WASHINGTON (CNN) – Fuertes discusiones estallaron el jueves entre Demócratas y Republicanos sobre el rol de un panel especial investigador sobre Bengasi, mientras Hillary Clinton resistía bajo un fuego intenso, interrogada por su manejo de la tragedia durante una audiencia en la Cámara de Representantes de Estados Unidos.

El principal republicano del panel, Trey Gowdy, y el principal demócrata, Elijah Cummings, comenzaron a gritar y a interrumpirse el uno al otro sobre lo que el comité debería de dar a conocer mientras Clinton permanecía en silencio, observando el acalorado intercambio y asintiendo con lo que decía su compañero de partido.

El republicano Trey Gowdy (derecha) y el demócrata Elijah Cummings (izquierda) sostuvieron una acalorada discusión sobre qué información debía de conocer el público. (Chip Somodevilla/Getty Images).

El republicano Trey Gowdy (derecha) y el demócrata Elijah Cummings (izquierda) sostuvieron una acalorada discusión sobre qué información debía de conocer el público. (Chip Somodevilla/Getty Images).

La aspirante presidencial demócrata presentó una apasionada defensa sobre su respuesta a la violencia, al decirles a los republicanos que ella es quien ha perdido más horas de sueño tras la muerte de los cuatro estadounidenses en Bengasi, incluido el embajador en Libia, que cualquier integrante del panel.

"Me imagino que he pensado más sobre lo que pasó que todos ustedes juntos", dijo. "He perdido más sueño que todos ustedes juntos. Me he roto la cabeza pensando sobre qué más se pudo haber hecho o qué se debió de hacer".

Pero Clinton estuvo bajo continuo fuego de los republicanos, que no aceptaron sus explicaciones y, en algunos casos, su versión de los eventos.

El republicano Jim Jordan, de Ohio, mantuvo a la exsecretaria de Estado bajo un dramático periodo de preguntas cuando él acusó que ella y otros funcionarios de la administración Obama intentaron culpar del ataque al consulado en Bengasi a la publicación de un video subido a YouTube con contenido contra el Islam, y así no minar la afirmación del presidente Barack Obama de que Al Qaeda era una red con una influencia disminuída.

"Puedes vivir con una protesta sobre un video, no te hará daño, pero un ataque terrorista si", dijo Jordan, y agregó que los estadounidenses pueden aceptar, a regañadientes, la muerte de compatriotas en el exterior, pero "lo que no pueden aceptar es que su gobierno no se encuadre con ellos".

Clinton rechazó la acusación y dijo que las horas posteriores al ataque el 11 de septiembre de 2012 fueron confusas y que no estaba claro la naturaleza del asalto a complejo por una muchedumbre.

"Lo siento si eso no encaja en su narrativa. Solo le puedo decir lo que son hechos".

Otro republicano, Mike Pompeo de Kansas, intentó sacar de quicio a Clinton preguntándole por qué su viejo amigo y operador político Sidney Blumenthal podía enviarle correos personales, y los correos en los que se pedía más seguridad para el personal en Libia no llegaban a su escritorio.

En su posicionamiento de apertura, Clinton hizo una velada referencia a lo ya declarado por su campaña, con relación que el comité sobre Bengasi solo busca dañarla políticamente. "Necesitamos un liderazgo en casa que concuerde con nuestro liderazgo en el exterior, liderazgo que ponga a la seguridad nacional antes que a la política y la ideología", dijo.