Residentes de Manila son empapados por las fuertes olas que genera el tifón Noul que afecta el noreste de Filipinas. (JAY DIRECTO/AFP/Getty Images)

(CNN) — El supertifón Noul golpeó al noreste de Filipinas obligando a evacuar a miles de personas y causando deslaves de tierra en las zonas montañosas del país asiático.

Las autoridades emitieron alertas de inundación en la zona de influencia del meteoro.

La tormenta, conocida en Filipinas como Dodong, tocó tierra la tarde del domingo al noreste de la isla de Luzón, cerca del pequeño pueblo de Santa Ana, reportó la agencia del gobierno filipino encargada de monitorear el clima, PAGASA.

Noul llegó a la costa con vientos de hasta 260 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 315 kilómetros. 

"El viento y la lluvia han aumentado poco a poco en las últimas horas", dijo el cazador de tormentas James Reynolds desde Santa Ana.

Antes del embate del tifón, las autoridades tuvieron que reubicar a más de 1.200 residentes de las zonas de riesgo en refugios.

Amenaza de tormentas en grandes áreas

PAGASA elevó su alerta al máximo en el noreste de la provincia de Cagayan y en las islas cercanas a su costa, mientras que alertas menores se encendieron en otras grandes áreas pues el supertifón podría ocasionar deslaves e inundaciones. 

En Santa Ana, un pueblo de 30,000 personas, los pescadores sacaron sus botes del océano, mientras que los negocios tapiaron sus ventanas, dijo Reynolds a CNN.

"La gente aquí lo está tomando muy en serio", comentó.

En dos días, Noul podría generar más de medio metro de lluvia en varias regiones, casi el mismo nivel de agua que cae en Londres en un año, indicó el meteorólogo Pedram Javaheri.

La agitación del mar hizo que muchos barcos buscaran resguardo en los puertos, dejando a más de 5.000 personas inmovilizadas en todo el país, reportó la agencia nacional de manejo de desastres.

Filipinas es un archipiélago conformado por más de 7.000 islas, lo que hace indispensable el transporte en barcos y botes.

Los granjeros querían lluvia

Mientras Noul amenaza el noreste de Filipinas, el Monte Bulusán lanza cenizas al sur de Luzón.

Los granjeros de la isla esperaban que la tormenta se debilitara, pero que trajera lluvia a la región tras un periodo de sequía, dijo la organización World Vision.

Situada en una parte vulnerable del Pacífico, Filipinas experimenta alrededor de 20 tifones al año de los cuales cinco son destructivos, de acuerdo con el Centro Asiático de Reducción de Desastres.

Faith Karimi, Brian Walker y Derek Van Fam contribuyeron con este reporte.