(SEBASTIEN BOZON/AFP/Getty Images)

Nota del editor: Jill Lesser es la presidenta de WomenAgainstAlzheimer's –una red de USAgainstAlzheimer's–, que busca despertar conciencia y poner fin a la enfermedad en 2020. Trish Vradenburg es la cofundadora de USAgainstAlzheimer's. Las opiniones expresadas en este comentario son únicamente las de las autoras. Una leyenda de la música lucha contra la enfermedad de Alzheimer en su inolvidable gira de despedida. 

(CNN) - La difícil situación de los pacientes con Alzhéimer y los desafíos para aquellos que se ocupan de ellos están atrayendo más atención gracias a películas como "Still Alice" y la divulgación constante de enfermos conocidos, como el músico Glen Campbell, la modelo y empresaria B. Smith y la suegra de Jeb Bush. Todos ellos demuestran valentía al hablar acerca de la enfermedad que le roba la mente y la dignidad a las personas.

Pero uno de los aspectos de esta debilitante enfermedad acaba de empezar a detectarse: el Alzhéimer afecta desproporcionadamente a las mujeres.

A principios de este mes, se publicó un nuevo e importante estudio mundial sobre Mujeres y Demencia. Los hallazgos son significativos y claros: las mujeres presentan un mayor riesgo de desarrollar demencia y comprenden un amplio margen de los cuidadores de personas con demencia.

Con la duración de la enfermedad y la falta de un tratamiento real, el impacto en las mujeres que son pobres o de clase media es aún más devastador.

Casi dos tercios de los estadounidenses con demencia –3,2 millones– son mujeres. Aun cuando las mujeres tienen una mayor esperanza de vida que los hombres, los expertos creen que el hecho de tener una vida más larga no es la única razón por la que las mujeres tienen una mayor incidencia de Alzhéimer.

Por ejemplo, las investigaciones muestran que la pérdida de estrógenos después de la menopausia puede conducir a deficiencias en el metabolismo del cerebro, lo que puede conducir al Alzhéimer.

En general, las mujeres en Estados Unidos tienen una posibilidad entre seis de desarrollar la enfermedad, mientras que en los hombres es de una entre 11.

El Alzhéimer está a punto de convertirse en una importante crisis de salud en este siglo, comparable con la enfermedad cardíaca y superando al cáncer de mama por un factor significativo. Por ejemplo, en el Reino Unido, la demencia es el responsable número 1 de la muerte de las mujeres.

Esta es una enfermedad excepcionalmente devastadora, la cual no solamente destruye los recuerdos y las capacidades cognitivas sino que le roba la independencia y la alegría a sus víctimas. Para las familias, los cuidadores y la sociedad en general, el Alzhéimer y las demencias relacionadas son emocional y financieramente desastrosas. No existe una cura ni un medio de frenar su evolución. Los casos de la enfermedad están por las nubes.

Los estudios muestran que, del lado del cuidado, las mujeres constituyen el 60% y el 70% de los cuidadores no remunerados para los amigos y la familia.

Lo que es más, las mujeres que cuidan a sus cónyuges tienen menos probabilidades de recibir apoyo formal o recursos externos –como descanso, cuidado personal y ayuda en las tareas domésticas– que los cuidadores masculinos. Entretanto, las mujeres cuidadoras experimentan mayores niveles de carga, estrés y síntomas depresivos que los hombres.

De acuerdo con un estudio, aproximadamente un tercio de las esposas cuidadoras presentaron síntomas depresivos consistentes con la depresión clínica. Las hijas que actúan como el cuidador principal también reportaron niveles de carga y depresión más altos que los hijos que proporcionan el cuidado.

Los desafíos financieros que plantea el Alzhéimer son sobrecogedores.

A escala global, el impacto financiero es significativo en un estimado de 604.000 millones de dólares al año, y se espera que se dispare a medida que el Alzhéimer se incrementa en los próximos años.

En Estados Unidos, los costos del cuidado de salud por demencia son mucho mayores que los relacionados con el cáncer y ligeramente mayores que los relacionados con las enfermedades del corazón, lo que la convierte en la enfermedad con el tratamiento más costoso... y esto no incluye el valor del cuidado informal proporcionado por familiares y amigos.

Una vez que tomamos en cuenta los cuidados informales, la cifra real para el cuidado por demencia es aún mayor. El impacto financiero y de salud que la demencia tiene en el mundo significa que esta es una prioridad mundial de salud pública que necesita ser reconocida y que se deben tomar medidas al respecto.

Aquellos de nosotros que luchamos por encontrar una cura y un tratamiento sabemos que necesitamos detener el Alzhéimer por los hombres y las mujeres, y por sus familias. Pero, el hecho de que la mayoría de aquellos afectados y que los que cuidan de las personas que padecen Alzheimer son mujeres significa que se le debe prestar especial atención al aspecto del género de la enfermedad y el impacto social, económico y de salud que esto tiene en las mujeres de todas las edades... madres, hijas y nietas por igual.

Necesitamos más investigación en cuanto a la manera en que la enfermedad afecta a las mujeres.

En términos del apoyo a las mujeres, necesitamos una mayor disponibilidad y asequibilidad de los servicios y una mejor información para saber cómo tener acceso a ellos. Y por último, necesitamos movilizar el poder de las mujeres para exigir un camino audaz e innovador para la curación del Alzhéimer.

Juntos, talvez podamos sacar esta enfermedad de las sombras y detener el Alzhéimer para el 2020.