Richard Matt y David Sweat fueron ayudados por Joyce Mitchell, una empleada de la cárcel de máxima seguridad de Nueva York, según las autoridades.

(CNN) - Un robo reportado en una cabaña en la ciudad de Malone, Nueva York, dio un nuevo indicio sobre el rastro de los prisioneros escapados de la prisión de máxima de seguridad de ese estado, según le dijo un portavoz de la Policía de Nueva York, Beau Duffy a CNN.

Pruebas contundentes fueron encontradas en el lugar, según la policía, y varios objetos recolectados este viernes en la cabaña están siendo analizados. Las autoridades no han dado mayores detalles sobre estas pruebas para no entorpecer las investigaciones.

“No ha habido ningún avistamiento definitivo, pero podemos decir que definitivamente la evidencia es concluyente”, dijo el mayor Charles Guess a los medios.

Guess, del cuerpo de Policía del estado, dijo en una conferencia de prensa que tienen la teoría de que los sospechosos podrían estar en camino hacia Canadá. El punto clave de la investigación se centra en el condado de Franklin, al norte de Malone, Nueva York, y cerca de la frontera de Canadá. Sin embargo, el oficial dijo que no hay razón para creer que ya están en ese país.

Se cree que los convictos se movilizan por las noches, según informó la policía.

Tras la pista

Las autoridades policiales de Nueva York avanzan en la reconstrucción del escape de los dos prisioneros.

En los últimos días se estableció que Joyce Mitchell, empleada del centro carcelario, fue pieza fundamental de esta fuga al poner hojas de sierra para metales en las hamburguesas congeladas de los presos.

Así mismo, una fuente cercana a la investigación señaló que los dos fugitivos de la prisión salieron a toda prisa de la cabaña en la que las autoridades encontraron su rastro y dejaron atrás varios artículos personales, entre ellos un par de botas.

Las autoridades continúan uniendo varios elementos como fichas de un rompecabezas para establecer hacia dónde huyeron estas dos personas, que se escaparon en la madrugada del 6 de junio de una de las prisiones más seguras de Estados Unidos, huyendo a través de paredes cuidadosamente perforadas por ellos mismos.

Los exprisioneros ya están en la lista de los fugitivos más buscados y las autoridades ofrecieron una recompensa de 50.000 dólares por información que lleve a su captura.

Sweat cumplía pena de cadena perpetua tras ser declarado culpable de asesinato en primer grado por la muerte, en 2002, de un agente del Sheriff del condado de Broome.

Sobre Matt pesa una condena de 25 años por tres cargos de asesinato, tres de secuestro y dos cargos de robo. En 1997, secuestró y mató a golpes a un hombre.