En total, el 31% de los demócratas registrados dicen que vieron todo o la mayor parte del debate de CNN/Facebook.

WASHINGTON (CNN) - Ahora que el primer debate demócrata pasó a la historia, una nueva encuesta de CNN/ORC encuentra que la mayoría de las personas que lo vieron piensan que Hillary Clinton tuvo el mejor desempeño de la noche, pero esto no ha impulsado su posición en la contienda por la nominación del partido.

Clinton se posiciona con el 45% de apoyo en la contienda por la nominación demócrata, y el senador Bernie Sanders se encuentra detrás con el 29%. El vicepresidente Joe Biden, quien está considerando postularse a la presidencia y no participó en el debate de la semana pasada, le sigue con el 18%.

Detrás de los primeros tres lugares, el exsenador por Virginia, Jim Webb, tenía el 1% de apoyo, mientras que el exgobernador de Rhode Island, Lincoln Chafee, el profesor de Harvard Larry Lessig y el exgobernador de Maryland, Martin O'Malley cuentan con menos del 1% de apoyo.

En comparación con las encuestas previas al debate, el apoyo a Sanders ha aumentado en cinco puntos desde mediados de septiembre, pero ningún otro candidato ha demostrado cambios significativos.

Mientras Biden considera si entra o no a la contienda, la encuesta sugiere que los demócratas se están volviendo menos deseosos de que el vicepresidente se postule. En agosto, el 53% de los demócratas registrados dijeron que querían que Biden se postulara, y en la nueva encuesta, esa cifra ha bajado al 47%. Si Biden decide no participar en la contienda por la nominación demócrata, la ventaja que Clinton tiene sobre Sanders sube a 23 puntos: un 56% apoyaría a Clinton, y un 33% a Sanders.

En total, el 31% de los demócratas registrados dicen que vieron todo o la mayor parte del debate de CNN/Facebook, el cual se llevó a cabo el 13 de octubre en Las Vegas. Más de 6 de cada 10 demócratas que lo vieron dicen que Clinton hizo un mejor trabajo, lo cual es casi el doble frente al 35% que pensaron que Sanders tuvo el mejor desempeño. Del otro lado de la moneda, el 43% de los que vieron el debate pensaron que Chafee tuvo la peor noche; un 31% pensó que Webb fue quien la tuvo y un 12% optó por O'Malley.

Entre los demócratas que vieron el debate, tanto Sanders como Biden son vistos de manera más favorable que entre los votantes demócratas en general: los índices de favoritismo de Sanders aumentan del 62% entre todos los votantes demócratas al 84% entre quienes vieron el debate, mientras Biden aumenta del 76% al 89% en los índices de favoritismo. Las cifras de Clinton son más o menos las mismas en ambos grupos.

A pesar de sus sentimientos positivos hacia Biden, quienes vieron el debate están más propensos que otros a decir que Biden debería quedar fuera de la contienda (un 61% piensa que no debería postularse, en comparación con el 43% de los que no vieron el debate), y ellos tienen muchas más probabilidades de sentirse satisfechos con el campo demócrata en general (84% en comparación con el 64% entre quienes no vieron el debate).

Al evaluar a los candidatos menos conocidos, quienes vieron el debate se sienten más positivos hacia O'Malley (cuenta con el 44% de favoritismo en comparación con el 20% entre los votantes demócratas en general). Sin embargo, Webb y Chafee son vistos de manera más negativa entre los que vieron el debate (Para Chafee, un 32% tiene una opinión desfavorable entre quienes vieron el debate frente al 18% entre todos los votantes demócratas; Webb es objeto de una opinión desfavorable del 37% de quienes vieron el debate frente al 20% entre todos los votantes demócratas).

Luego del debate, Clinton sigue dominando como la candidata más confiable en varios de los asuntos importantes; ella cuenta con ventajas de dos dígitos frente a Sanders y Biden como la candidata que podría manejar de mejor manera la economía, el cuidado de la salud, la política exterior, las relaciones raciales, el cambio climático y la política de amas. Ahora Clinton también tiene una pequeña ventaja sobre Sanders como la más confiable en cuanto a la desigualdad de ingresos (43% Clinton, 38% Sanders).

Quienes vieron el debate son más propensos que otros a decir que confían en Sanders en cuanto a los principales asuntos, aunque incluso entre esta audiencia más amigable, él sigue estando detrás de Clinton en la mayoría de temas. Las excepciones son la desigualdad de ingresos (el 50% de quienes vieron el debate confían en Sanders versus el 36% que confía en Clinton) y el cambio climático (un 40% dice que Clinton y Sanders serían los mejores para manejar esos temas).

Sin embargo, Sanders no ganó terreno en la política exterior. En ese aspecto, la fuerza de Clinton aumenta entre los que vieron el debate: el 77% en ese grupo dice que ella es en quien más confían para manejar la política exterior, en un aumento frente al 66% de los votantes demócratas en general.

En dos temas donde el debate hizo énfasis en las diferencias entre los candidatos, surgen diferencias sobre quién los manejaría de mejor forma.

La desigualdad de ingresos parece ser el tema más divisivo, donde las mujeres, los votantes mayores, quienes no tienen título universitario, los moderados y aquellos con menores ingresos son más propensos a confiar en Clinton respecto a este tema, mientras quienes tienen títulos universitarios, los liberales y los citadinos tienen más probabilidades de apoyar a Sanders.

Y respecto a la política de armas, existe una profunda división de género. Las mujeres tienen muchas más probabilidades de decir que confían en Clinton para que maneje ese tema que los hombres, 50% a 37%. Los propietarios demócratas de armas están divididos de manera más uniforme en ese tema; un 35% dice que confía más en Clinton para que maneje la política de armas, un 27% confía en Sanders y un 21% en Biden. Entre los demócratas que no poseen armas, el resultado es de 48% para Clinton, 21% para Biden y 16% para Sanders.

En general, los demócratas no están mucho más satisfechos con su campo ahora, en comparación con lo satisfechos que estuvieron en julio cuando no se había llevado a cabo ningún debate. Mientras la calificación de "muy satisfecho" ha aumentado del 26% al 33%, quienes dicen que están al menos más o menos satisfechos se ha mantenido estable en más o menos 7 de cada 10. Las mujeres sí informan sentirse más satisfechas con el campo que los hombres, pero los demócratas más jóvenes, un grupo clave para las victorias en las elecciones generales de Barack Obama, están mucho menos satisfechos con este campo de candidatos que los demócratas de edad más avanzada. Solo más o menos un cuarto de los menores de 50 años dicen que están muy satisfechos, en comparación con el 40% de quienes tienen 50 años o más.

Cuando se comparan con los otros candidatos importantes del campo republicano, Clinton, Sanders y Biden superan a Donald Trump, quien ha estado liderando la mayoría de las encuestas de la contienda por la nominación republicana desde este verano. Sin embargo, Biden es el único que cuenta con una ventaja significativa sobre Ben Carson, una incorporación más reciente a los principales candidatos del campo republicano. Trump se encuentra detrás de Clinton por 5 puntos, Sanders por 9 y Biden por 10. Sin embargo, en comparación con Carson, tanto Clinton (47% frente al 48% de Carson) como Sanders (46% frente al 48% de Carson) se comparan más o menos equitativamente con el exneurocirujano. Biden supera a Carson por 8 puntos.

La encuesta de CNN/ORC International se llevó a cabo por teléfono del 14 al 17 de octubre entre una muestra aleatoria nacional de 1.028 adultos estadounidenses. Los resultados entre los 425 votantes registrados que dicen que son demócratas o independientes con tendencia hacia el Partido Demócrata tienen un margen de error de muestreo de más o menos 5 puntos porcentuales.