NUEVA YORK (CNNMoney) - Wall Street ha hecho millonaria a Hillary Clinton.

Aunque Clinton trata de hablar con firmeza sobre cómo le hará frente a los bancos más grandes de Estados Unidos, sus rivales demócratas muy probablemente les recordarán a los votantes la relación íntima que ha tenido con Wall Street.

Clinton ganó 3,15 millones de dólares en el 2013 solo de discursos para empresas como Morgan Stanley, Goldman Sachs, Deutsche Bank y UBS, de acuerdo con la lista que su campaña publicó sobre sus honorarios de discursos.

"Su cercanía con los grandes bancos de Wall Street es sincera, cordial, es bien conocida y ha sido establecida desde hace mucho tiempo", dijo el exgobernador de Maryland, Martin O'Malley, sobre su campaña electoral.

Aunque Clinton ha dado discursos pagados a muchos grupos, los bancos de Wall Street y las casas de inversión representaron una tercera parte de sus ingresos por discursos.

Ella incluso obtuvo mayores ingresos al ofrecer discursos en UBS y Goldman Sachs que lo que ganó su esposo, Bill. Goldman Sachs en Nueva York le pagó a Bill 200.000 dólares por un discurso en junio del 2013 y a Hillary 225.000 dólares por un discurso en octubre de ese año.

Los vínculos que Clinton tiene con Wall Street probablemente sea un tema de debate

"Si los otros candidatos quieren que esto sea un tema de debate, ellos cuentan con suficiente material", dice Larry Sabato, director del Centro de Política de la Universidad de Virginia.

Sabato predice que existe una mayor probabilidad de que O'Malley o Jim Webb lancen ataques negativos contra Clinton en el debate de CNN el martes, pero incluso Bernie Sanders podría lanzar una crítica indirecta cuando surja el tema de Wall Street.

Sanders ha sido muy franco en que los grandes bancos siguen siendo "demasiado grandes para fracasar" y deben ser disgregados.

Las políticas contra Wall Street de Clinton son muy diferentes a eso, ya que incluyen propuestas que gravan el comercio a corto plazo e imponen una "tasa de riesgo" a los grandes bancos con activos de más de 50.000 millones de dólares.

La reacción de Wall Street hacia su plan de regular a los grandes bancos fue más un alivio.

"Seguimos creyendo que Clinton será una de las mejores candidatas para las compañías financieras", escribió un analista.

Wall Street ha sido uno de los principales partidarios de la contienda electoral de Clinton

Como exsenadora de Nueva York, no es de extrañar que Hillary Clinton tenga una estrecha relación con el mundo financiero. Sin embargo, Wall Street sigue siendo un gran colaborador de su contienda política.

En su contienda presidencial del 2008, los empleados de JPMorgan, Goldman Sachs, Citigroup y Morgan Stanley se encontraban entre sus principales contribuyentes de campaña, según el Centro para Políticas Receptivas.

Al tabular las contribuciones de campaña durante toda su contienda política del Senado, se observa que cuatro de los cinco principales contribuyentes son bancos de Wall Street (Citigroup, Goldman Sachs, JPMorgan y Morgan Stanley).

Por el contrario, la lista de colaboradores de la campaña electoral de Sander está compuesta casi en su totalidad por grupos sindicales.

Republicanos que podrían tener aún más vínculos con Wall Street

Clinton ha tratado de restructurarse en esta campaña. Ella evitó usar Manhattan como su sede de campaña, optando por ubicar la misma en la moderna Brooklyn.

Ella tampoco detalló la procedencia de sus ingresos por discursos en su declaración de impuestos del 2014, a pesar de que ganó casi la misma cantidad en total de discursos —unos 10 millones de dólares— que en el 2013.

Aun así, sus vínculos con los grandes bancos podría ser un problema en las primarias demócratas, lo cual hace más difícil que ella pueda atraer a la extrema izquierda de su partido. Sin embargo, si ella llega a ser la candidata demócrata, sus conexiones bancarias posiblemente no serán tan relevantes en el día de las elecciones generales.

"El candidato del Partido Republicano posiblemente pasará más tiempo con Wall Street y recibirá más donaciones del mismo", dice Sabato.