(CNN Español) - Un nuevo día de enfrentamientos se vivió en Israel a pesar de los 1.300 reservistas que el primer ministro Benjamin Netanyahu envió para reforzar la seguridad.

Este miércoles, un palestino armado con un cuchillo es abatido por la policía en Jerusalén. En otro incidente, una mujer de 70 años fue apuñalada cerca de la estación central de autobuses de esa ciudad.

El sábado pasado dos palestinos murieron a manos de la policía después de apuñalar a dos oficiales.

Algunos expertos creen que estos ataques son obra de jóvenes que se han radicalizado a través de internet y están actuando en forma aislada.

Netanyahu ha ordenado la presencia de más efectivos policiales en Jerusalén: unos 1.300 agentes de la policía fronteriza en la reserva fueron desplegados en la ciudad santa y sus alrededores.

Las fuerzas de seguridad israelíes cerraron también el acceso a algunos vecindarios palestinos en la parte oriental de Jerusalén.

Por su parte, el presidente palestino Mahmoud Abbas se mostró desafiante en una alocución por televisión culpando a Israel de lo que llamó "ejecuciones extrajudiciales".

Abbas insistió que la paz y la seguridad nunca llegarán a la región hasta que se establezca un Estado palestino, con Jerusalén como capital.

La violencia se extendió también este miércoles a varias zonas palestinas de la Ribera Occidental.

Hubo enfrentamientos entre las fuerzas de defensa israelíes y un grupo de palestinos en la ciudad de Belén, tras el funeral de un palestino que fue abatido por la espalda este martes.

También se informó de fuertes enfrentamientos en la ciudad de Hebrón.