(CNN)– Obeso, poco saludable y en medio de un duelo por la pérdida de su dueño, Vincent fue entregado a un refugio animal en Houston hace dos semanas. Sus perspectivas no eran demasiado buenas.

Pesaba 17 kilos, el doble del peso saludable para un perro salchicha de 7 años de edad. Tenía el colesterol alto y la espalda caída por el peso extra.

"Vincent era enorme", dijo Mary Tipton, coordinadora del grupo K-9 Angels Rescue y miembro de la junta directiva del refugio para animales del condado de Harris. Ella le tomó una foto y la publicó en Facebook para encontrar un padre adoptivo. En los siguientes 15 minutos, la rescatista Melissa Anderson se ofreció a ayudar a Vincent.

El caso de Vincent es extremo, aunque la obesidad afecta a una gran cantidad de animales domésticos. Según una estimación de 2014, el 52,7% de los perros estadounidenses tenían sobrepeso u obesidad.

Ahora Anderson está lentamente haciendo a Vincent más saludable.

La primera semana no fue fácil para ninguno. Al salir del veterinario con un perro tan grande, Anderson dijo que se sintió avergonzada por los comentarios de la gente caminando por la acera.

"Me dijeron: 'Eso es un abuso", y actuaron como si tuvieran que salir de su camino para rodear a Vincent", contó Anderson. "Algunas personas simplemente no saben la historia de otras personas. Ellos solo hacen suposiciones por sus apariencias".

Cuando ella lo llevó a casa, Vincent se enfermó Los alimentos saludables que le daba le provocaban malestar y vómitos. Anderson se dio cuenta de que estaba abatido.

"No estoy segura de qué le daba de comer el dueño anterior, pero creo que todo era comida rápida. Tuvo que desintoxicarse, literalmente, la primera semana", dijo.

Anderson contó que cuando pasó un día a un Starbucks con su auto, Vincent se emocionó mucho por el sonido del intercomunicador. "Saltó en mi regazo y asomó la nariz fuera de la ventana, simplemente para oler a distancia".

Pero después de solo dos semanas, Anderson dijo Vincent está bien en su camino hacia una vida más sana.

Vincent come alimento especial para perros; Anderson intenta ofrecerle judías verdes o zanahoria, pero aún no ha tenido éxito con ello.

Está en un régimen de ejercicio muy riguroso, participando en ejercicios aeróbicos de agua cinco veces a la semana y jugando con sus otros perros en el patio. El aeróbic en el agua le ayuda a despegar las articulaciones tensas de Vincent.

Su resistencia está creciendo. Ahora puede remar en la piscina durante unos 15-20 minutos, cinco días a la semana. Antes, solo podía contonearse por el patio con los otros perros. Ahora es capaz de correr.

"Es muy feliz ahora", dijo Anderson.

Ahora, el Gordo Vincent está en camino a convertirse en el Flaco Vinnie. Pesaba 17 kilos y dos semanas más tarde pesa algo más de 15. Su pérdida de peso es un proceso lento, pero con la ayuda del equipo de los K-9 Angels Rescue está en camino a su nueva vida.