(Crédito: Melanie Filtton Folwell/Vimeo)

(CNN Español) - Una madre se quitó la ropa en un transitado mercado como para un experimento social.

Amy Pence-Brown, de Boise, Idaho, decidió hacerlo para enseñarles a sus tres hijos pequeños que "todos los cuerpos son buenos cuerpos". Invitó a los peatones a dibujar corazones en su cuerpo para promover la autoestima.

Pence-Brown, de 40 años, se describe como una "madre feminista gorda" quiere proyectar una imagen de autoestima y valoración.

La mujer quedó abrumada hasta las lágrimas con los mensajes que escribieron en su piel y le susurraron las personas.