(CNNMoney) - No hay duda al respecto: la desaceleración de China tendrá un impacto más allá de sus fronteras.

Christine Lagarde, directora general del Fondo Monetario Internacional, les está diciendo a los países en desarrollo que se preparen ahora y está advirtiendo que el crecimiento mundial será más débil que el previsto por el Fondo Monetario Internacional hace apenas dos meses.

"Dado que la economía China se está ajustando a un nuevo modelo de crecimiento, el crecimiento se está desacelerando... pero no bruscamente ni inesperadamente", dijo Lagarde el martes en Indonesia, según comentarios preparados. "Otras economías emergentes, incluyendo a Indonesia, necesitan estar alertas para manejar los posibles efectos indirectos de la desaceleración de China y ajustarse a las condiciones financieras mundiales".

La economía de China ha aumentado en más del 10% anual durante gran parte de las últimas tres décadas, pero ahora está entrando en un período de crecimiento más lento. Una serie de estadísticas económicas decepcionantes ha preocupado a los expertos... y eso viene a sumarse a la reciente agitación del mercado de valores y a una devaluación sorpresiva del yuan.

China no está comprando la misma cantidad de materias primas como alguna vez lo hizo y el mundo está inundado de petróleo... lo cual perjudica a los exportadores. La posibilidad de que la tasa de intereses de Estados Unidos podría aumentar este año también está succionando dinero de los mercados en mayor riesgo.

Mientras que aún se espera que Asia dirija el crecimiento mundial, "incluso aquí, el ritmo está siendo más lento que lo esperado", dijo Lagarde. "En general, esperamos que el crecimiento mundial continúe siendo moderado y posiblemente más débil de lo que anticipamos el pasado julio".

Aunque los inversionistas están manteniendo una estrecha vigilancia en China, aún no están completamente en pánico. Eso se debe a que muchas economías emergentes han creado amplios fondos de financiación de reservas de divisas extranjeras, lo cual podría ser usado para defender sus monedas. La regulación ha mejorado en las últimas décadas y los niveles de deuda se han reducido.

Sin embargo, ya existen indicios de que los inversionistas están dando marcha atrás. El dinero ha estado saliendo de las economías emergentes a un ritmo más rápido, y por más tiempo, que durante la crisis financiera mundial del 2008 y 2009, según datos de NN Investment Partners, un administrador de activos con sede en los Países Bajos.

Alrededor de un billón de dólares ha sido retirado desde julio del 2014, el doble de la cantidad que fue retirada durante los nueve meses hasta marzo del 2009, dijo recientemente. Si la economía China se desacelera más, o el Sistema de Reserva Federal de Estados Unidos aumenta los intereses a finales de este mes, los gastos podrían acelerarse.