(CNN) – En los últimos 20 años, David Downton se ha ganado los corazones de algunas de las mujeres más glamorosas del mundo.

El artista basado en Londres es uno de los ilustradores contemporáneos más renombrados del mundo de la moda, y ha logrado capturar a grandes como Elizabeth Taylor, Diane von Fürstenberg y Catherine Deneuve para reconocidas revistas (Vogue, Vanity Fair, Harper’s Bazaar… entre otras), y para el hotel Claridge, su residencia desde 2011.


Downton escarbó en su archivo repleto de estrellas para su primera monografía. ‘David Downton: Portraits of the World’s Most Stylish Women (Laurence King)’ reúne a 46 de los íconos de la moda contemporánea mundial, desde la directora Sofia Coppola, la artista de burlesque Dita Von Teese, a la modelo octogenaria Carmen Dell’Orefice.

“Lo que las une es la tenacidad, el humor, la fuerza de carácter, la individualidad y, por supuesto, el estilo”, dice Downton.

El estilo, si. Pero ¿qué es exactamente lo que quiere decir con eso?… bueno, Downton ni siquiera lo sabe.

“No creo que podría describir lo que hace que una mujer tenga estilo; lo tienes o no lo tienes”, dice. “Es más fácil dibujar el concepto que describirlo con palabras”.

Crear el libro requirió de revisar y analizar cientos de bocetos, pinturas y dibujos, antes de tener la selección final de casi 200 imágenes sin ser repetitivo.

“Mi regla fue que cada dibujo tenía que ganarse su puesto y decirme algo –si a nadie más– sobre el momento en el que fue hecho”.

Un retrato de Sarah Jessica Parker, cuenta, le recuerda a la actriz descalza en su suite en Claridge. ¿Una ilustración en blanco y negro de Charlotte Rampling? Una sesión tranquila y al natural en el Hôtel Costes de Paris.

Donatella Versace (“D-I-V-A”, escribe Downton) significa risa y un Marlboro Rojo encendido.

Y después está la calidad artística de las imágenes mismas. La mayoría de sus acuarelas son intencionalmente sobrias, con espacios en blanco que llena con puntos de interés singulares –una intensa mirada, unos labios rojos, una quijada afilada– y con los que atrae al espectador. Esto tal vez explica por qué muchas de sus protagonistas tienen rostros fuertes y distintivos.

“La belleza no funciona para dibujar. Eso es para la fotografía. Rasgos fuertes, líneas largas y un sentido de sí mismo, todo (eso se) comunica en el dibujo y lo hace volar”, dice Downton.

Pero los retratos que recuerda con más cariño son de protagonistas con las que ha trabajado en más de una oportunidad, mujeres como Dell’Orefice y Von Teese, quienes –a lo largo de los años– se han convertido en sus amigas.

“Lo que hace la diferencia, como con cualquier otra relación, es que ellas saben el ritmo, la técnica. Quieres lo mismo, en definitiva, en el dibujo”, explica. “Se convierte en una gran armonía creativa”.

David Downton: Portraits of the World's Most Stylish Women ya está a la venta.

La belleza no funciona para dibujar. Eso es para la fotografía. Rasgos fuertes, líneas largas y un sentido de sí mismo, todo (eso se) comunica en el dibujo y lo hace volar

David Downton