(CNN)— Uno de los líderes de un grupo terrorista egipcio afiliado a ISIS fue asesinado en un tiroteo, informaron el lunes medios estatales de Egipto.

El grupo terrorista, Ansar Beit al-Maqdis, se ha atribuido la responsabilidad del derribo del vuelo ruso de Metrojet en el Sinaí.

Las autoridades egipcias dijeron que es demasiado pronto para decir qué causó el accidente, y no han acusado a Ashraf Ali Ali Hassanein al-Gharabali de estar involucrado. Pero el anuncio de su muerte llega mientras las autoridades se enfrentan a cuestionamientos sobre la seguridad después del accidente que empujan a una postura firme contra el terrorismo.

Gharabali murió en un tiroteo con las fuerzas de seguridad en un puesto de control en el distrito de El-Marg, en el noreste de El Cairo, informó la estatal Agencia de Noticias de Medio Oriente (MENA,), citando Ministerio del Interior de Egipto.

MENA describe a Gharabali como "el líder más peligroso" del grupo. Al parecer estuvo involucrado en el intento de asesinato del exministro del Interior de Egipto y el atentado frustrado contra el templo de Karnak, en Luxor, en junio, dijo la agencia.

El Ministerio del Interior egipcio lo describió como "el cerebro" de una serie de ataques organizados en Egipto.

Ansar Beit al-Maqdis fue designado por el Departamento de Estado como una organización terrorista en abril de 2014. El grupo prometió lealtad a ISIS en noviembre de 2014.

Conexiones con el vuelo ruso

Funcionarios británicos y estadounidenses creen que una bomba derribó el avión de Metrojet, basados en comunicaciones interceptadas entre militantes de ISIS en el Sinaí y Siria.

Ansar Beit al-Maqdis es uno de los más activos de todos los afiliados a ISIS y tiene capacidad de fabricación de bombas, según la inteligencia estadounidense. Si el grupo hizo colocar una bomba en el avión, esto representaría un aumento de la sofisticación.

El afiliado de ISIS en el Sinaí ha reclamado públicamente la responsabilidad por el derribo del avión, pero hasta ahora no ha explicado cómo se ha hecho. Eso provocó dudas entre algunos observadores, teniendo en cuenta la tendencia de ISIS de dar a conocer con frecuencia sus actos con valor propagandístico.

Tim Lister, Eliott McLaughlin, Ann Colwell, Salma Abdelaziz y Catherine E. Shoichet contribuyeron con este reporte.