel también evacuó un pueblo que incluye un popular centro turístico de esquí después de los ataques de Hezbollah en la región.

Todo esto sigue a un ataque aéreo israelí la semana pasada en la ciudad siria de Quneitra, el cual le dio muerte a seis operativos de Hezbollah y al menos a un miembro de la Guardia Revolucionaria de Irán. Los medios de comunicación estatales de Irán dijeron que el general Mohammad Ali Allahdadi fue asesinado, pero el Jerusalem Post informó que seis comandantes iraníes fueron asesinados.

"El ataque dejó lo que quizá sea el golpe más importante a los intereses de Hezbollah e Irán en Siria desde el inicio de la guerra", escribió Phillip Smyth en ForeignPolicy.com.

Jihad Mughniyeh fue una de las personas asesinadas. El joven de veintitantos años era el hijo de uno de los fundadores de Hezbollah, Imad Mughniyeh, quien fue asesinado en un ataque ocurrido en 2008 en Damasco, Siria. La muerte de Jihad Mughniyeh "representó un golpe simbólico para el grupo islamista chiita que su padre ayudó a fundar con el respaldo de Irán a principios de la década de los ochenta", informó el Jerusalem Post.

Los papeles de Irán y Siria  

Aunque la sede de Hezbollah se encuentra en el Líbano, la organización está alineada y apoya al régimen del presidente sirio, Bachar al Asad. Irán apoya tanto al régimen sirio como a Hezbollah.

El conflicto se ha llevado a cabo en la región en la que el Líbano y Siria delimitan con los Altos del Golán, controlados por Israel. El tanque israelí que fue derribado se encontraba en Shebaa Farms, también conocida como Har Dov, una franja de tierra en disputa.

Analistas: ningún bando quiere la guerra  

Los analistas afirman que ni Israel ni Hezbollah quieren que la situación se convierta en guerra.

"Creo que Israel está tratando de defender sus fronteras" y está preocupada por los ataques por parte de "un grupo terrorista bien conocido" al otro lado de la frontera, dijo Matthew Levitt, autor del libro "Hezbollah: The Global Footprint of Lebanon's Party of God".

En Hezbollah, hay elementos a los que les gustaría intensificar los ataques, dice Levitt, director del programa de contraterrorismo en el Instituto de Washington para la Política del Cercano Oriente.

Pero "el ataque contra la patrulla israelí realmente parece haber sido preparado para minimizar la respuesta. No tienes una fuerza que va contra Israel en sí, no hay intentos de usurpar cuerpos", dijo. En 2006, la guerra estalló después de que militantes de Hezbollah cruzaran la frontera hacia Israel; mataron a tres soldados y secuestraron a dos más, y luego mataron a otros cinco soldados israelíes.

Cronología: décadas de conflictos en el Líbano e Israel  

Hezbollah tiene a muchos de sus combatientes en medio de la guerra en Siria en nombre de al Asad. Sin embargo, el grupo tiene a otros combatientes disponibles para llevar a cabo ataques en contra de Israel. Y consideró que tenía que responder al ataque aéreo israelita de la semana pasada en Quneitra, al enviar un mensaje a "su comunidad y su circunscripción", dijo Levitt.

Irán pensó de la misma forma. Teherán consideró que el ataque a Quneitra había "sobrepasado un límite y eso exigía una respuesta", dijo Trita Parsi, presidente del Consejo Nacional Iraní-Estadounidense y autor de "A Single Roll of the Dice: Obama's Diplomacy with Iran".

El futuro nuclear de Irán está en juego  

Todo esto se lleva a cabo en un contexto de negociaciones entre Irán y las potencias de Occidente sobre sus actividades nucleares.

La disputa Israel-Hezbollah se presenta "en un momento fundamental para las conversaciones nucleares en una manera que no es útil para Estados Unidos ni para Irán", dijo Parsi. Dependiendo de cómo se desarrollen las conversaciones nucleares, Irán podría limitarse... o la situación se podría intensificar aún más, dijo.

Irán necesita asegurarse de que la situación se calme, dijo Michael Rubin, un exfuncionario del Pentágono quien ahora trabaja en el American Enterprise Institute. "Irán no puede darse el lujo de que el conflicto entre Hezbollah e Israel se salga de control, como ocurrió en 2006", dijo. Más de 1.000 personas del bando libanés y más de 150 del lado israelí murieron en la guerra.

"La mayoría de escenarios que implican un ataque israelí sobre el programa nuclear de Irán involucran un ataque simultáneo en el Líbano a fin de debilitar la capacidad de Hezbollah para tomar represalias y disparar misiles sobre Israel. Si las escaramuzas de Israel y Hezbollah se convierten en guerra y Hezbollah dispara cohetes, entonces los israelitas podrían arriesgarse en grande... en otras palabras, combatir a Hezbollah podría implicar fijar como objetivo los sitios nucleares de Irán.

Si las cosas se intensifican hasta el punto en el que Hezbollah comienza a disparar misiles a ciudades israelíes, entonces Israel podría ver eso como una luz verde para completar la tarea", insiste Rubin. (Teherán insiste en que solamente quiere energía nuclear; las naciones occidentales, entre ellas Estados Unidos e Israel, creen que Irán va en busca de armas nucleares).

La lucha contra ISIS  

La dinámica entre Israel y Hezbollah también tiene implicaciones para la lucha contra la red terrorista de ISIS.

Estados Unidos e Irán se oponen a ISIS. Los funcionarios estadounidenses han abierto canales de comunicación con Irán sobre ello. ("Estados Unidos e Irán atacan a ISIS, pero intentan no parecer aliados", decía un titular del New York Times).

Los combates entre Hezbollah –un grupo militante chiita– e Israel "deben destacar los peligros de confiar en Irán contra los extremistas sunitas como ISIS. En lugar de traer estabilidad o seguridad, las acciones de Hezbollah muestran que Estados Unidos simplemente estaría intercambiando un tipo de extremismo por otro", dijo Rubin.

El dinero del petróleo  

Otra pieza del rompecabezas es el mercado del petróleo. La caída en los precios del petróleo está afectando a Irán, patrocinador de Hezbollah.

"Los iraníes gastaron mucho dinero ayudando a Hezbollah a reconstruir el Líbano a raíz de la guerra de 2006. Con el precio del petróleo a la baja, extendido en Siria, Irán simplemente no está alineado y no creo que desee hacerlo en esta ocasión", le dijo Aaron David Miller, el exfuncionario del Departamento de Estado de los Estados Unidos, quien ahora está en el Centro Internacional para Académicos Woodrow Wilson, a Wolf Blitzer de CNN.

Irán también está luchando debido a las sanciones por sus actividades nucleares y está "canalizando miles de millones de dólares hacia el régimen sirio", informa el Christian Science Monitor. Hezbollah ha tenido que apretarse el cinturón.

Amenaza mundial de terrorismo  

Pero hay otra manera en la que Hezbollah puede flexionar su músculo: a través de nuevos ataques terroristas en otras partes del mundo, dijo Levitt.

El grupo cuenta con un largo historial de ataques en el extranjero, entre ellos uno en el cuartel de los marines de Estados Unidos en Beirut, Líbano, en 1983, el cual mató a 241 estadounidenses.

Bulgaria supo que Hezbollah estaba detrás de un ataque a un autobús en el que murieron cinco turistas israelíes en 2012.

Perú informó que frustró un intento de ataque con bomba a finales del año pasado. Las autoridades anunciaron que presentarían cargos contra un hombre que confesó ser un miembro de Hezbollah, informó Reuters.

Desde que el jefe militar del grupo militante, Imad Mughniyeh, fue asesinado en el atentado de 2008, Hezbollah ha estado tratando de llevar a cabo nuevos ataques terroristas en todo el mundo a manera de respuesta, dijo Levitt.