(CNN) - Con el descubrimiento de una mandíbula gris y fosilizada en un rincón apartado de Etiopía, un estudiante de la Universidad Estatal de Arizona podría haber cambiado nuestro conocimiento sobre nuestros ancestros más primitivos.

La mandíbula inferior parcial es la evidencia en fósil más antigua del género Homo, al cual pertenece el hombre actual, según un estudio publicado el miércoles en la revista Science.

La mandíbula data de hace 2,8 millones de años, o sea, aproximadamente 400.000 años antes de los fósiles del linaje Homo que se conocían anteriormente, según la Universidad Estatal de Arizona.

Chalachew Seyoum, un estudiante de postgrado de Etiopía, encontró el fósil —el lado izquierdo de una mandíbula inferior con cinco dientes— cuando participaba en una expedición de campo en la región de Afar, en el este de Etiopía, en 2013.

"Fue un momento emocionante", dijo Seyoum, según un comunicado de prensa de la universidad.

"Tenía experiencia con la inspección de campo y sabía dónde se encuentran los posibles sedimentos. Subí una pequeña meseta y encontré este espécimen justo al borde de la colina".

Por su edad, este fósil podría llenar un vacío importante en nuestro conocimiento.

También significa que el género Homo podría haber evolucionado casi medio millón de años antes de lo que se creía originalmente.

Anteriormente, se han encontrado restos de fósiles que datan de 3 millones o más, como el esqueleto de "Lucy", los famosos restos de 3,2 millones de años de antigüedad de la especie Australopithecus afarensis. Esos restos fueron encontrados en 1974, no muy lejos del sitio del descubrimiento actual.

Los científicos también han encontrado fósiles que son de 2,3 millones de años de antigüedad o más jóvenes, los cuales son parte del género Homo y se acercan más al hombre actual.

Pero hasta ahora había habido poca evidencia de fósiles de los 700.000 años entre una etapa y otra, un período crucial en la evolución de los homínidos como Lucy hasta el género Homo.

"La importancia del espécimen es que añade un punto de referencia a un período de tiempo en nuestra ascendencia en el que tenemos muy poca información", dijo William H. Kimbel, director del Instituto de Orígenes Humanos de la Universidad Estatal de Arizona en un comunicado de.

La mandíbula, encontrada en el área Ledi-Geraru de la región de Afar, combina las características del Australopithecus afarensis con aquellas que se aprecian en especímenes posteriores del género Homo, según el estudio.

La profesora Kaye Reed, de la Universidad Estatal de Arizona, dijo que el descubrimiento es el resultado de años de búsquedas en el área.

Las inspecciones empezaron en 2012, dijo, pero los investigadores no empezaron a encontrar fósiles en el área donde apareció la mandíbula hasta 2012, tras haberse dado cuenta de que los sedimentos del lugar eran suficientemente antiguos como para revelar especímenes del Australopithecus afarensis.

"En cambio, fuimos recompensados con un descubrimiento mucho más emocionante", dijo.

El equipo ya ha logrado establecer que este ancestro primitivo de los humanos caminaba sobre dos piernas y vivía en un clima seco y árido, señaló Reed. Los investigadores todavía no han determinado qué comía y si utilizaba herramientas de piedra.

"Es un excelente ejemplo de un fósil en un período de fundamental importancia en la evolución humana", concluyó Kimbel.